Image: Secretos para dibujar castillos
Durante los primeros años de la escolarización, el dibujo constituye un importante espacio de creatividad y desarrollo de destrezas psicomotoras, pero a medida que el niño crece, deja las ceras y los pinceles. Las causas no radican en la evolución personal sino en el hecho de que el sistema educativo margina las llamadas actividades plásticas. De este modo, se interrumpe un proceso que ha venido cosechando frutos en cada niño y la mayoría lo abandona para siempre. Balui es un gnomo que nos inicia en los secretos de la ilustración. Seleccionando temas atractivos (como dinosaurios o robots), mostrando con sencillez principios técnicos (como la perspectiva o el claroscuro) y propiciando la observación y la imaginación, avanzamos paso a paso en la recuperación de aquellas destrezas que alguna vez abandonamos. Así, gracias a este libro volvemos a lidiar con los lápices para representar exitosamente, luego de varios bocetos, palacios como la Alhambra.