Momento en el que Saito lanza el penalti que supuso el primer gol del Kashima Antlers ante el Juvenil C del Real Madrid en el Torneo Al Kass

Momento en el que Saito lanza el penalti que supuso el primer gol del Kashima Antlers ante el Juvenil C del Real Madrid en el Torneo Al Kass

Cantera JUVENIL C 0-2 KASHIWA

El Juvenil C cae ante el Kashiwa en el Torneo Al Kass

El conjunto blanco no pudo sobreponerse a un penalti en contra en los primeros minutos y chocaron una y otra vez ante el portero japonés. 

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El Juvenil C del Real Madrid quedó eliminado del Torneo Al Kassa en los cuartos de final. Los chicos de Manu Fernández no pudieron vencer al Kashiwa, que se fue al descanso ganando 0-2 gracias a un gol de penalti en los primeros minutos y otro tras una gran jugada colectiva. Los segundos 45 minutos fue un asedio blanco, pero las intervenciones del guardameta nipón impidió que los merengues se metieran en el partido.

La primera gran ocasión del partido vino por parte del Real Madrid con un disparo lejano que se marchó alto. Después llegó el penalti de Jorge  sobre un atacante nipón, barriéndole a ras de suelo, y Lucas Cañizares no pudo hacer nada para evitar el gol de Saito desde los once metros.

El conjunto blanco se vino arriba, buscando el empate, pero los intentos de Andri Gudjohnsen y Javier se marcharon desviados. Y en un contraataque, de la manera más cruel, llegó el tanto del Kashiwa que cerraría el marcador. Saito centró desde la banda izquierda, Nakajima la dejó pasar y Shimizu, sin apenas oposición, remató al fondo de las mallas.

Andri Gudjohnsen dolorido sobre el césped en el Juvenil C - Kashima Antlers del Torneo Al Kass

Andri Gudjohnsen dolorido sobre el césped en el Juvenil C - Kashima Antlers del Torneo Al Kass

El Madrid lo peleó hasta el final

Manu Fernández trató de reactivar a los suyos al descanso dando entrada a Peter . El extremo, que se marchó lesionado del anterior duelo ante el Suwon Samsung Bluebirds, fue de lo mejor del equipo en el segundo tiempo. Pero su desborde, sus tiros y sus centros, rematados por sus compañeros, se encontraron todo el rato con el portero de los asiáticos, que completó un partido brillante.

Los últimos minutos del encuentro fueron, prácticamente, un asedio del Madrid a un Kashiwa que, si bien había salido al contraataque en algunos tramos de la segunda parte, acabó encerrado en su propia área.