Cartel electoral de Junts per Catalunya, que centra su campaña en Puigdemont.

Cartel electoral de Junts per Catalunya, que centra su campaña en Puigdemont. EFE

Política ELECCIONES CATALUÑA 21-D

El promedio de encuestas concede 68 escaños al separatismo

El CIS apunta a una movilización histórica que favorece al constitucionalismo. El 21-D está en el aire.

5 diciembre, 2017 03:47

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La Cataluña que ha fotografiado el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela una sociedad polarizada en el voto y muy preocupada por la situación económica y política tras la declaración de independencia y el 155. La encuesta del CIS prevé una participación que puede situarse entorno al 85% del electorado. La movilización favorece a los partidos constitucionalistas y especialmente a Ciudadanos, que está a punto de dar un vuelco histórico ganando las elecciones del 21-D. Otra cosa es la formación de Gobierno. El CIS dice que será difícil.

La encuesta del CIS, elaborada sobre 3.000 entrevistas, es la más potente de realizadas hasta la fecha. El CIS deja al separatismo al borde la mayoría absoluta. Una mayoría ajustada de 68 escaños, que mantendrían las fuerzas separatistas según el promedio de todos los sondeos, incluido el de SocioMétrica para EL ESPAÑOL. Las tendencias, según el análisis realizado por SocioMétrica, apuntan, por un lado, a una recuperación de la lista de Carles Puigdemont a costa de ERC y, por otro, a una opa de Ciudadanos al PP. La candidatura de Xavier García Albiol se quedaría como la última fuerza del arco parlamentario.

Según el promedio de encuestas, ERC, a pesar de la tendencia bajista, ganaría las elecciones y obtendría 37 diputados, mientras que Ciudadanos sería la segunda fuerza del Parlament con 30 escaños. La lista de Puigdemont escalaría hasta la tercera posición y obtendría 24 diputados. El PSC lograría 21; Catalunya en Comú Podemo 9; PP 8; y CUP 7. El promedio de sondeos deja a la CUP como última fuerza pisando los talones al PP.

Gráfico (1)

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La encuesta del CIS sugiere, sin embargo, que la independencia deja de ser una opción mayoritaria en Cataluña. El apoyo al proceso separatista tal y como lo hemos conocido está en retroceso. No es sólo una cuestión de intención de voto, que también. Los partidos separatistas pierden apoyo en las cuatro provincias catalanas.

El caldo de cultivo que favorece al constitucionalismo el 21-D está en la radiografía económica y política que dibuja la encuesta. El 48,5% de los catalanes ve la situación económica peor o mucho peor que hace dos años, frente a sólo el 16,7% que la ve mejor o mucho mejor. El 74,5% de los catalanes ve la situación política peor o mucho peor que hace dos años, el 60,4% califica la gestión de la Generalitat de mala y muy mala (36,1%) o regular (24,3%) y el 58,2% dice que la gestión personal de Carles Puigdemont ha sido mala, muy mala o regular. 

Esta visión tan negativa de los dos últimos años del proceso y los sucesos de octubre se traduce en un vuelco que podría dar a Ciudadanos la victoria en las urnas. La encuesta del CIS sitúa al partido de Arrimadas como la primera fuerza política en la provincia de Barcelona, donde lograría 21 escaños. Ciudadanos ganaría al menos un escaño en Lleida, Tarragona y Girona respectivamente.