Imagen de la concentración independentista en Manresa frente al cuartel de la Guardia Civil.

Imagen de la concentración independentista en Manresa frente al cuartel de la Guardia Civil.

España

Hablan guardias civiles de Manresa tras el asedio 'indepe': "Cada vez están más valientes, algún día..."

Los agentes protegieron los accesos principales y sus familiares y niños se guarecieron en las plantas altas hasta la llega de los Mossos d'Esquadra.

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La sensación es de desamparo institucional. "Al menos, la colaboración de los Mossos d'Esquadra ha cambiado radicalmente desde hace dos años y ahora nos protegen". Es la voz de los guardias civiles destinados en la casa cuartel de Manresa (Barcelona). En la noche de este miércoles, un nutrido grupo de radicales separatistas trataron de asaltar las dependencias. EL ESPAÑOL recoge el relato de los agentes que, junto a sus familias, sufrieron el episodio.

"Cada vez son más valientes, más radicales, más jóvenes". Los guardias civiles vieron que los radicales comenzaban a agruparse alrededor de la casa cuartel. "Ya está", pensaron. No era, ni mucho menos, la primera vez en la que se producían hechos similares: "Por lo menos van ya ocho o diez veces".

Enseguida aplicaron el protocolo habitual. Los agentes destinados en el cuartel se concentran en la planta baja, protegiendo los principales accesos a las dependencias. Sus familias y los más pequeños se reúnen en las plantas altas, más alejadas de los disturbios: "Las parejas de los que estamos aquí se asustan, los niños se echan a llorar".

Un grupo con banderas de España defiende el cuartel de la Guardia Civil de Manresa

Un día crítico

Pero ayer fue un día crítico. Porque los mossos d'Esquadra que habitualmente se despliegan con rapidez en torno a la casa cuartel estaban sofocando los disturbios de Barcelona. "Quienes nos rodeaban venían con mucho odio". 

Ante la evidente inferioridad numérica, hubo que tirar de refuerzos poco habituales. Agentes destinados en Tráfico y otros de paisano desplegaron un cordón de seguridad a una distancia "prudencial" de la casa cuartel.

A ellos se les sumó un grupo de vecinos dispuestos a sumarse al dispositivo de seguridad. "Agradecemos que estén con nosotros, pero a veces nos supone tener que desdoblar esfuerzos para también protegerles a ellos", aseveran los guardias civiles de Manresa.

"Hubo caceroladas, pitos, insultos...". La tensión fue creciendo por momentos y los radicales lograban avanzar hacia su objetivo, la casa cuartel. "El problema es que se van calentando entre ellos y se vienen arriba en sus intenciones". En esas, llegaron los Mossos d'Esquadra y restablecieron el cordón de seguridad para alejar a los radicales.

Los guardias civiles respiraron tras horas de tensión.

Hechos frecuentes

"Pero no ha sido la primera vez que lo han hecho y tampoco en la que hemos visto el riesgo más de cerca", aseveran voces internas del cuartel. "Lo malo es que se van envalentonando y cada vez se atreven a más. Hay chicos de 14 y 16 años, mucha gente joven. En otras ocasiones, han llegado hasta la puerta. Suerte que los Mossos nos echan una mano".

¿Qué se hace en esos casos? "Aguantar el chaparrón como se puede y dormir poco, aunque no nos dejan. Eso sí, si va a más, algún día...", lamentan los guardias civiles, sin atreverse a terminar la frase. Su sensación, definen, no es de miedo: "Tensión y pena de ver cómo están las cosas".

Un escenario complicado y poco atractivo para los guardias civiles. Apenas hay agentes que elijan Cataluña como destino, debido a la tensión social y política que se vive en la región en los últimos años.

Por eso, asociaciones de guardias civiles como AUGC solicitan que Cataluña sea declarada zona conflictiva, como el País Vasco. "Ayer tocó en Manresa, pero también en Puigcerdá. Y eso es lo que hace más ruido, pero lo que tienen que vivir aquí los agentes y sus familias es dificilísimo", señala un portavoz de AUGC en conversación con EL ESPAÑOL.

La asociación pide, por tanto, "alicientes" para que los agentes terminen en Cataluña, ya sea en forma de compensaciones económicas o de preferencias a la hora de elegir destinos posteriores.