FAMILIA. El magnífico libro El desencanto. 50 años se cierra con una bibliografía que ocupa diecisiete páginas. No es solo un síntoma de la laboriosidad de sus autores, es también un reflejo del inmenso impacto causado por la película de Jaime Chávarri, sobre la que se han escrito miles de páginas. El desencanto (1976) y sus protagonistas, la descoyuntada familia Panero, han dado lugar, entre cortos y largos, a una irregular y variopinta filmografía de quince películas.

Sigue destacando en ella Después de tantos años (1994), el documental en el que Ricardo Franco, ya fallecida Felicidad Blanc (1913-1990), esposa del poeta exrepublicano y luego falangista Leopoldo Panero (1909-1962), volvió a convocar a sus hijos, Juan Luis (1942-2013), Leopoldo María (1948-2014) –ambos, muy destacados poetas– y Michi (1951-2004).

Los hermanos, notablemente deteriorados –los tres por el alcohol y Leopoldo María, esquizofrénico, también por las drogas y por sus ingresos continuos en manicomios–, casi veinte años después de comparecer ante las cámaras de Chávarri, prosiguen, con sus contradicciones, su tarea de desguace y recusación de su angustiado, violento, adúltero y bebedor padre y de su exquisita, impertérrita y doliente madre, mientras siguen representando el fin de su astorgana raza y despellejándose parapetados tras sus mitómanas y narcisistas máscaras.

NOVELAS. No olvidemos tampoco que, a raíz de El desencanto, y con especial protagonismo del “novísimo” Leopoldo María, los Panero irrumpieron, de distintas maneras, en novelas de Jorge de Cominges (Tul ilusión), Jesús Ferrero (Lady Pepa), Manuel Vázquez Montalbán (El premio), Enrique Vila-Matas (Lejos de Veracruz), Roberto Bolaño (2666) y Luis Antonio de Villena (Malditos), quien también les dedicó su particular Lúcidos bordes de abismo. Memoria personal de los Panero. Abismo, el enclave existencial de los Panero.

Esa palabra está también en el estudio más documentado y objetivo sobre la familia, el ensayo El contorno del abismo. Vida y leyenda de Leopoldo María Panero, de José Benito Fernández.

El libro 'El desencanto. 50 años' traza un formidable mural del antes y el después de la época y de los personajes del filme

No es cosa aquí de volver a escribir sobre El desencanto –disponible en Flix Olé–, sino de reseñar la actualidad del libro sobre la película de Chávarri y sus avatares escrito por Felipe Cabrerizo, Santiago Aguilar y Carlos F. Heredero. Publicado esta primavera, casi a la vez que la reedición de Espejo de sombras, las imprescindibles memorias de Felicidad Blanc, fue presentado en el Festival de Cine de Málaga –su coeditor con Filmoteca Española, DAMA y la revista Caimán–, con ocasión del cincuenta aniversario del estreno de la película y de su traumática retirada de la competición –por iniciativa de Elías Querejeta, su productor– del Festival de Cine de San Sebastián de 1976, en protesta por el asesinato el 8 de septiembre en Fuenterrabía, por disparos de un guardia civil, del joven Josu Zabala, en el curso de una manifestación para pedir el esclarecimiento de la desaparición del etarra "polimili" Pertur.

La retirada de la película, las protestas de cineastas y periodistas y las huelgas y manifestaciones celebradas en San Sebastián pusieron en jaque la continuidad del festival y acabaron con la estructura franquista que lo dirigía.

Estos días, el certamen ha inaugurado su sección Klasikoak con la proyección de una copia restaurada de El desencanto y muestra en Tabakalera una exposición sobre los sucesos de aquellos días.

ÉPOCA. El desencanto. 50 años contiene, junto a otros textos muy sugestivos, una extensa y analítica entrevista de Carlos F. Heredero con Jaime Chávarri sobre todos los detalles de su película.

Pero es preciso subrayar aquí la enorme calidad de las más de 170 páginas del abrumador trabajo, entre la historiografía y el reportaje de mesa, de Cabrerizo y Aguilar, que, más acá y más allá de la película y sus vicisitudes, traza un formidable y documentadísimo mural del antes y el después de la época y de los personajes del filme hasta su muerte.