Basta haber visto un libro de Eric Carlé para recocer el estilo de este magnífico ilustrador. Los niños lo identifican sin duda alguna por su colorido, la simplicidad de sus imágenes y sus atractivos personajes: una oruga glotona, un grillo silencioso... Los adultos apreciamos su experimentación artística y cómo se apropia de recursos desarrollados por las vanguardias del siglo XX.
Exponente del collage, el trabajo de Carlé comienza con el estampado de papeles. En ellos reconocemos tramas cercanas a Paul Klee, a Vassily Kandinsky o al expresionismo. Luego recorta las formas para construir las figuras sintéticas de sus animales y los escenarios que éstos habitan.
Las historias se convierten en punto de encuentro entre el conocimiento de la naturaleza y la expresión plástica y descubren así el placer de la observación. Camaleón camaleónico tiene su origen en un ejercicio en el cual Eric Carlé mezclaba fragmentos de aquellos animales que un grupo de niños señalaba como sus favoritos.
Esta idea fue trabajada y decantada, aportándole elementos como el troquelado de pestañas (de inspiración constructivista), hasta conseguir la obra de arte que la editorial Kókinos ha tenido el acierto de ofrecernos.
Exponente del collage, el trabajo de Carlé comienza con el estampado de papeles. En ellos reconocemos tramas cercanas a Paul Klee, a Vassily Kandinsky o al expresionismo. Luego recorta las formas para construir las figuras sintéticas de sus animales y los escenarios que éstos habitan.
Las historias se convierten en punto de encuentro entre el conocimiento de la naturaleza y la expresión plástica y descubren así el placer de la observación. Camaleón camaleónico tiene su origen en un ejercicio en el cual Eric Carlé mezclaba fragmentos de aquellos animales que un grupo de niños señalaba como sus favoritos.
Esta idea fue trabajada y decantada, aportándole elementos como el troquelado de pestañas (de inspiración constructivista), hasta conseguir la obra de arte que la editorial Kókinos ha tenido el acierto de ofrecernos.