Palacio de las Marismillas, en Doñana.

Palacio de las Marismillas, en Doñana.

Andalucía GOBIERNO DE ESPAÑA

Sánchez descarta veranear en Doñana por primera vez y ya está en Madrid para pactar su investidura

En las localidades cercanas el PP ha arrasado en los comicios autonómicos, municipales y nacionales tras la polémica ley de regadíos.

15 agosto, 2023 03:31
Inma León Alberto D. Prieto

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declinado este año por primera vez pasar unos días de vacaciones en el Palacio de las Marismillas de Doñana, y ha adelantado su vuelta a Madrid para finiquitar su investidura. Desde que accedió al cargo tras la moción de censura a Mariano Rajoy en 2019, Sánchez jamás ha pasado un verano sin visitar este enclave que el duque de Tarifa construyó en 1912.

Esta circunstancia se produce en un año en el que el parque nacional ha estado más en el foco debido a la polémica surgida con la Junta de Andalucía por el proyecto de ley de regadíos del entorno de Doñana.

También cuando se ha convertido en un territorio más hostil para Sánchez: tras las tres últimas citas electorales el presidente andaluz, Juanma Moreno, arrasó en las autonómicas; el pasado 28 de mayo el PP lo hizo en gran parte de los pueblos de la zona, consiguiendo gobernar por primera vez la Diputación de Huelva. Por su parte, Alberto Núñez Feijóo duplicó los apoyos para los populares respecto a las generales de 2019.

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Desde que accedió a Moncloa, el hermetismo sobre las vacaciones del presidente ha ido creciendo año tras año. No obstante, este secretismo ha ido mucho más allá tras el adelanto electoral y coincidir el periodo de descanso con unos días de gran incertidumbre por las políticas de pactos se están desplegando a la espera de saber a quién llamará el rey Felipe VI para formar Gobiernopara formar Gobierno.

Tras pasar una semana en la residencia de La Mareta del municipio lanzaroteño de Teguise (y anteriormente unos días en Marruecos tras un inesperado giro de guion), Sánchez se encuentra en Madrid desde ayer lunes, según ha podido confirmar este periódico.

Este martes, de hecho, ya tiene agenda de trabajo, a pesar de ser festivo, dos días antes de que se constituyan el Congreso y el Senado el próximo jueves.

Por ello, será el primer año que Sánchez no realizará una escapada a Doñana en periodo vacacional. Sí lo hizo el pasado mes de abril para advertirle al presidente andaluz que "Doñana no era cortijo de nadie y que no se tocaba".

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En aquella visita el presidente acudió en soledad. Nadie de su partido le acompañó. Ni el líder andaluz, Juan Espadasni la entonces presidenta de la diputación de Huelva, María Eugenia Limón, ni los entonces alcaldes socialistas de la zona. Pensaban que una foto con el presidente sobre la arena de Doñana le podría pasar factura políticamente en las urnas unas semanas después.

Desde el partido alegaron que era un acto institucional, pero estos alcaldes tampoco acompañaron a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, en el mes de noviembre cuando se trasladó a Almonte a anunciar una inversión de 350 millones de euros para recuperar el funcionamiento ecológico de este espacio y revertir su situación debido a la falta de agua.

Sánchez también visitó el parque un día después de ese anuncio, pero también lo hizo únicamente acompañado de técnicos y sin convocar a la prensa.

Un fuerte debate a nivel europeo 

El proyecto de ley de regadíos, impulsado por el PP y Vox en Andalucía, será tramitada finalmente en septiembre y desde el inicio provocó un fuerte debate entre ambas administraciones. Este incluso ha llegado hasta la Unión Europea, con posiciones muy enfrentadas

La fallida visita de los diputados alemanes por estar España en periodo electoral o los insultos de Teresa Ribera hacia Juanma Moreno, llamándole desde "cínico", "señorito" o "terrorista ecológico", tampoco allanaron o el camino.

Lejos quedaron aquellos veranos en los que incluso Sánchez visitó localidades del entorno como Sanlúcar de Barrameda. En 2018 lo hizo junto la entonces canciller de Alemania, Angela Merkel, quien pasó unos días junto al presidente en el enclave.

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El año siguiente tuvo lugar la estancia más polémica. Según publicó ABCPedro Sánchez invitó a varios amigos de la infancia y a sus familias a veranear en el palacio. Sin embargo, el Gobierno nunca llegó a aclarar el asunto al pertenecer estos encuentros a "la esfera de la vida privada y familiar" del líder del Ejecutivo.

Igual de polémica fue la 2020, pero esta vez por la Covid-19. Cuando España se debatía entre olas de coronavirus, el presidente no falló a la cita. Tampoco lo hizo en 2021 ni en 2022 cuando disfrutó de sus vacaciones más largas. Estuvo 20 días de descanso, junto a su familia y su perra Turca, ya que el Consejo de ministros no reanudaba su actividad hasta el 23 de agosto.

El Palacio de Marismillas se trata de un enclave único por su poder medioambiental y religioso, cerca se encuentra la ermita de la Virgen del Rocío. Para acceder hay que cruzar el río Guadalquivir desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) o recorrer en la bajamar los 30 kilómetros que separan la finca de Matalascañas (Huelva).

Se trata de un difícil acceso que también se busca teniendo en cuenta que el invitado principal a este terreno es el presidente del Gobierno y su seguridad es un asunto de Estado. Sin embargo, este año, según ha podido confirmar este periódico, no ha habido ningún movimiento al respecto, como ha ocurrido otros veranos en los que sí ha estado prevista su estancia vacacional en este enclave.