Altar en memoria de Maricarmen ubicado en el Retiro.

Altar en memoria de Maricarmen ubicado en el Retiro. Sindicato de Inquilinas

Madrid

El Sindicato de Inquilinas denuncia la destrucción del altar en memoria de Maricarmen en Retiro

El colectivo ha reivindicado el legado de Maricarmen expresando su rechazo a la desaparición de los elementos colocados en su recuerdo.

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V.Yusty
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El Sindicato de Inquilinas denuncia el destrozo del altar con velas y recuerdos instalado frente a la vivienda de Maricarmen en Retiro.

Maricarmen, de 87 años, fue desahuciada el pasado 23 de septiembre tras vivir siete décadas en ese piso y falleció pocas semanas después en el hospital.

El Sindicato asegura que no permitirán que destrocen la memoria de la mujer y afirman que su legado en defensa de la vivienda es imborrable.

Su caso desató una fuerte ola de indignación social y protestas por el derecho a la vivienda en Madrid, incluyendo una acampada en la Puerta del Sol.

El Sindicato de Inquilinas ha denunciado que han "destrozado" el altar de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada de su casa en el barrio de Retiro y que desencadenó las protestas por la vivienda en España, y han asegurado que aunque se destruya "un altar y unas velas" no borrarán "todo lo que Maricarmen ha sembrado".

A través de una publicación en Instagram, el Sindicato de Inquilinos ha compartido unas fotografías en la que se ve cómo las velas y mensajes de recuerdos colocados frente al portal de la casa de Maricarmen están esparcidos por el suelo.

"Quienes hemos acompañado a Maricarmen los últimos siete años no vamos a permitir que destrocen su memoria de este modo", han afirmado desde el Sindicato, a lo que han asegurado que el legado de Maricarmen es "imborrable".

Maricarmen habitó durante siete décadas en la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, hasta que el pasado 23 de septiembre se ejecutó finalmente su desahucio. Aquel lanzamiento llegó tras tres tentativas fallidas y puso un trágico cierre a un prolongado litigio judicial por el hogar en el que residía desde 1956.

Tras ser desalojada, la mujer, de 87 años, falleció en el hospital pocas semanas más tarde.

Su expulsión actuó como una chispa que prendió la indignación social por el derecho a la vivienda en Madrid.

El caso impulsó una acampada en la céntrica Puerta del Sol, donde multitud de activistas y vecinos se unieron para hacer oír su voz frente a la indefensión que sufría la anciana y exigir reformas urgentes que garanticen la protección de los inquilinos.