PUBLICACIONES. La historia del cine español durante el franquismo, especialmente hasta principios de los 60 cuando irrumpe el Nuevo Cine Español, necesita ser reconfigurada en profundidad. Mejor dicho: se necesita que una revisión, en gran medida ya hecha por investigadores e historiadores de ámbito universitario en libros y estudios muy especializados, sea divulgada de forma que llegue a una mayoría, si es que tal cosa fuera posible en las actuales circunstancias de bajo interés por el conocimiento.

Publicaciones imprescindibles como la Antología Crítica del Cine Español 1906-1995 (Cátedra/Filmoteca Española, 1997), promovida por la Asociación Española de Historiadores del Cine y coordinada por Julio Pérez Perucha –que ofrece estudios individualizados de 305 películas– y el monumental Diccionario del Cine Iberoamericano: España, Portugal y América (SGAE/Fundación Autor, 2011) –diez volúmenes, 16.000 entradas–, dirigido por Carlos F. Heredero y Eduardo Rodríguez Merchán, hicieron, junto a algunas otras, una labor fundamental para la revisión del cine del franquismo.

Pero sigue faltando una obra más divulgativa y asequible que amplíe la reductora idea de que, hasta los citados años 60, solo Berlanga, Bardem, Fernán Gómez, Neville y algunos otros directores con películas aisladas –no los voy a citar aquí para no extenderme– fueron lo único interesante, junto al muy reconocido policíaco catalán de los años 50, del cine español durante el franquismo.

CORRIENTES. La censura implacable y, con frecuencia, absurda, los sistemas del crédito sindical y de las sucesivas juntas de clasificación –determinantes del llamado Interés Nacional– y los premios oficiales promovieron durante el franquismo un cine básicamente dedicado a la realización de películas de exaltación del pasado histórico español, de difusión de los valores religiosos nacionalcatólicos, de propaganda de la versión de los vencedores de la Guerra Civil y del folklore andaluz como esencia de la identidad española, sin olvidar la profusa –y selectiva– adaptación de obras literarias del pasado destinadas a eludir la visión del presente.

Pero ni estas anchas y gruesas corrientes fueron la totalidad del cine español producido en los años 40 y 50, ni, muy importante, todas las que respondían al fragoroso aliento del Régimen estaban desposeídas de cualidades cinematográficas debido al talento de no pocos de sus productores, directores, guionistas, artistas, técnicos y personal fijo de los estudios de rodaje en los que se filmaban.

La incorporación el pasado diciembre de FlixOlé a Movistar, con sus más de 4.000 títulos de cine español, es un acontecimiento cultural

RELEVANCIA. La incorporación el pasado diciembre de FlixOlé a Movistar, con sus más de 4.000 títulos de cine español, es un acontecimiento cultural de primer orden. La tarea realizada por Enrique Cerezo para la conservación, digitalización y, en su caso, restauración de ese inmenso patrimonio es muy digna de reconocimiento y tiene gran relevancia cultural, histórica y política.

Movistar Plus ronda los cuatro millones de abonados. Se extiende ahora la posibilidad de ver por primera vez o refrescar y estudiar con detenimiento –de cara a esa revisión histórica divulgativa a la que me refería al principio– centenares de películas españolas interesantes por uno u otro motivo.

Augusto M. Torres acaba de publicar Directores de cine españoles de postguerra (Huerga&Fierro). Introducido por un resumen histórico de más de 40 páginas, el libro ofrece textos biofilmográficos de 43 directores de la época, acompañados de comentarios sobre sus principales películas.

He aquí una guía manejable para adentrarse en el catálogo de FlixOlé, que estoy frecuentando desde diciembre, y aquí va en desorden, y evitando las más obvias, una lista de recomendaciones, del aprobado alto al sobresaliente, ya sin espacio, por desgracia, para mencionar a sus directores: Manos sucias, La calle sin sol, Hay un camino a la derecha, La laguna negra, A hierro muere, El camino de Babel, De espaldas a la puerta, Pacto de silencio, Sierra maldita, Carne de horca, El fotogénico, El ojo de cristal, Todos somos necesarios, El crimen de Pepe Conde, El grano de mostaza, El camino... ¿Les suenan muchas?