Lorenzo Roca Moreno.

Lorenzo Roca Moreno. Editorial Caligrama

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Letras

Lorenzo Roca Moreno, el experto en ventas que se convirtió en maestro de la comunicación animal

Autor de la colección ‘Cómo se comunican los seres vivos y curiosidades’, el escritor amplía la serie con la publicación de ‘Formas de comunicación de los invertebrados’.

B. Mateos
Publicada

Lorenzo Roca Moreno ha convertido la observación de la vida en material literario y divulgativo.

En su serie de libros sobre Cómo se comunican los seres vivos y curiosidades (Caligrama Editorial) se percibe una vocación clara por explicar cómo se relacionan estas criaturas, cómo se comunican y qué aprendizajes puede extraer el lector de este proceso.

Una elección que sitúa su obra en un territorio entre el ensayo accesible, la divulgación naturalista y la reflexión humanista.

El interés por el mundo animal aparece en su obra como extensión de una mirada más amplia sobre la naturaleza.

Sus siete títulos sobre la comunicación del Homo sapiens, los mamíferos y las aves, entre otros, dibujan un mapa donde la naturaleza es un espacio de observación, convivencia y conocimiento.

Para Roca Moreno la naturaleza funciona como una escuela de lectura del entorno: allí se cruzan los ritmos animales, la experiencia humana y la necesidad de entender el territorio como un sistema vivo.

Con un estudiado tono didáctico, la presentación de sus libros insiste en que no pretenden ser tratados científicos, sino obras pensadas para cualquier público, con abundancia de ejemplos, curiosidades y material visual.

Lorenzo Roca Moreno.

Lorenzo Roca Moreno. Editorial Caligrama

Esa intención marca el estilo: claridad, amplitud temática y voluntad de acercar saberes complejos sin convertirlos en un ejercicio académico cerrado. Una colección que incluye, en conjunto, más de 6.000 fotografías.

Formas de comunicación de los peces y Formas de comunicación de los invertebrados son los últimos títulos de una colección enfocada en la vida en la naturaleza.

Evitando el tópico, Roca Moreno no idealiza el campo ni lo trata como reserva emocional del pasado; lo piensa como un espacio de relaciones, comunicación y responsabilidad compartida.

Un desplazamiento valioso, ya que actualiza lo rural desde la divulgación cultural, conectándolo con cuestiones como la ecología, la convivencia entre especies y la necesidad de mirar el territorio con más inteligencia.

Portada de 'Formas de comunicación de las aves', reconocido en los premios Caligrama.

Portada de 'Formas de comunicación de las aves', reconocido en los premios Caligrama. Editorial Caligrama

Lejos de dar por terminada la serie, el autor ultima la edición de Formas de comunicación de las plantas y los hongos, que se encuentra actualmente en proceso de corrección.

Además, ha comenzado a escribir una nueva novela ambientada en el futuro de las ciudades y el mundo del vino. Con las bodegas del Penedès y del Priorat como telón de fondo, no se trata de ciencia ficción pura, ya que todo está basado en investigaciones y desarrollos tecnológicos que se encuentran en marcha.

Nacido en Lérida en 1947 y residente en la provincia de Barcelona, Roca es un escritor que ha acumulado experiencia vital, viajes y contacto con contextos diversos, y que transforma ese recorrido en libros de carácter divulgativo.

Esa mezcla de vivencia y observación da a su obra un aire cercano, menos teórico que experiencial. La escritura, en su caso, parece nacer de una voluntad de compartir conocimiento útil, no de exhibir erudición.

Un estilo que ya se apreciaba en su anterior trilogía sobre el mundo comercial y de ventas: La caja, el tren y el maquinista, Vendedores o robots y 25 irrepetibles y singulares historias de ventas.

Formado como perito químico, diplomado en Marketing y Dirección de Empresas, ha efectuado distintos posgrados en Tecnología de Plásticos y Caucho, Métodos y Tiempos en el Control de la Producción, además de estudiar pintura y llegar a exponer en galerías y obtener premios.

Después de comenzar a trabajar como químico, entendió que su mundo era el comercio. A los treinta años creó su propia empresa junto a su esposa Rosa Luque, referente en el sector de material para laboratorio y exportando a más de ochenta países.

Apasionado de los animales y de la comunicación, ahora divide su tiempo entre los viajes, la pesca deportiva y, por supuesto, la escritura.

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