Cospedal y Delgado, dos Dolores en una misma bicicleta.

Cospedal y Delgado, dos Dolores en una misma bicicleta. Tomás Serrano

España GRABACIONES

La renuncia de Cospedal pone de nuevo en la diana a Delgado por Villarejo

Cuando el foco se puso sobre Carmen Montón, ex ministra de Sanidad, más de uno en el PSOE se acordó de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. "Si pusimos una moción de censura para que se fuera Cifuentes, ¿cómo vamos a sostener a Montón", decían en el momento de más presión algunos dirigentes socialistas.

El caso guardaba algunas similitudes que se podían resumir en la presunción de que no había ganado limpiamente un título de posgrado universitario, algo apoyado por numerosas irregularidades y cambios de versión. 

La renuncia al escaño de María Dolores de Cospedal, ex ministra de Defensa, ex presidenta de Castilla la Mancha y 10 años secretaria general del PP, ha devuelto el foco sobre la actual titular de Justicia, Dolores Delgado. 

La ministra de Pedro Sánchez, reprobada tanto por el Congreso como por el Senado, es la más tocada dentro del Ejecutivo socialista, pero hasta ahora el presidente siempre la había sostenido. Fuentes del Gobierno insisten en que la marcha de Cospedal no altera el apoyo del presidente a Delgado, pero desde el PP, la revancha ha comenzado.

"Lo de Dolores Delgado, por mucho que quieran equipararlo, no tiene nada que ver con esto", explica una fuente de la Ejecutiva socialista. El motivo, para el PSOE, es que lo de Delgado son declaraciones desafortunadas en un contexto informal mientras que Cospedal habría encargado espiar a miembros de su partido y familiares de rivales políticos en plena investigación judicial sobre el caso Gürtel. 

El PP, a la carga

En declaraciones a los medios en el Senado, el portavoz popular, Ignacio Cosidó, pidió la misma "valentía y el sentido de la responsabilidad " a Delgado, porque en su caso, "mintió" incluso en sede parlamentaria, según él. 

El presidente del PP, Pablo Casado, elevó más el tono al asegurar que Delgado "conoció de delitos y redes de extorsión" y por las que "no ha asumido su responsabilidad ni Sánchez le ha obligado a hacerlo", según declaró en Helsinki (Finlandia) donde acudió para un congreso del Partido Popular Europeo.

Casado se refería a las grabaciones del excomisario José Manuel Villarejo en las que Delgado aseguraba en 2009, cuando era fiscal de la Audiencia Nacional, que algunos colegas suyos habrían mantenido relaciones con menores durante un viaje al extranjero. 

El PP está decidido a mantener al mismo tiempo que Cospedal se va tras tomar libremente una decisión personal sin tener que hacerlo y que Delgado debe irse forzada por las circunstancias como consecuencia de la dimisión de la diputada por Toledo. 

La presión sobre Delgado subirá muy probablemente la semana que viene durante los cara a cara entre Sánchez y la oposición de las sesiones de control.