Ángel Garrido, en un momento del debate de investidura, con Gabilondo al fondo.

Ángel Garrido, en un momento del debate de investidura, con Gabilondo al fondo. Chema Moya Agencia EFE

España INVESTIDURA EN MADRID

Garrido, antes de ser investido: "No sería ningún drama que gobernase Gabilondo"

Ángel Garrido cree que Ángel Gabilondo sería un buen presidente para la Comunidad de Madrid. Durante su propio debate de investidura, este viernes en la Asamblea de Madrid, el sucesor de Cristina Cifuentes al frente del Gobuerno regional se ha deshecho en elogios personales hacia el jefe de la oposición y portavoz socialista en la cámara. 

Gabilondo acusa a Garrido

"Creo que lo sabe, pero lo quiero decir, porque me gusta decirlo. Tengo la máxima consideración por usted. Creo honestamente que es un socialista moderado, lo creo, y que con independencia de las políticas desastrosas de su partido allí donde gobierna, creo honestamente que no sería ningún drama para esta Comunidad que usted gobernara. No lo sería en absoluto", ha dicho Garrido en su turno de réplica a los grupos. 

A Garrido le gusta Gabilondo, y le gusta decirlo, como ha recordado. Lo que no le gusta son las políticas del PSOE y, aún menos, que para llegar al Gobierno los socialistas necesiten de Podemos. 

"Aunque las personas cuentan, y el talante y un espíritu abierto, moderado e integrador como es el suyo, al final, lo que más cuenta son los modelos de Gobierno", ha lamentado Garrido, aunque ha asegurado que "la posibilidad de gobernar Madrid tampoco le entusiasma" al socialista.

"Es imposible que usted gobierne si no es junto a Podemos" y "eso sí sería dramático para la Comunidad de Madrid", según Garrido. El sucesor de Cifuentes y hasta ahora su número dos ha lamentado que el balance de la gestión socialista cuando ha gobernado en Madrid y en el resto de España y ha defendido que él puede gobernar Madrid aunque haya trabajado para una presidenta que ha tenido que dimitir. 

"Ni yo estoy descalificado por haber trabajado para una buena presidenta con una gran gestión ni usted está descalificado por haber trabajado para un mal presidente con una mala gestión", en referencia a José Luis Rodríguez Zapatero, al que pese a todo consideró un "presidente muy respetable, que por supuesto hizo cosas por España", aunque también malas, "como todo el mundo".

"Intente ganar usted solo. Si gana, no me alegraré, porque prefiero que gane el PP, pero si es usted solo, el PSOE con mayoría absoluta, lo prefiero. Pero gobiernos radicales, no", ha dicho ya en su segundo turno de réplica.

Garrido también ha tenido tiempo para referirse a una de las polémicas de la semana, la compra de un chalé por 600.000 euros por parte de Irene Montero y Pablo Iglesias. "La clase media a partir de ahora es una parcela de 2000 metros cuadrados, una piscina privada y 600.000 de vivienda", dijo Garrido a la portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta.

En otro momento, el portavoz popular, Enrique Ossorio, polemizó con el diputado de Podemos, Ramón Espinar, por el piso de protección oficial que adquirió en circunstancias no demasiado claras cuando era joven

Prólogo de la lucha por el poder de 2019

En el segundo día de debate de investidura, en el que se elegía finalmente a un nuevo presidente, fue el momento en el que los grupos escenificaron el principio de la carrera por el poder en la Comunidad de Madrid. El PSOE, Podemos y Ciudadanos han aprovechado para intercambiar reproches con la vista puesta en las próximas elecciones municipales y autonómicas, que tendrá lugar el 26 de mayo de 2019. 

El portavoz de Ciudadanos hizo un discurso muy crítico con Garrido, al que reprochó haber caído en la Asamblea "como caido de una nave espacial", sin autocrítica, propuestas de regeneración democrática ni explicar qué ha pasado en su partido. "Sólo espabilan cuando van a perder el sillón", lamentó Aguado. 

Pero Aguado tenía también reservadas palabras para el PSOE y su portavoz, Ángel Gabilondo, al que acusó de querer ocupar el puesto de presidente más que trabajar por los ciudadanos. "Cifuentes no se fue por ustedes, se fue por nosotros", advirtió Aguado al PSOE, generando un gran descontento en la bancada socialista, que se arroga el mérito de la caída de Cifuentes al poner a Ciudadanos entre la espada y la pared con una moción de censura.

Por su parte, Gabilondo criticó la gestión del PP en Madrid al tiempo que hacía partícipe de ella a Ciudadanos por apoyar las principales leyes del Gobierno regional. "Ciudadanos decidió dar su apoyo al Partido Popular en 2015 y lo ha reiterado una y otra vez, y eso les hace corresponsables de la situación a la que hemos llegado", ha dicho. "Han decidido unir su suerte al Partido Popular de Madrid. Una decisión de riesgo que no podrán eludir simplemente con algunas frases críticas”, ha advertido. 

"Consideramos un error para la Comunidad de Madrid que se estime que la mejor opción para gobernarla, en este momento de crisis política y de crisis de confianza de la ciudadanía en sus instituciones de autogobierno, sea precisamente la persona de confianza del Gobierno de la señora Cifuentes y del Grupo Popular", ha advertido Garrido.

"Ya sólo despiertan compasión"

"Ya sólo despiertan compasión", dijo por su parte Lorena Ruiz Huerta, portavoz de Podemos, que llamó "batracio" al exconsejero Francisco Granados y aseguró que el expresidente Ignacio González es "conocido por su color moreno de Marbella". "El PP no ha ganado legítimamente en Madrid ni una sola convocatoria electoral en lo que va de siglo XXI", dijo la portavoz de Podemos sobre la corrupción.

"Como el mejillón se adhiere a la roca, la corrupción está unida al PP madrileño y a su forma de gobierno desde hace más de 20 años. Es el aceite que engrasa su modelo de gestión" con la complicidad de Ciudadanos, "azote del PP por la mañana y soporte incondicional por la tarde. ¿Cómo consigue soplar y sorber al mismo tiempo?", preguntó a Aguado.