De 2002 hasta 2004, Michael Rubin trabajó como asesor sobre Irán e Irak para la Oficina del Secretario de Defensa.

De 2002 hasta 2004, Michael Rubin trabajó como asesor sobre Irán e Irak para la Oficina del Secretario de Defensa.

Política

Un ex alto cargo del Pentágono pide a Trump "reconocer a Ceuta y Melilla como territorio marroquí ocupado"

Michael Rubin asegura que el "legado" de Sánchez podría ser el de poner "fin al imperialismo español en África".

El lobby marroquí utiliza los 'think tanks' estadounidenses para cargar contra España y defender sus intereses.

Más información: Militares y diplomáticos aliados advierten de que Trump "no se queda quieto" y que la actitud de Sánchez "tendrá consecuencias"

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Las claves

Michael Rubin, exasesor del Pentágono, insta a Donald Trump a reconocer Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados.

Rubin argumenta que España sigue siendo una potencia colonial en África y critica la postura del Gobierno español en política internacional.

El lobby marroquí en Washington ha fortalecido la percepción de Marruecos como aliado estratégico clave para Estados Unidos.

Think tanks influyentes en EE.UU. destacan el papel de Marruecos en seguridad, migración, energía y modernización militar, aumentando su relevancia geopolítica.

El historiador estadounidense y exasesor del Pentágono Michael Rubin anima a Donald Trump a "corregir otro error histórico y reconocer formalmente a Ceuta y Melilla como territorio marroquí ocupado".

Lo plantea a pesar de que, según admite, "los españoles reaccionarían con indignación" ante ese paso y calificarían de "hipócrita" a Pedro Sánchez.

"Estados Unidos debería reconocer a Ceuta y Melilla como territorios marroquíes y apoyar el fin de la ocupación española", asegura Rubin en una artículo del think tank Middle East Forum publicado el jueves.

Bajo el título Madrid ataca a Israel, pero España es la potencia colonial, Rubin sostiene que el presidente del Gobierno promueve "una narrativa moralmente inversa que presenta a Israel como el agresor".

Pero "la ironía es que Israel se asienta sobre tierras donde los judíos son indígenas, mientras España sigue siendo una potencia colonial, con colonias al otro lado del Estrecho de Gibraltar, en la costa norte de Marruecos".

Michael Rubin fue funcionario del Pentágono en la época de George W. Bush y tiene experiencia de campo en Irán, Yemen e Irak, así como enfrentamientos con los talibanes antes de los atentados del 11-S.

Actualmente, es investigador principal del American Enterprise Institute, focalizado en países de Oriente Próximo, en particular Irán y Turquía.

Es el autor de varias publicaciones académicas clave, como Bailando con el diablo: los peligros de involucrarse con regímenes rebeldes; Siete pilares: ¿Qué causa realmente la inestabilidad en Oriente Medio? e Irán eterno: continuidad y caos.

"Ni los mapas ni la historia mienten", incide el observador, en referencia al tamaño de las ciudades autónomas españolas, de 18 kilómetros cuadrados (Ceuta) y 12 (Melilla). 

Rubin habla de España como "potencia expansionista" y dice que se unió a Francia "en la colonización de Marruecos a principios del siglo XX", aunque Melilla y Ceuta son españolas desde los siglos XV y XVI.

El autor defiende la postura de Donald Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, "mientras España se vuelve contra Occidente y redobla su apuesta por el antiamericanismo, el antisionismo y el antisemitismo".

Por ello, insta al presidente estadounidense a que reconozca Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados "porque Sánchez no hará lo correcto voluntariamente, pero quizás su legado pueda, no obstante, convertirse en el fin del imperialismo español en África".

"Coaccionar a España"

Solo dos días antes del escrito de Rubin, el académico israelí-estadounidense José Lev Álvarez Gómez publicaba un artículo titulado Aprovechar Marruecos mientras la deriva española convierte a Madrid en un socio poco fiable.

Ahí señala que "la seguridad sería la palanca más eficaz de EEUU para coaccionar a España, en lugar de utilizar el comercio".

Es decir, apunta que "la cuestión no es cómo castigar económicamente a España, sino cómo capitalizar el desequilibrio militar en el Estrecho de Gibraltar".

En el texto compara a Marruecos con España: mientras Marruecos "se ha modernizado con los mismos sistemas occidentales que España se negó a adquirir", "España se ha inclinado por las compras chinas".

Incide en que Pedro Sánchez llegó al Gobierno en 2018 por el escándalo Gürtel, y que, desde 2024, su mujer y su hermano están siendo investigados por presunto tráfico de influencias.

"Es un Gobierno que prometió integridad, pero que ahora gobierna bajo investigación, apoyándose en partidos de extrema izquierda que abogan por la retirada de España de la OTAN. La postura de Sánchez es visible en su política de defensa", sostiene.

El poder del lobby marroquí

Hay que tener en cuenta que en Washington los think tanks suelen actuar como un barómetro de las orientaciones geopolíticas estadounidenses, como destaca Maghreb Intelligence. Sus análisis, informes y artículos influyen en los debates políticos antes de que se tomen decisiones oficiales.

En los últimos años, gracias a este tipo de artículos, Marruecos ha pasado de ser un aliado tradicional de los Estados Unidos a ser considerado un socio estratégico indispensable para Washington, un actor central en la estabilidad regional y un centro geopolítico que conecta el Norte de África, el Sahel y la región atlántica.

Es una realidad que publicaciones de instituciones influyentes como el Atlantic Council, el Carnegie Endowment for International Peace, el Middle East Institute y el Wilson Center, han intensificado su enfoque en Rabat.

De esta manera, más allá de las relaciones bilaterales, Marruecos actualmente es considerado por EEUU un socio clave en asuntos cruciales: la lucha contra el terrorismo, la gestión de la migración, la transición energética y la integración económica africana.

Sin duda, la participación de Marruecos en ejercicios militares multilaterales y sus capacidades de inteligencia han reforzado su credibilidad en los análisis estratégicos.

Asimismo, los análisis destacan la transformación económica de Marruecos, la capacidad del país para atraer inversión extranjera en sectores clave como la automoción, la industria aeroespacial, las energías renovables y la logística.

La transición energética también es un tema primordial. Las inversiones en energía solar y eólica, así como en proyectos de hidrógeno verde, sitúan a Marruecos en el centro de los debates sobre seguridad energética global, en un momento en el que Europa y EEUU buscan asegurar sus cadenas de suministro de energía limpia.