Una de las concentraciones para acosar a los agentes en Cataluña.

Una de las concentraciones para acosar a los agentes en Cataluña.

España INDEPENDENTISMO

El "plan de hostigamiento" del separatismo contra la Policía: su estrategia para echarla de Cataluña

La presión institucional y las protestas callejeras marcan el rumbo de la campaña, con fijación en la Jefatura Superior de Policía en Barcelona.

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"¡Fuera las fuerzas de ocupación!". El mantra que se repite en las manifestaciones y protestas independentistas va más allá de un mero eslogan. El plan de presión contra la Policía Nacional en Cataluña se sostiene en dos pilares: la vía institucional y las protestas o actos callejeros. Lo que los propios agentes han denominado un "plan de hostigamiento" que quiere concluir con su expulsión de la región.

La presión contra la Policía Nacional y la Guardia Civil ha vivido una escalada constante desde la celebración del referéndum del 1-O. El Ministerio del Interior, entonces dirigido por Juan Ignacio Zoido, desplegó a cientos de agentes de ambos cuerpos en la llamada operación Copérnico. Las escenas de caceroladas separatistas en las inmediaciones de los hoteles en las que estaban alojados escenificaban la presión contra los agentes.

Desde entonces, los sectores más radicales del independentismo han puesto en el objetivo a los policías nacionales y guardias civiles que están destinados de forma permanente en Cataluña. Además de las manifestaciones a las puertas de dependencias de ambos cuerpos, los agentes han denunciado pintadas en sus domicilios particulares o escenas incómodas para sus hijos en el colegio, entre otras. "Ya no podemos decir cuál es nuestra profesión", lamentan los policías que residen en la región.

Fuentes policiales consultadas por EL ESPAÑOL detallan que la sentencia del procés marcó un punto de inflexión en la estrategia independentista. Hasta entonces, sus planes pasaban por mostrar una imagen de cierta normalidad. Tras hacerse pública, la intención es reforzar algunas de sus vías de actuación. Entre ellas, la presión a la Policía Nacional; con especial ahínco en la Jefatura Superior ubicada en la Vía Laietana de Barcelona.

La doble vía

Ya hay actos convocados. Un grupo autodenominado Lliris de Foc, con ciertos paralelismos respecto a Tsunami Democràtic, llama a los radicales a "volver a incendiar" las calles de Cataluña. Y en el calendario han fijado una protesta a las puertas de la Jefatura de Policía el 25 de diciembre, coincidiendo con la celebración de Navidad.

La fecha no es casual. Consideran que en un día tan señalado lograrán un mayor desgaste entre los agentes. También que habrá una menor presión policial sobre ellos por ser una jornada festiva.

Las mismas fuentes policiales consideran que Lliris de Foc puede ser una escisión de Tsunami disconforme con el rumbo que está tomando la dirección por considerarlo demasiado "débil": "La independencia no se negocia", señala el nuevo grupo en referencia al eslogan Sit and talk.

Además de estos dos grupos, los investigadores no pierden de vista a los tradicionales CDR o Arran. Consideran que antes o después realizarán acciones de presión contra la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Junto a esta estrategia callejera, los agentes lamentan el "abandono institucional". Como ejemplo, señalan la moción aprobada en el Ayuntamiento de Barcelona para sacar a la Policía de la Vía Laietana. Un texto lanzado por los independentistas y que contó con el apoyo del PSC.

Como adelantó este diario, la moción soliviantó a los policías. Consideraban que se trataba de un gesto político en un contexto de negociaciones de Gobierno con los independentistas. "Nos usan como moneda de cambio", lamentaban.

El ejemplo del País Vasco

"La situación es insostenible para muchos compañeros", detalla Pablo Pérez, representante del sindicato policial Jupol, en conversación con EL ESPAÑOL. Considera que en Cataluña se vive un "doble juego" y pone como ejemplo el dispositivo de seguridad que se desplegará en torno al Clásico entre FC Barcelona y Real Madrid: "Dicen que no nos quieren aquí, pero ese día necesitan que prestemos apoyo; los hechos hablan por sí mismos".

Desde el sindicato aseveran que una de las medidas para aliviar la situación que viven los agentes pasa por igualar los derechos de los agentes en Cataluña con los del País Vasco: "Por el acoso que viven ellos mismos y sus familiares". Un asunto que abordaron en la última comisión de personal celebrada en el Consejo de la Policía.

Por eso, desde Jupol reclaman "un apoyo institucional y efectivo". Piden a "los políticos y al Ministerio del Interior" que den un "paso adelante" en defensa de la Policía Nacional en Cataluña. También que en el próximo concurso general de méritos de la Policía se plantee un "aumento de efectivos policiales" en la región.