Un enfermo de Covid ingresado en una UCI.

Un enfermo de Covid ingresado en una UCI.

Política CORONAVIRUS

El fracaso del pasaporte Covid y el huracán ómicron imponen otra estrategia a Sánchez

El Gobierno propondrá el miércoles nuevas restricciones para frenar la Covid en Navidad, pero Ayuso se niega a aplicar "cierres y restricciones".

19 diciembre, 2021 06:51
I. P. Nova M.A. Ruiz Coll

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El fracaso del pasaporte Covid en las regiones en las que se ha implantado y el incremento de los contagios, provocado en buena medida por la introducción de la variante Ómicron, obligan al Gobierno y las Comunidades autónomas a replantear su estrategia contra la sexta ola de la pandemia.

La Moncloa ha anunciado este sábado que Pedro Sánchez tiene intención de celebrar el próximo miércoles una Conferencia de Presidentes autonómicos por vía telemática, en la que previsiblemente propondrá nuevas medidas restrictivas durante la Navidad.

Unas fechas en las que los encuentros familiares, las cenas de empresa y los actos multitudinarios en las calles pueden tener un efecto multiplicador de los contagios.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ya ha adelantado su rechazo a aplicar nuevos "cierres y prohibiciones" sobre la actividad económica, y en especial sobre los sectores de la hostelería y la restauración que tienen en la Navidad una fecha clave para salvar su cifra de negocio.

Durante las últimas semanas, algunas comunidades autónomas como Cataluña, Navarra, País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana han implantado el pasaporte Covid (que se exige para acceder a establecimientos de ocio y hostelería), en un intento de frenar los contagios.

Esta fórmula se ha convertido en un importante incentivo para que los ciudadanos que aún no lo habían hecho, se animen a vacunarse. Pero las cifras registradas en las citadas regiones demuestran que una medida tan polémica y restrictiva de las libertades de los ciudadanos, como es el pasaporte Covid, no  funciona para frenar los contagios.

La Comunidad Foral de Navarra instauró el pasaporte Covid en hostelería a finales de noviembre. Ese día, la región tenía una incidencia acumulada de 499 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días y de 292,05 a 7 días.

Un mes y medio después de aplicar la medida, la cifra de contagios en la Comunidad Foral casi se ha triplicado. Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, los contagios en esta región son 1.359 por cada 100.000 habitantes a 14 días y de más de 700 a una semana vista.

Una medida ineficaz

Es cierto que, una vez que se dispara la incidencia por encima del riesgo medio es muy difícil controlarla, pero aun así, los datos que validan el uso del pasaporte Covid para detener la sexta ola no son muy halagadores.

Otro ejemplo similar es el de Cataluña, que desde principios de este mes ha hecho obligatorio solicitar el pasaporte Covid en hostelería y ocio nocturno. En ese momento la incidencia en la Comunidad era de 259 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días y de 135 a 7 días. Desde entonces, las cifras de contagios casi se han duplicado hasta rozar los 490 casos a 14 días y los 270 a 7.

Del mismo modo, País Vasco implantó su pasaporte Covid a principios de diciembre en el ocio nocturno. En ese momento, su incidencia acumulada a 7 días era de 333 casos, ahora supera los 600. Si analizamos el parámetro cada 14 días, ha pasado de 552 a estar por encima de los 1.000.

El pasado miércoles la Junta de Andalucía propuso a Sanidad volver a hacer obligatoria la mascarilla en exteriores. Una propuesta que, en reiteradas ocasiones, también había elevado País Vasco. La respuesta del Ministerio de Sanidad (tal y como confirman fuentes cercanas a la cita) fue "no". 

Ómicron no llega a los hospitales

Si el presidente Pedro Sánchez propone el miércoles volver a imponer la mascarilla en exteriores (ahora sólo se exige cuando la distancia de seguridad entre personas es inferior a 1,5 metros), deberá hacerlo mediante el consenso de las comunidades autónomas. En caso contrario, tendrá que negociar la mayoría suficiente para aprobarla en las Cortes mediante una modificación del decreto de medidas urgentes contra la pandemia.

En declaraciones a EL ESPAÑOL, el doctor Juan Abarca Cidon, presidente del grupo HM Hospitales, constata que la variante Ómicron irrumpió en España hace 10 días y ya supone cerca del 50% de los contagios.

En buena medida es responsable del aumento de la tasa de Covid, que en el conjunto de España se sitúa en 511 casos por cada 100.000 habitantes en la incidencia a 14 días. Sin embargo, no se ha traducido en un incremento significativo de las hospitalizaciones y de la ocupación de las UCI. La variante Ómicron apenas se ha detectado hasta ahora en los hospitales: la gran mayoría de los ingresos se debe todavía a la variante Delta.

De acuerdo con los datos recopilados por la red hospitalaria de su grupo, Abarca también atribuye el incremento de las infecciones a que la inmunidad de las vacunas se mantiene sólo durante un período de entre seis y ocho meses: "La tercera dosis de refuerzo no sólo es necesaria, sino que vamos con retraso, si hubiéramos comenzado a ponerla antes habríamos frenado mejor la sexta ola".

Como "un catarro fuerte"

Las vacunas han mostrado una eficacia próxima al 95% frente a las anteriores variantes, que se reduce al 70% frente a Ómicron. Pese a su elevada tasa de transmisión, esta nueva variante puede comportarse finalmente como "un catarro fuerte", señala el doctor Abarca, quien por lo tanto cree necesario rebajar el alarmismo.

Aunque la próxima semana puede ser decisiva para determinar si la Ómicron incrementa los ingresos hospitalarios, el presidente de HM Hospitales no es partidario de imponer restricciones mucho más drásticas que las actuales. A su juicio, lo más eficaz ahora es mantener las mascarillas en los interiores, controlar aforos, evitar grandes aglomeraciones, realizar test de antígenos y, sobre todo, impulsar el proceso de vacunación.

Abarca considera poco eficaz e inviable la decisión de la Generalitat de Cataluña de volver a confinar a todos los que, aun estando vacunados, hayan estado en contacto con algún positivo: además de las dudas sobre el instrumento legal empleado, no se puede volver a confinar a miles de personas, lo que tendría un importante impacto sobre la economía, ni la Generalitat tiene medios suficientes para garantizar el cumplimiento de esta medida.

Para atajar estas dudas, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido al Gobierno central que fije "una posición común" para toda España sobre las cuarentenas que deben seguir las personas en caso de haber tenido un contacto con un positivo en covid-19.

El "dilema ético"

Al mismo tiempo, cuatro comunidades autónomas -Navarra, Galicia, País Vasco y Canarias- han propuesto acotar el número de asistentes a las reuniones familiares de Navidad. Una opción que probablemente estará sobre la mesa en la Conferencia de Presidentes convocada por Sánchez para el próximo miércoles.

Las autonomías que se han negado a implantar el pasaporte Covid (como Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias y Extremadura), advierten que esta medida tiene tres grandes inconvenientes: da una falsa sensación de seguridad, hay reinfecciones de vacunados y el proceso exige que un profesional no sanitario pueda acceder a datos de un paciente. Esta última cuestión implica un dilema ético, pues el pasaporte Covid supone poner a disposición de una persona no cualificada datos personales y sanitarios.

Estar vacunado no exime de volver a infectarse. Según ha registrado el Instituto de Salud Carlos III (dependiente del Ministerio de Sanidad) en España se han notificado 14.689 reinfecciones, de las que 1.139 (7,8%) son confirmadas.

Estudio del Instituto de Salud Carlos III sobre reinfecciones fechado el 15 de diciembre.

Estudio del Instituto de Salud Carlos III sobre reinfecciones fechado el 15 de diciembre. E.E