A la izquierda, el escrache de Oltra; a la derecha, el de Sáenz de Santamaría.

A la izquierda, el escrache de Oltra; a la derecha, el de Sáenz de Santamaría. E.E

España Nacional

El escrache de Oltra y el de Sáenz de Santamaría: parecidos y diferencias

La Audiencia de Madrid no vio infracción penal en el acoso sufrido por la vicepresidenta en 2013.

El escrache sufrido por la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, arroja parecidos y diferencias con la protesta que tuvo lugar a las puertas del domicilio de Soraya Sáenz de Santamaría hace cuatro años.

Aquella vez, la Audiencia de Madrid sentó un precedente: tales acciones no suponen una "infracción penal". El juez definió este tipo de escraches como aquellos "mecanismos ordinarios de participación democrática de la sociedad civil".

Oltra ha lamentado la "amenaza" de los "fascistas", que le han dejado claro "dónde vive". Iglesias, su socio de confluencias, llegó a definir los escraches como el "jarabe democrático de los de abajo". Pero, ¿podría correr la misma suerte el suceso valenciano que la acción de la PAH contra la vicepresidenta del Gobierno de Rajoy? ¿Qué los une y los diferencia?

Escrache a Soraya Sáenz de Santamaría

Nacionalismo vs crisis económica

El contexto no tiene nada que ver en uno y otro caso. 18 de octubre de 2017, Mónica Oltra es acosada por un partido nacionalista español a las puertas de su casa. Le echan en cara "romper el país" de la mano del independentismo catalán y de ser "la marca blanca de la CUP".

5 de abril de 2013, Soraya Sáenz de Santamaría es escrachada por la PAH. En plena crisis económica, con los desahucios a flor de piel, los manifestantes echan en cara a la vicepresidenta su política de vivienda.

20 escrachadores a Oltra; 200 a Soraya

El escrache a Mónica Oltra congregó alrededor de veinte personas, la mayoría de ellas vinculada al partido de ultraderecha España 2000. Fue por la noche, sin una convocatoria mediática previa.

En abril de 2013, la PAH se movilizó hasta lograr 200 personas frente al domicilio de Sáenz de Santamaría. El recorrido mediático, anterior y posterior, fue mucho mayor.

Oltra, sin presencia policial; Soraya, con cargas

Aunque, lógicamente, el ataque a Sáenz de Santamaría no fue notificado a la Delegación del Gobierno, una hilera de policías blindó en todo momento el domicilio de la vicepresidenta. Cuando la situación se tensó, hubo cargas policiales derivadas de las identificaciones recabadas por los agentes respecto a los manifestantes.

En el caso de Oltra, no hubo policía controlando el acoso. Cuando los agentes se desplazaron hasta allí, la concentración se disolvió.

Sin violencia en ambos casos

La convocatoria de ambos grupos fue pacífica. En los vídeos de uno y otro día puede testarse que los gritos no recogen insultos ni amenazas de violencia. La PAH nombró a Sáenz de Santamaría "cómplice de la dictadura financiera" y entonó el "no son suicidios, son asesinatos".

En Valencia, la ultra derecha cantó el himno de España y otras canciones de exaltación nacional, pero su directo en Facebook tampoco ofrece insultos o amenazas de agresión.

Los hijos estaban en casa

El 5 de abril de 2013, se encontraban en casa de Sáenz de Santamaría la propia vicepresidenta, su marido, su madre y su hijo de 16 meses. En el caso de Oltra, cenaban en el interior sus dos hijos, adoptados en Etiopía en 2008.

La mandataria valenciana tuvo que explicarles que no se trataba de "una fiesta de Halloween". Sáenz de Santamaría no pudo salir a pasear con su hijo.