El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, este jueves en el Congreso de los Diputados.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, este jueves en el Congreso de los Diputados. Eduardo Parra Europa Press

Política XV LEGISLATURA

Sánchez exhibirá su mayoría ante el Rey: quiere una investidura exprés antes de la Diada

El PSOE quiere acelerar la negociación, y confía en que Armengol comunique el estado de las mayorías a Felipe VI para que proponga a Sánchez.

18 agosto, 2023 01:45
Luis Casal Alberto D. Prieto

Pedro Sánchez quiere una investidura exprés, "cuanto antes". De hecho, fuentes de su entorno expresaron su deseo, este mismo jueves, de que el Rey comenzara la ronda de contactos con los grupos políticos este viernes, para acelerar los plazos. Poco más tarde, se supo que la nueva presidenta del Congreso, Francina Armengol, había sido citada en Zarzuela a las 10.30 horas para entregarle a Felipe VI el acta de constitución de la Cámara Baja.

El PSOE desea ir lo más rápido posible (o mucho más tarde) para evitarse que la negociación que, nuevamente, se abrirá con los independentistas catalanes, se solape con las fechas anteriores o de la misma Diada Nacional de Cataluña, el próximo 11 de septiembre.

Un ministro en funciones admite que, tras los resultados del 23-J y con el "gran poder" que ha adquirido Carles Puigdemont en esta XV Legislatura, las manifestaciones recuperen gran parte de la afluencia y agresividad de los años duros del procés.

Más aún después de que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) arremetiera durísimamente este jueves contra ERC y contra Junts por haber pactado con el PSOE la constitución de la Mesa del Congreso. La ANC, una de las asociaciones separatistas más activas, y en la que se cimentó -junto a Òmnium Cultural- la movilización de masas que llevó al 1-O, tachó el pacto de "sumisión al Estado español".

En ese ambiente, los socialistas temen que Puigdemont "suba la subasta" y regrese a la posición que parecía mantener hasta la noche del miércoles, de independentista puro, desinteresado de la gobernabilidad de España y de su Parlamento... ahora que Sánchez lo ha llevado -o eso opinan desde la ANC- al "autonomismo" que él siempre le afeó a Oriol Junqueras, la lógica indica que Junts exigiría mucho más para esa investidura.

[Los separatistas "acatan" la Constitución en catalán y euskera y PP y Vox protestan ante Armengol]

En un intento de congraciarse con sus bases sociales, las vísperas de la Diada, Sánchez tendría que comprometerse -con "hechos probados"- a las "exigencias de máximos" a las que se refirió Félix Bolaños hace unas semanas.

Control de los tiempos

Según lo que marca la ley, la tradición de la Casa Real y las cuentas lógicas, lo más pronto que consideran los expertos que podría convocarse una sesión de investidura sería en la primera semana de septiembre... a apenas una semana de la Diada. 

Ésta es una de las razones que explican el empeño del PSOE en quedarse para sí la presidencia del Congreso de los diputados, y no cederla a ninguno de los posibles socios y aliados. Ahora que Armengol marca los tiempos, puede acelerar los ritmos al gusto de Sánchez.

Y no sólo eso. El otro motivo es que cuatro de los socios del presidente en funciones no prevén acudir a la ronda de contactos con el Jefe del Estado: ni Junts, ni ERC, ni Bildu ni BNG. Así las cosas, el Monarca no podrá escuchar de sus portavoces el compromiso que vayan a adquirir con el líder del PSOE para investirlo.

Pero el PSOE confía en que Armengol, que -según la Constitución- debe refrendar la propuesta de candidato que haga Felipe VI, se encargue de comunicarle al Rey las cuentas de los apoyos con los que se presentarían Feijóo y Sánchez a la votación. Una fuente del PSOE confirma a este diario que el presidente en funciones cuenta con informes internos que le aseguran esta vía, después de discutirla con algunos de sus ministros.

Por otro lado, los 178 votos reunidos para Armengol, frente a los sólo 139 que cosechó Cuca Gamarra son otro indicio claro para el PSOE de que nada justificaría que el Monarca no propusiera al actual presidente para que intente su reelección. De ahí, el enfado que impulsó la reunión de urgencia convocada por Feijóo en la tarde de este jueves, desvelada por EL ESPAÑOL.

Los últimos flecos

La suma de votos de la izquierda y el independentismo, articulada a última hora y tras unas negociaciones ciclotímicas entre el PSOE y Junts, abren la puerta a un Gobierno de signo socialista "cuanto antes", según reconocen a este periódico fuentes del Ejecutivo.

Aunque la posible investidura de Pedro Sánchez, y eso lo han dejado claro todos sus interlocutores de una u otra forma, sigue tan alejada como después del 23-J y el acuerdo de la Mesa del Congreso no cambia nada. Al menos, eso dicen.

En el Gobierno no las tienen todas consigo en este caso. Los últimos en levantarse de la mesa de negociación esta mañana reconocían que las conversaciones habían sido extenuantes, pero nunca imposibles. Con el terreno trazado en la constitución de las Cortes, Sánchez ya avanza los últimos flecos de su Ejecutivo —tanto la estructura como el programa con Sumar— a falta de reabrir los contactos con el independentismo. 

En la coalición incluso le ponen fecha a sus planes: "Antes de octubre, seguro. Si puede ser, a principios de septiembre". El precio, de momento, se resume en el impulso de las lenguas cooficiales del Estado (salvo el valenciano) en las instituciones europeas y españolas; una comisión de investigación sobre los atentados del 17 de agosto en Las Ramblas de Barcelona; una sobre el caso Pegasus que reabra "las cloacas del Estado"; y el compromiso de finalizar "la represión relacionada con el 1-O contra el independentismo".

[Sánchez logra el control del Congreso a cambio de que el catalán sea oficial y la impunidad del 'procés']

El único punto oscuro de la negociación es de sobra conocido: una ley de amnistía a la que, precisamente, se le abre la puerta con este contexto, como reconoció un ministro en funciones, en conversación con este diario: "Cabe perfectamente en la Constitución, y habrá que hacerla, porque es buena para solucionar definitivamente el procés, y porque Puigdemont tiene ahora mucho poder".

Fuentes parlamentarias cercanas a las negociaciones sostienen que esta amnistía general, como tal, nunca estuvo presente materialmente en la mesa de negociación. Pero que podría abordarse en el futuro con el beneplácito del bloque de izquierdas, sobre todo de Sumar.

La propia líder de la coalición, Yolanda Díaz, ha dejado entrever esta vía en varias ocasiones, asegurando que existen juristas que sostienen que es "completamente constitucional" amnistiar a los condenados por el procés. Si los independentistas acaban aferrando sus síes al olvido general de los delitos, la investidura podría estar cerrada en menos de un mes... en caso de que Sánchez dé alguna prueba tangible de que la impulsará

Esto no quiere decir que la XV legislatura esté pintada de color de rosa. Tanto en el Gobierno como entre los socios habituales existe la percepción unánime de que las cosas ya no son como en 2019 y que, sobre todo, la dependencia de Junts obligará a rebajar las expectativas de una agenda social. "La agenda de reformas, en realidad, ya se aprobó en la legislatura acabada", apunta otro ministro a este diario. "La clave estará ahora en gestionar y cumplir los compromisos con Bruselas".

El cambio ha sido incluso retórico entre los miembros del Ejecutivo, que llevan días hablando del "bloque plurinacional" o "democrático", para referirse a lo que hasta hace unas semanas apellidaban "progresista".