Image: Quizá Brigitte Bardot venga a tomar una copa esta noche

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Poesía

Quizá Brigitte Bardot venga a tomar una copa esta noche

Alfonso López Gradolí

12 julio, 2013 02:00

Libros del Aire. Madrid, 2013. 80 páginas, 17 €.



Aunque con antecedentes en la antigua Grecia y posteriores, la ruptura del orden lineal de la escritura no presenta una práctica continuada hasta el Un coup de dés de Mallarmé y los caligramas de Apollinaire, referentes de esta peculiar tradición. Es lo que suele nombrarse como poesía experimental o visual. También en España cobró fuerza este tipo de composiciones a partir de los años 60 del siglo pasado y este libro, Quizá Brigitte Bardot... es una de las piezas fundamentales de un quehacer en el que, junto a la lectura del texto, la mirada a la página, la singular forma en que se disponen letras y palabras convierten la página en lo que es ya un texto icónico.

Alfonso López Gradolí (Valencia, 1943) es autor de varios otros libros de poesía donde la disposición del discurso sigue las normas tradicionales, publicó este libro en 1971 -hoy una rareza bibliográfica-, se reeditó en 1977 y en esta nueva salida se presenta en lo que puede tenerse por edición definitiva. Porque se une ahora el poema discursivo que está en el origen del libro visual y dos escritos de López Gradolí con pormenores sobre la suerte de las ediciones mencionadas, noticia de este modo de escritura y una curiosa anécdota a que el libro dio lugar que parece novelesca.

Quizá Brigitte Bardot… consiste en una serie de collages -del propio poeta- compuestos de trozos arrancados a mano de diversas publicaciones, en los que la actriz francesa es presencia continuada. Su bello rostro, su cuerpo, en la mayor parte de las ocasiones fragmentados, conforman las páginas y son el soporte sobre el que se leen unas pocas palabras, fragmentos del poema extenso que ahora se adjunta. La fantaseada visita de Bardot a España para reunirse con el personaje que habla en el poema, en las escasas palabras que de él se rescatan, es redundante con la reiterada imagen de quien fue icono erótico, redundancia tan característica de las prácticas de la poesía visual, como sucede en los caligramas de Apollinaire. Doble discursividad, pues, la de imagen y escritura, en un libro que es referencia de la poesía visual en España.