Image: Blanca oscuridad
Geraldine McCaughrean (Londres, 1951) se ha convertido en una referencia entre las escritoras de libros para jóvenes. Si bien su popularidad mediática sobrevino con Peter Pan rojo escarlata, esta obra constituye un ejemplo, y no el mejor, de la extraordinaria narradora que es y de la capacidad que tiene para moverse en un género de constante transformación.
En Blanca oscuridad, Mc-Caughean entreteje el complejo mundo psicológico de la protagonista adolescente y las trágicas aventuras que signaron el viaje del explorador Oates a la Antártida junto a Scott. La novela mantiene una dinámica verosímil y difícil tensión entre los dos polos sobre los que gravita la historia. Sus méritos narrativos no se limitan al férreo dominio de la intriga. Por el contrario, una escritura pausada y autoexigente dan cuenta de que ve en el joven un lector digno de respeto.
En Blanca oscuridad, Mc-Caughean entreteje el complejo mundo psicológico de la protagonista adolescente y las trágicas aventuras que signaron el viaje del explorador Oates a la Antártida junto a Scott. La novela mantiene una dinámica verosímil y difícil tensión entre los dos polos sobre los que gravita la historia. Sus méritos narrativos no se limitan al férreo dominio de la intriga. Por el contrario, una escritura pausada y autoexigente dan cuenta de que ve en el joven un lector digno de respeto.