El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un mitin ayer en Riaza (Segovia).

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un mitin ayer en Riaza (Segovia). Diego Puerta PP

Política

El PP registra en las Cortes su paquete de medidas contra la crisis e incluye ayudas a las empresas electrointensivas

Los populares buscan que el Congreso y el Senado asuman su plan contra la subida de la energía, y presumen de “llevar la delantera” mientras “Sánchez solo ofrece eslóganes y llamadas”.

Más información: El plan de Feijóo ante la crisis de Irán: "Medidas estructurales que rescaten a la clase media", como deflactar el IRPF hasta el 10%

Publicada
Actualizada

Las claves

El PP ha registrado en el Congreso y el Senado un paquete de medidas económicas para afrontar la crisis provocada por la guerra en Irán.

El plan incluye una rebaja del IRPF, ayudas específicas para la industria electrointensiva y el gasóleo agrícola y pesquero.

Las medidas fiscales propuestas beneficiarían a 16 millones de contribuyentes y devolverían 3.200 millones de euros a las familias, especialmente a la clase media.

El bloque energético contempla eliminar el impuesto a la generación eléctrica y bonificaciones a empresas electrointensivas para frenar la subida de la factura eléctrica.

El Partido Popular registrará hoy en el Senado y en el Congreso sedas iniciativas con su paquete de medidas frente a la nueva crisis desatada por la guerra en Irán. La dirección de Alberto Núñez Feijóo quiere fijar ya negro sobre blanco su respuesta económica y forzar al Gobierno a retratarse en las Cortes.

Se registrarán una Proposición No de Ley (PNL) en el Congreso y una moción en el Senado.

El texto, que se remitirá a todos los grupos parlamentarios y al Ejecutivo antes de las 12.00 horas, recoge la rebaja del IRPF anunciada el lunes y la amplía con medidas específicas para la industria electrointensiva y el gasóleo agrícola y pesquero. Los populares subrayan que se trata de una propuesta “articulada y preparada” para anticiparse a un deterioro rápido de la economía española si se prolonga el encarecimiento de la energía.

Según los cálculos del PP, la reforma fiscal supondría una revalorización del poder adquisitivo de los españoles, especialmente de las familias con hijos. El plan pasa por elevar un 10% el mínimo personal por contribuyente, doblar el mínimo por hijo y actualizar los tramos del impuesto entre un 10% en los niveles más bajos y un 3% en los más altos, con un impacto medio de unos 200 euros por declarante.

Las medidas de alivio fiscal afectarían a 16 millones de contribuyentes y devolverían 3.200 millones de euros a las familias, según las estimaciones de Génova. El PP sostiene que la clase media concentraría el 70% del beneficio, con 2.300 millones de esa devolución dirigida a estos hogares, los más expuestos a cada crisis de precios.

En paralelo, la proposición detalla un bloque energético que incluye la supresión del Impuesto al Valor de la Producción de Energía Eléctrica y una bonificación permanente del 80% en los peajes que soportan las empresas electrointensivas. Feijóo ya había defendido en público esta rebaja de la factura eléctrica y la necesidad de actuar sobre la estructura de costes de la industria para evitar deslocalizaciones en plena tensión en Oriente Medio.

El texto plantea, además, revisar la retribución variable de la cogeneración para 2026, convocar las subastas pendientes y modificar el Estatuto del Consumidor Electrointensivo para elevar las ayudas hasta el 25% de los ingresos por derechos de emisión de CO2, el máximo que permite la normativa europea. También propone elaborar un Estatuto para la industria calorintensiva y recortar los costes por servicios de ajuste del sistema eléctrico por encima de los niveles anteriores al gran apagón del 28 de abril de 2025.

La hoja de ruta popular se completa con una bonificación al gasóleo profesional de uso agrícola y pesquero, que el PP considera clave para dos sectores especialmente dependientes del combustible. La dirección de Feijóo advierte de que agricultores, ganaderos y flotas pesqueras pueden ser de los primeros en sufrir una escalada del carburante si el conflicto en Irán se alarga.

El objetivo de Génova

Con este paquete, Génova busca consolidar un relato: mientras el Gobierno anunció este martes una ronda de llamadas a los partidos, el PP llevaba desde el lunes defendiendo un plan con cifras concretas. “Llevamos la delantera”, presumen en la cúpula popular, que contrasta sus propuestas con lo que describe como la prioridad de Pedro Sánchez por “buscar lemas” antes que por blindar a los españoles.

Los plazos también forman parte de la estrategia. La proposición se debatirá y votará la semana que viene en el Senado, de modo que la Cámara Alta se posicionará sobre el plan Feijóo una semana antes de la comparecencia de Sánchez en el Congreso para explicar sus propias medidas.

Las cifras que maneja el PP buscan reforzar ese pulso político. La supresión del impuesto de generación, unida al resto de decisiones en materia de energía, permitiría un descuento de entre el 3% y el 4% en el recibo eléctrico y un ahorro cercano a los 900 euros anuales para un hogar medio de dos adultos y dos hijos si se mantienen todo el año.

En el entorno de Feijóo insisten en que “no es tiempo de eslóganes”, en alusión al “No a la guerra” rescatado por Sánchez ante la ofensiva en Irán, sino de “propuestas que lleguen al bolsillo”. Por eso han decidido compartir el texto con todos los grupos para su “enriquecimiento” y subrayar que el Gobierno puede incluso adelantarse y aprobar las medidas en Consejo de Ministros si las considera útiles.

La portavoz del PP en el Senado será hoy la encargada de desgranar este paquete en un acto en Zamora, en el que los populares quieren mantener el foco en la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante la legislatura. El objetivo es que el debate sobre la guerra de Irán y la política exterior se mida también en clave de nóminas, facturas y competitividad industrial dentro de España.