Image: Simón Sábado, ¿qué vamos a hacer hoy?
Las guardas son al libro como el telón al teatro: marcan el inicio y el final de la obra y sirven de eslabón entre realidad y ficción. En muchos álbumes adquieren una importante función: adelantan información, propician una ambientación o generan tonalidad emotiva. Así sucede en este libro. Sus guardas reproducen el boceto de una ilustración interior que, además de marcar los "trazos generales" de la historia y despertar nuestra curiosidad, trasmiten la idea de que las páginas siguientes son una representación de la realidad. Esta apariencia mimética constituye la principal virtud de este magnífico libro. Inscrito en las llamadas historias de procesos cotidianos, reproduce las relaciones, situaciones y espacios urbanos de un modo fiel, incorporando referencias que nos son habituales. Tanto en el mobiliario o los juguetes como en la vida familiar y en la del barrio. Reconocemos así un entorno donde hay restaurantes con menús a 8 euros, niños que pese a la prohibición pisan el césped y padres que inician una nueva vida después de separarse.