La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, durante la cumbre de este jueves en Bruselas

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, durante la cumbre de este jueves en Bruselas Reuters

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El pulso de Sánchez y Meloni contra Merz frustra el acuerdo para el presupuesto de la UE: Le Pen podría tumbarlo en 2027

El choque frontal entre Alemania y los frugales y los amigos de la cohesión -España, Italia y Polonia- impide cualquier avance en el Consejo Europeo.

Más información: Merz y los frugales ganan el primer pulso a Sánchez y Meloni: recorte de 141.000 millones a las cuentas de la UE

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Los líderes de la UE escenifican un choque frontal por el presupuesto plurianual 2028-2034 y alejan la posibilidad de un acuerdo en diciembre.

Alemania y los países frugales exigen recortes profundos en las cuentas, mientras que el bloque de Pedro Sánchez, Giorgia Meloni y Donald Tusk reclama un presupuesto ambicioso.

Sánchez defiende duplicar los recursos previstos hasta el 2% del PIB comunitario para proteger fondos clave como los de agricultura y cohesión.

El retraso de la negociación arriesga el pacto a 2027, lo que permitiría a Marine Le Pen bloquear el presupuesto si gana las elecciones en Francia.

"No podemos acordar las ambiciones de Europa y, al mismo tiempo, recortar los recursos necesarios para hacerlas realidad", ha clamado la presidenta del Parlamento Europeo ante los jefes de Estado y de Gobierno de los 27, al inicio del tradicional Consejo Europeo de otoño, que concluye este viernes en Bruselas.

Pero la advertencia de la popular maltesa Roberta Metsola ha caído en saco roto. Lejos de acercar posturas, los líderes europeos han vuelto a escenificar un choque frontal por el presupuesto plurianual de la UE para 2028-2034 (que asciende a alrededor de 2 billones de euros para siete años), atrincherados en dos bandos cuyas posiciones parecen hoy irreconciliables.

Por un lado, el canciller alemán, Friedrich Merz, y los frugales -Países Bajos, Austria, Suecia, Dinamarca y Finlandia, con Bélgica tentada de sumarse- reclaman recortes adicionales y profundos en el presupuesto comunitario, especialmente en las ayudas agrícolas y los fondos de cohesión. En el extremo contrario, los "amigos de la cohesión", el grupo en el que militan Pedro Sánchez, Giorgia Meloni y Donald Tusk, defienden un presupuesto "ambicioso".

El pulso aleja la posibilidad de cerrar un acuerdo en la cumbre del 17 y 18 de diciembre, como pretendía el presidente del Consejo Europeo, António Costa, para evitar que las elecciones de España, Italia, Polonia y, sobre todo, Francia descarrilen las negociaciones.

Los Veintisiete se arriesgan así a que una eventual victoria de la ultra Marine Le Pen en Francia, cuyo programa aboga por desmantelar la UE desde dentro, hunda definitivamente el presupuesto plurianual. Las conclusiones de la cumbre ya no incluyen la meta de "alcanzar un acuerdo definitivo a finales de año", presente en borradores anteriores.

"Necesitamos unanimidad en el Consejo y estamos muy lejos de conseguirla", ha reconocido el canciller Merz, que habla de "negociaciones difíciles" y "posiciones muy alejadas entre sí". Alemania y los frugales se han apuntado una primera victoria con la propuesta de compromiso de la presidencia irlandesa, que recorta en 141.000 millones de euros la propuesta original de Bruselas. Pero no les basta: exigen nuevos tijeretazos.

"La propuesta de la presidencia irlandesa no es suficientemente buena para alcanzar un acuerdo. Tenemos que reducir y modernizar este marco financiero plurianual si queremos que esté preparado para el futuro", ha dicho el primer ministro holandés, Rob Jetten.

La presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, durante el Consejo Europeo de este jueves en Bruselas

La presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, durante el Consejo Europeo de este jueves en Bruselas Unión Europea

"Todo el mundo quiere avanzar rápido, pero es más importante alcanzar un buen acuerdo que cerrar uno malo", ha agregado cuando se le ha preguntado por las posibilidades de alcanzar un pacto en diciembre.

La propuesta irlandesa "ni siquiera sirve como punto de partida para las negociaciones" porque resulta "demasiado cara" para los contribuyentes netos de la UE, denuncia el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. "No alcanzaremos un acuerdo este mes ni el próximo, y ni siquiera sé si será posible antes de que acabe el año. Nosotros no tenemos ninguna prisa", ha advertido.

Algunos líderes, como los de Chipre y Hungría, han señalado el adelanto electoral decretado por Sánchez como otro factor que complica las negociaciones. "Yo, como aspiro a seguir gobernando después, pues no será un problema", ha replicado el presidente del Gobierno.

Sánchez ha lamentado la "falta de ambición" de la propuesta irlandesa y ha defendido que el presupuesto plurianual de la UE debería alcanzar el 2% del PIB comunitario, el doble del 1,02% que contempla el último borrador.

"Los debates presupuestarios siempre son difíciles y complejos, porque hay que aunar muchas voluntades y distintas percepciones. Pero creo que hay un terreno común en el que todos podemos estar de acuerdo. ¿Necesitamos más recursos para hacer frente a los desafíos comunes de Europa? Yo creo que sí. Es de perogrullo: evidentemente, necesitamos más recursos económicos", ha señalado.

El canciller alemán, Friedrich Merz, durante el Consejo Europeo de este jueves en Bruselas

El canciller alemán, Friedrich Merz, durante el Consejo Europeo de este jueves en Bruselas Unión Europea

Debido a su llegada tardía a Bruselas, el presidente del Gobierno no ha participado en la reunión de los "amigos de la cohesión" previa al Consejo Europeo, aunque sí ha firmado la declaración conjunta suscrita por 17 países: España, Italia, Polonia, Portugal, Bulgaria, Croacia, Estonia, Hungría, Lituania, Eslovenia, Chipre, República Checa, Grecia, Letonia, Malta y Eslovaquia.

"Ahora que las negociaciones sobre el próximo marco financiero plurianual entran en una fase decisiva, defendemos unidos un presupuesto de la UE ambicioso, justo y equilibrado, capaz de responder a los nuevos desafíos y, al mismo tiempo, proteger las políticas fundamentales de la Unión consagradas en los Tratados", entre ellas la agricultura y la cohesión, sostienen los firmantes.

Pero incluso Giorgia Meloni, aliada de Sánchez en la batalla presupuestaria pese a sus profundas diferencias en materia migratoria, admite que un retraso hasta 2027 es la opción más probable. "La fecha no puede ser más importante que el contenido. (...) No firmaremos un acuerdo que no nos beneficie solo por cumplir un plazo. Firmaremos un acuerdo únicamente cuando sea favorable para Italia", afirmó el miércoles ante el Senado italiano.

En una rueda de prensa en Bruselas en vísperas de la cumbre, la propia Le Pen calificó de "escándalo democrático" que los dirigentes europeos aprobaran el presupuesto plurianual antes de las elecciones presidenciales francesas de abril y mayo de 2027.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia de este jueves en Bruselas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia de este jueves en Bruselas Unión Europea

La presidenta de la Agrupación Nacional aseguró que, si llega al poder (tal y como pronostican muchas encuestas), exigirá un "tope estricto" de 5.000 millones de euros netos a la contribución francesa al presupuesto comunitario, una condición que haría prácticamente imposible un acuerdo, según los expertos. También anunció que cortará la ayuda a Ucrania y vetará su adhesión a la UE, así como la de otros candidatos como Albania, Montenegro y Macedonia del Norte.

La negociación del presupuesto europeo se enfrenta así a un calendario cada vez más incierto y a la amenaza de que las elecciones francesas conviertan el desacuerdo entre los Veintisiete en un naufragio de consecuencias mucho más profundas.