La postura de Sánchez arriesgaba la celebración de los debates... o que hubiera dos sin sentido.

La postura de Sánchez arriesgaba la celebración de los debates... o que hubiera dos sin sentido.

España

"¡Qué remedio!": Sánchez cede ante los protestas de los periodistas de RTVE y acudirá a los dos debates

El riesgo de desestabilizar los medios públicos por la imposición de fecha y la amenaza de plante de Casado, Rivera e Iglesias fuerzan la mano de Sánchez.

A pesar de Pedro Sánchez, la campaña de las elecciones generales del 28 de abril contará con dos debates electorales. El líder del PSOE y presidente del Gobierno ha anunciado en la mañana de este domingo una profunda rectificación de la postura que defendió con vehemencia hasta este mismo jueves por la tarde. Permitirá que haya dos debates: uno este lunes, 22 de abril, en RTVE, y otro al día siguiente, el martes 23, en Atresmedia. Ambos serán a cuatro, con Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias. 

“¡Qué remedio!”, ha resumido el presidente del Gobierno, después de que fuera conocida su decisión, encogiéndose de hombros al ser preguntado por los periodistas en Logroño (La Rioja).

El PSOE ha emitido un comunicado en el que cambia de posición tras la advertencia del candidato socialista, hecha ayer en una entrevista, de que iría a un único debate en la fecha elegida por él (el 23 de abril) y en la cadena elegida por él (RTVE) aunque a esa hora estuviese convocado otro en otro grupo de comunicación al que habían anunciado que acudirían Casado, Rivera e Iglesias. 

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La presión en varios frentes sobre Sánchez fue total este jueves. Por una parte, Casado y Rivera mantenían su intención de ir al debate de Atresmedia, convocado con anterioridad para el día 23, y reclamaban además que el 22 se celebrase el originalmente previsto en RTVE. Pero Sánchez había elegido ir a RTVE el día 23, alterando la fecha para que coincidiese con el que estaba convocado el de Atresmedia. Eso lograba que sólo hubiese un debate y que, además, sus adversarios no pudiesen asistir a otro sin el presidente del Gobierno, con su atril vacío y para lamentar su ausencia.

Primero Sánchez perdió a Iglesias

A Casado y Rivera se sumó Iglesias, por lo que el presidente del Gobierno ya no pudo argumentar que era un ataque de la derecha. Iglesias utilizó un tono muy duro: "Primero menospreció a la pública rechazando su debate porque no estaba la extrema derecha. Después la usa como un apéndice del Gobierno para intentar un sólo debate más fácil. Sánchez debe rectificar y aceptar los dos debates: en RTVE en 22 y en Atresmedia el 23", dijo el candidato de Unidas Podemos en Twitter. 

Sin embargo, hay otro factor decisivo en la decisión del presidente: la desestabilización de TVE. Los Consejos de Informativos de la casa y el moderador del debate en la corporación pública, Xabier Fortes, cargaron contra la decisión de la administradora, Rosa María Mateo, de ofrecer a Sánchez la fecha que él quería para debatir en RTVE. Todo sin contar con los trabajadores de RTVE. 

El estallido de RTVE, clave

Según pudo saber este periódico, la presión para que Mateo rectificase este jueves fue máxima y llevó vinculadas peticiones de dimisión. Y la figura de la administradora única es capital, porque es ya un puesto interino en una casa sometida a muchos vaivenes y fragilidades.

En otras palabras: RTVE podía explotar por la decisión del presidente, secundada por Mateo al margen de los trabajadores, de jugar con las fechas para que sólo hubiese un debate y perjudicar a los demás candidatos y a un grupo de comunicación privado. Un estallido de RTVE a una semana de campaña es, probablemente, algo que Sánchez no se podía permitir. 

En ese sentido, los periodistas de RTVE, algunos de mucho peso, se plantaron ante la decisión de la nueva dirección, con cuya gestión muchos están de acuerdo en términos generales. Es decir, la rebelión en RTVE no fue de los periodistas más cercanos a los gestores del PP sino de los de la nueva etapa, liderada por Mateo. Ahí la clave de la gravedad de la situación en la que la gestión de la corporación pública podría convertirse en un tema de campaña que perjudicase a Sánchez. 

Las explicaciones de Sánchez

El texto del comunicado socialista culpa al Comité Electoral socialista para tratar de salvar la imagen del presidente, aunque se trata de un órgano que trabaja para Sánchez y sobre el que el presidente del Gobierno tiene influencia máxima. "Pedro Sánchez ha trasladado al Comité Electoral del PSOE la petición de que reconsidere su posición respecto a los debates electorales previstos para la semana próxima", dice el texto.

Si ahora Sánchez acude a dos debates es "ante la posibilidad real de que no hubiera ningún debate". Por eso es Sánchez personalmente quien "ha solicitado a sus compañeros [de partido] que hagan efectiva su aceptación a asistir a los debates propuestos tanto por RTVE y Atresmedia".

Sánchez, el líder del PSOE con más peso en el PSOE, es presentado en el comunicado como un candidato que se limita a seguir órdenes del todopoderoso Comité Electoral, al que implora que rectifique su error. Con éxito, para su alivio. "El Comité electoral ha dado el sí a la propuesta de Pedro Sánchez", dice el comunicado. 

En la nota, Sánchez insiste en que él sólo quería un único debate en campaña, a pesar de que este jueves dijo tener "muchísimas ganas de debatir". "El candidato socialista a la presidencia del gobierno hubiera preferido realizar un único debate", primero a cinco con Vox y después, cuando la Junta Electoral lo frustró, a cuatro en RTVE. 

La anomalía de los debates

Sánchez también reconoce que él es un obstáculo para el consenso. "La postura de Pedro Sánchez está basada en el acuerdo público de los tres partidos de oposición respecto a su participación en los debates. Si mantienen una opinión coincidente, no será por parte del PSOE que no se llegue a una solución de consenso".

Eso sí, el candidato socialista "considera una anomalía la celebración de dos debates presidenciales en dos días consecutivos. No hay precedente alguno en la historia de las democracias occidentales de un planteamiento semejante desde la invención de la televisión". Según él, es "impropio de una democracia establecida". 

"A la vista de todo lo acaecido parece evidente la necesidad de buscar un marco regulatorio que facilite su celebración ordenada y recurrente e impida la creación de innecesarios conflictos entre los partidos y los operadores televisivos", dice también la nota. Unidas Podemos lo lleva en su programa, proponiendo regular dos debates y que uno sea en RTVE. Ciudadanos también propone la regulación. PP y PSOE no. El programa de los socialistas sí lo incluía en 2015 y 2016, cuando Sánchez recriminaba a Mariano Rajoy no debatir, pero no ahora que es presidente.