Sánchez, este martes en el Senado durante su primera sesión de control.

Sánchez, este martes en el Senado durante su primera sesión de control. Juan Carlos Hidalgo Agencia EFE

España TOMAS DE POSESIÓN

Sánchez devalúa la toma de posesión de los delegados para evitar roces con los barones

  • Moncloa decide que ningún ministro, ni siquiera la de Política Territorial y Función Pública, acuda a ninguno de los actos. 
  • Susana Díaz aún no sabe si arropará a Gómez de Celis, uno de sus mayores enemigos internos en el PSOE. 

Pedro Sánchez no quiere que ningún ministro acuda a las tomas de posesión de los delegados del Gobierno en las 19 comunidades y ciudades autónomas. El jefe del Ejecutivo ha decidido que ninguno de los miembros de su Gabinete acuda a estos actos protocolarios, que se celebrarán en los próximos días en las distintas capitales de las autonomías.

Según fuentes del Gobierno, Sánchez quiere evitar que los ministros peregrinen a las distintas tomas de posesión de los nuevos delegados, en su mayoría políticos socialistas muy cercanos al nuevo inquilino de la Moncloa. El objetivo es no provocar a los presidentes autonómicos socialistas, a los que no han gustado muchos de los nombramientos, y evitar que esos actos se conviertan, con las presencias y ausencias de los ministros, en un termómetro de apoyo o reproche orgánicos. 

Así, se evitarán fotos como la que podría llegar a congregar en Sevilla este viernes a las 11:00 al nuevo delegado, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, la vicepresidenta, Carmen Calvo, el secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, los tres estrechos colaboradores de Sánchez en el partido y las primarias, junto a la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, a la que derrotaron hace ahora poco más de un año.

Fuentes del equipo de Díaz aseguran que aún no está asegurada la presencia de la presidenta en el acto de este viernes con Gómez de Celis, pero recalcan que "sin duda" habrá representación de la Junta. El rango lo determinará la disponibilidad y la agenda del día.

La misma estampa podría haberse producido en Toledo, con Manuel González Ramos, diputado por Albacete y uno de los más firmes defensores de Sánchez y detractores del presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, como la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. O en Valencia con el nombramiento de Juan Carlos Fulgencio, que apoyó a Sánchez y con ello se enfrentó al president Ximo Puig, que hizo campaña por Díaz en las primarias.

Lo que ha logrado la decisión es irritar a algunos de los nuevos delegados, para quienes la toma de posesión es un momento emotivo y en el que quieren contar con destacados compañeros de partido y del Gobierno.  

Nombramientos muy políticos para las delegaciones

A diferencia del Consejo de Ministros, donde han aterrizado personas en algunos casos muy poco significadas dentro del PSOE, como Pedro Duque, Fernando Grande-Marlaska, Nadia Calviño, José Guirao o Dolores Delgado, entre la lista de delegados del Gobierno sí hay muchos dirigentes que apostaron fuertemente por Sánchez durante las primarias por el liderazgo y se dejaron la piel en la campaña.

Gómez de Celis es el caso más claro, pero lo es también con Teresa Cunillera (Cataluña), del PSC, Javier Losada (Galicia), Pablo Zuloaga (Cantabria), líder del partido en la comunidad, Diego Conesa (Murcia), también secretario general, o González Ramos (Castilla-La Mancha), que estuvo en las quinielas de ministrables por su cercanía a Sánchez. 

El presidente no quiere provocar a los presidentes autonómicos del PSOE, en su mayoría críticos con él, aunque la vuelta del PSOE a la Moncloa haya aplacado muchos de sus reproches. "Quiere evitar un desembarco que parezca un reto a los barones", explica una fuente cercana al presidente. 

Ni siquiera Batet

La orden es tan tajante que ni siquiera Meritxell Batet, ministra de Administraciones Territoriales y Función Pública, hará acto de presencia. Tampoco estará en la de Cunillera, compañera suya de partido en el PSC, en Barcelona, capital con un simbolismo extra. De Batet dependerán orgánicamente los delegados del Gobierno, que tomarán posesión sin ningún miembro del gabinete presente. 

"Tenemos mucho trabajo y todo por hacer. Tampoco estamos para andar de paseo", explican fuentes gubernamentales a este periódico.