Asentamiento de migrantes en la playa de Benítez de Ceuta.

Asentamiento de migrantes en la playa de Benítez de Ceuta. Reduan Efe

España CRISIS EN CEUTA

El caos de los policías de Ceuta al registrar a los migrantes: ordenadores sin licencia, sin intérpretes ni bolígrafos

Jupol asegura que los agentes desplazados a Ceuta han trabajado con falta de equipos, mesas, huelleros, intérpretes y abogados y con jornadas de 7.00 a 17.30 horas, incluidos fines de semana.

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Policías desplazados a Ceuta denuncian caos y falta de recursos en la tramitación de solicitudes de asilo en la frontera del Tarajal.

El sindicato JUPOL señala carencias graves como ordenadores sin licencia Office, escasez de intérpretes y abogados, y material básico insuficiente.

Las jornadas laborales han sido largas y continuadas, con entrevistas de más de tres horas y retrasos por la falta de coordinación entre profesionales.

JUPOL acusa al Ministerio del Interior de improvisación y exige más medios, personal especializado y priorizar la calidad de la tramitación sobre las estadísticas.

Los policías desplazados a Ceuta para reforzar la tramitación de solicitudes de asilo en la frontera del Tarajal denuncian el caos en el que han tenido que trabajar durante los últimos 50 días, en condiciones de falta de medios y descoordinación.

Así lo denuncia JUPOL, sindicato de la Policía Nacional, que asegura que los agentes llegaron a tener que comprar de su propio bolsillo bolígrafos para poder desarrollar su trabajo y que los nuevos ordenadores enviados desde Madrid carecían de licencia de Microsoft Office.

Según los testimonios trasladados al sindicato por los funcionarios que participan en el dispositivo, las dificultades comenzaron desde los primeros días de este refuerzo. Los agentes desplazados desde la península iniciaban su jornada a las 7.00 horas, embarcando en el ferry desde Algeciras hacia Ceuta, y en algunos casos no terminaban hasta alrededor de las 17.30 horas.

Estas jornadas se han mantenido de forma continuada desde el pasado 2 de septiembre e incluían también sábados y domingos.

A la duración de los desplazamientos y de las jornadas se sumó, siempre según el sindicato, la falta de medios materiales y humanos. Los policías se encontraron con un número insuficiente de ordenadores, mesas, huelleros y sellos, además de carencias de intérpretes y abogados.

La situación llegó, según los testimonios recabados por JUPOL, hasta el extremo de que algunos agentes tuvieron que adquirir bolígrafos para poder completar la documentación.

Ordenadores sin licencia Office

Uno de los problemas que más llama la atención al sindicato se produjo con los equipos informáticos enviados posteriormente desde Madrid para reforzar el dispositivo.

Los ordenadores eran nuevos, pero no disponían de licencia de Microsoft Office. En su lugar tenían instalado LibreOffice, una alternativa gratuita que, según explican los agentes, dificulta y ralentiza la elaboración de la documentación necesaria para tramitar los expedientes.

El problema se produce además en un dispositivo que afronta una elevada carga burocrática. Los policías deben cumplimentar numerosos formularios y registros vinculados a las solicitudes de protección internacional, además de realizar distintas comprobaciones y actuaciones.

JUPOL considera especialmente difícil de entender que un dispositivo policial extraordinario destinado precisamente a acelerar la tramitación de expedientes haya recibido equipos informáticos sin las herramientas ofimáticas que, según el sindicato, necesitan los funcionarios para desarrollar su cometido con normalidad.

Los agentes señalan además que la entrada en funcionamiento del Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) ha incrementado la carga de trabajo y la complejidad de los procedimientos.

Según explican, anteriormente, una vez cumplimentado, registrado y enviado el expediente de Adextra, el sistema generaba un PDF que permitía imprimir directamente la documentación necesaria para proceder a las correspondientes firmas. Ahora, aseguran, tienen que rellenar una cantidad mucho mayor de texto y posteriormente imprimir y firmar más documentación, lo que aumenta los tiempos de tramitación.

Entrevistas de más de tres horas

Las dificultades no se limitaron a los medios materiales. JUPOL denuncia también una falta de coordinación entre los distintos profesionales que intervienen en el procedimiento.

Los funcionarios de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) realizan las entrevistas a los solicitantes y, posteriormente, los policías deben completar diferentes actuaciones: el alta en Adextra, la toma de huellas, la consulta en Eurodac y la expedición de la documentación correspondiente.

Según los agentes trasladados al sindicato, algunas de esas entrevistas llegaron a prolongarse durante más de tres horas. Los retrasos acumulados terminaban trasladándose a los policías encargados de completar posteriormente la tramitación, que debían trabajar con mayor rapidez para intentar sacar adelante los expedientes.

También se produjeron situaciones en las que había intérprete pero no abogado, o abogado pero no intérprete, generando nuevos tiempos de espera.

JUPOL denuncia que estas dificultades organizativas convivieron con una presión centrada fundamentalmente en el número de expedientes tramitados y en las estadísticas.

Los agentes trasladan al sindicato que, en determinados momentos, se llegó a priorizar la consecución de cifras frente a otros aspectos de la tramitación. JUPOL considera que esta situación es especialmente preocupante en un procedimiento que exige garantías jurídicas y una correcta cumplimentación de toda la documentación.

Solo cinco puestos informáticos

La situación ha mejorado parcialmente durante los últimos días con el traslado de la oficina desde los barracones utilizados inicialmente hasta el salón de actos del puesto fronterizo del Tarajal.

Sin embargo, el sindicato considera que el espacio continúa siendo insuficiente para las necesidades del dispositivo. Actualmente existen cinco puestos informáticos destinados a la tramitación de expedientes, compartidos además con personal policial de la propia comisaría.

Los agentes denuncian que se trata de un espacio diáfano, con ruido y tránsito constante, unas condiciones que dificultan tanto la concentración necesaria para completar la documentación como la realización de las entrevistas.

También existe, según JUPOL, una diferencia de experiencia entre los funcionarios destinados al dispositivo. Los agentes que cuentan con conocimientos específicos en materia de asilo han tenido que asumir buena parte de la carga de trabajo, mientras que otros policías desplazados, pese a su disposición, no tienen la misma experiencia en este tipo de procedimientos.

JUPOL acusa al Interior de "improvisar"

El sindicato considera que lo ocurrido en el Tarajal demuestra una falta de planificación del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Policía ante un dispositivo extraordinario en una frontera especialmente sensible.

Sostiene que no se puede enviar a policías a desarrollar una función especializada durante jornadas prolongadas sin garantizar previamente los medios materiales, informáticos y humanos necesarios.

Por ello, reclama que todos los equipos informáticos estén plenamente operativos y cuenten con las correspondientes licencias y herramientas oficiales, así como un incremento del número de puestos disponibles para evitar que la falta de ordenadores limite la capacidad de trabajo.

También exige una dotación suficiente de abogados, intérpretes y personal especializado, además de adecuar los turnos y jornadas a la carga real de trabajo y evitar jornadas prolongadas y continuadas durante los fines de semana.

El sindicato reclama asimismo que las estadísticas no sean el único criterio para valorar el funcionamiento del dispositivo y que se prioricen la calidad de la tramitación, la seguridad jurídica y la correcta gestión de los expedientes.

JUPOL destaca, no obstante, la profesionalidad de los agentes desplazados, a los que atribuye haber sacado adelante el servicio pese a las deficiencias denunciadas.

Para el sindicato, lo ocurrido no puede normalizarse: policías destinados a una frontera especialmente sensible no deberían verse obligados a comprar material básico de su bolsillo ni trabajar con equipos informáticos que no disponen de las herramientas necesarias para realizar con normalidad su cometido.

El sindicato reclama al Ministerio del Interior que abandone la improvisación ante las situaciones extraordinarias que afectan a las fronteras españolas y que garantice a los policías los medios, el personal y las herramientas necesarios para prestar el servicio con seguridad y con todas las garantías.