El ministro del Interior, Grande-Marlaska, en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta, el sábado.

El ministro del Interior, Grande-Marlaska, en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta, el sábado. Europa Press

España

Un Marlaska quemado por la crisis de Ceuta pedirá "ayuda" a los ministros de la UE tras haber rechazado el auxilio de Frontex

Los ministros de Interior celebran este martes una videoconferencia en la que España reclamará una respuesta europea coordinada frente a futuras crisis migratorias.

Más información: Albares culpa a la "internacional reaccionaria" de "intensificar" de forma "coordinada y rápida" la crisis de migrantes de Ceuta.

Publicada
Las claves

Las claves

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pedirá ayuda y solidaridad a la UE para afrontar la crisis migratoria en Ceuta, tras rechazar el refuerzo extraordinario de Frontex ofrecido por Bruselas.

Más de 70.000 migrantes han llegado a Ceuta desde Marruecos, desbordando los recursos locales. Entre 3.000 y 5.000 personas permanecen aún en el enclave.

Varios países europeos han criticado la gestión española de la crisis, llegando a sugerir la suspensión de España del espacio Schengen y reforzando controles fronterizos.

La UE mantiene su apoyo operativo y financiero, mientras España insiste en la necesidad de una respuesta coordinada y en la solidaridad europea para gestionar la frontera con África.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reclamará este martes, en una reunión telemática frente a sus homólogos de la Unión Europea (UE), una respuesta coordinada a la crisis migratoria de Ceuta después de que el Gobierno de Pedro Sánchez decidiera afrontar la entrada masiva con sus propios medios y no activara el refuerzo extraordinario de Frontex que Bruselas puso a su disposición desde el primer día.

El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, comunicó el jueves a Marlaska que la UE estaba preparada para ayudar a España para recuperar el control de la situación mediante un refuerzo extraordinario de personal y medios, tal y como recoge el Reglamento 2019/1896, que permite que cualquier Estado miembro solicite dicha asistencia.

"Transmití al ministro Marlaska la disposición de la UE a aumentar el apoyo a España, incluida la colaboración a través de Frontex, para controlar la situación", aseguró Brunner.

Sin embargo, el Gobierno rechazó recurrir al refuerzo extraordinario de Frontex ofrecido por Bruselas y decidió gestionar la emergencia con medios nacionales al igual que hizo en 2021, pese a que la entrada irregular de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos había desbordado el dispositivo fronterizo.

Este martes, los ministros de Interior de los Veintisiete se reunirán por videoconferencia a partir de las 10 de la mañana para, precisamente, analizar la evolución de la situación en Ceuta, donde aún quedan entre 3.000 y 5.000 personas que aún no han retornado a su país.

"Será una oportunidad importante para intercambiar opiniones sobre la situación actual, sobre las lecciones aprendidas y también en lo que respecta a maximizar nuestra resiliencia conjunta", remarcó Brunner.

"Estamos comprometidos con la protección de nuestras fronteras exteriores y con el apoyo a España. Cuando nuestras fronteras exteriores sufran presión, la respuesta europea debe ser decidida, rápida y unida. La solidaridad es clave".

Cruces fronterizos irregulares hacia la UE: bajan un 37% en la primera mitad de 2026, según datos de Frontex

Cruces fronterizos irregulares hacia la UE: bajan un 37% en la primera mitad de 2026, según datos de Frontex Frontex

La reunión centrará el foco en la figura de un Marlaska quemado por las sucesivas crisis que afectan a su ministerio (entre ellas, la reciente imputación de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, su antecesor en el cargo, Leonardo Marcos, y el teniente general Manuel Llamas, director adjunto operativo de la Benemérita) y sobre la capacidad del Gobierno para anticipar y contener la crisis.

Se prevé que España pida "ayuda" y "solidaridad" a la UE. También que "esté a la altura" de las circunstancias. Así lo trasladó el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, este lunes en una entrevista con RTVE.

Albares también destacó que Marruecos es un socio fiable que ha ofrecido "su colaboración" desde el principio para "tratar de impedir el flujo de personas" y para "que retornaran inmediatamente".

"Vamos a exigir solidaridad a todos los estados de la UE porque España es, a día de hoy, la ruta mediterránea con el menor número de entradas irregulares".

Sobre si España debe replantearse cómo gestionar los flujos fronterizos, Albares ha asegurado que España está adaptando el espigón para adaptarlo al texto de la sentencia del Tribunal Supremo y que intensificará los canales diplomáticos con Marruecos.

"El Gobierno está trabajando ya, y lo haremos conjuntamente con la UE [...] para reforzar los mecanismos y recordar a todos los miembros que sin solidaridad no hay Europa".

España, ha remarcado, pedirá "ayuda" y "apoyo" a Europa en la "especificidad de la única frontera terrestre de Europa con África", que son las ciudades de Ceuta y Melilla.

El choque europeo

La convocatoria llega después de que Sánchez pidiera una reunión urgente para exigir solidaridad y denunciar como egoísta e ilegal la reacción de algunos socios, que amagaron con expulsar a España del espacio Schengen debido a la crisis ceutí. Entre los más batalladores se encontraban Italia, Finlandia, Dinamarca y Chequia.

Italia, de hecho, reintrodujo controles temporales para ciudadanos extracomunitarios procedentes de España y Finlandia respaldó estudiar la suspensión española de Schengen.

En paralelo, 22 jefes de Estado y de Gobierno, encabezados por Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, reclamaron reunir a los ministros para exigir un mayor control de la frontera y examinar las políticas que consideran un incentivo para nuevas entradas.

La misiva expresaba su solidaridad con España ante la invasión de Ceuta pero contenía una impugnación de su estrategia migratoria.

Los firmantes advirtieron contra los cruces masivos, la instrumentalización de la inmigración y la percepción de que entrar ilegalmente en Europa puede terminar facilitando una estancia legal.

"El reciente fallo del Tribunal Supremo español se ha utilizado para desencadenar este ataque y abusar de nuestro sistema de migración y asilo", reza la misiva.

"Tenemos el deber de disuadir eficazmente y combatir implacablemente la migración ilegal coordinando nuestras acciones, reforzando nuestras fronteras exteriores y abordando todas aquellas políticas que puedan actuar como factores de atracción, tales como la regularización de un número muy elevado de migrantes en situación irregular".

Los países también reclaman movilizar rápidamente los instrumentos comunitarios, aumentar el apoyo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y revisar la eficacia de la cooperación europea con Marruecos.

Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos.

Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos. Reuters

Asimismo, dejan abierta la posibilidad de reforzar o reintroducir controles interiores temporales para impedir movimientos secundarios, pese a reconocer que no se ha registrado el paso irregular de los recién llegados desde Ceuta hacia la Península o el resto de Europa.

Pese a la magnitud de la crisis y la cifra de muertos, que ya asciende a 88 cuerpos recibidos en la morgue, Úrsula von der Leyen ha elogiado la respuesta de España al tiempo que ha pedido reforzar las fronteras en los puntos críticos, utilizar barreras físicas cuando sea necesario y mejorar los sistemas de alerta temprana y la cooperación con Rabat.

La presidenta de la Comisión ha recordado igualmente que el apoyo financiero y operativo europeo, incluido Frontex, continúa disponible.

Marlaska tendrá que defender este martes ante sus homólogos dos mensajes difíciles de encajar: que España logró recuperar el control de Ceuta sin solicitar el refuerzo europeo y que ahora necesita una mayor implicación de la UE para evitar otra entrada masiva.