Inmigrantes pidiendo la regularización en España.

Inmigrantes pidiendo la regularización en España. Europa Press

Observatorio de la vivienda

La regularización de inmigrantes en España intensifica la presión sobre un mercado sin viviendas

La falta de oferta agrava el impacto de la regularización.

El alquiler absorberá primero este aumento de la demanda.

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Las claves

Las claves

La regularización de casi 1,2 millones de inmigrantes en España coincide con un mercado de la vivienda altamente tensionado y con déficit de oferta.

El aumento de demandantes de vivienda intensificará la presión sobre el alquiler, donde ya hay escasez y precios elevados.

Expertos destacan que la verdadera solución pasa por incrementar la construcción de viviendas, ya que actualmente se edifican muchas menos de las necesarias.

El acceso a hipotecas para regularizados será progresivo y dependerá de la estabilidad laboral y la acreditación de ingresos, igual que para cualquier ciudadano.

La regularización de casi 1,2 millones de inmigrantes, que se puso en marcha el pasado mes de abril, llega en uno de los momentos de mayor tensión para el mercado de la vivienda en España.

El país construye unas 70.000 casas menos de las que necesita cada año, cada piso que sale en alquiler recibe una media de 42 interesados y el precio medio alcanza ya los 14,79 euros por metro cuadrado.

Ahora, la incorporación progresiva de cientos de miles de nuevos demandantes volverá a poner a prueba un mercado que ya no logra absorber la demanda.

La autorización para residir y trabajar permitirá a cientos de miles de personas incorporarse plenamente al mercado formal de la vivienda, ampliando la demanda real en un contexto en el que apenas hay oferta suficiente para absorberla.

Miguel Ángel Gómez, presidente de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FADEI), asegura a EL ESPAÑOL-Invertia que, a día de hoy, "no hay producto", por lo que está suma de inquilinos será "insostenible".

La oferta no responde

A su juicio, el verdadero problema no será la regularización en sí, sino la incapacidad del mercado para responder con más vivienda. Por ello, insiste en que la única solución pasa por aumentar el ritmo de construcción.

Sin embargo, las previsiones del mercado apuntan precisamente en la dirección contraria.

BBVA Research calcula que este año se crearán alrededor de 223.000 nuevos hogares, mientras que sólo se iniciarán unas 153.000 viviendas.

Un déficit que volverá a repetirse en 2027, por lo que la presión sobre el mercado no dejará de aumentar.

El alquiler, primer afectado

El primer efecto se verá en el alquiler. Muchas de las personas regularizadas podrán abandonar contratos informales, para acceder al mercado al que ya acceden el resto de hogares.

Es un cambio que, según explica a este medio Luis Manuel González, abogado del Bufete González Pulido Abogados especializado en extranjería, supone el inicio de un proceso de integración laboral y económica que permitirá a muchas personas acceder progresivamente a mejores opciones residenciales.

Puesto que, según explica el letrado, hasta ahora muchas de ellas viven "en habitaciones o pisos compartidos con contratos en negro".

En cambio, las hipotecas tardarán más en reflejar ese efecto. Kutxabank explica a Invertia que la regularización no modifica los criterios de concesión de financiación.

La entidad recuerda que la estabilidad laboral, la capacidad de pago y la continuidad de los ingresos siguen siendo los factores determinantes para obtener un préstamo.

Por lo que personas recién regularizadas deberán consolidar su situación, acreditar ingresos estables y cumplir los mismos requisitos financieros que cualquier otro solicitante antes de acceder a esa garantía.

Ricardo Gulias, director general de RN Tu Solución Hipotecaria, sitúa ese impacto entre uno y dos años después de la regularización.

Gulias considera que ese será el tiempo necesario para que muchas de estas personas acumulen la antigüedad laboral y el historial de cotización que exigen las entidades financieras.

"Ellos no van a tener ni más facilidades, ni menos. Si cumplen los parámetros de ahorro, estabilidad laboral e ingresos suficientes, tendrán hipoteca", afirma a este periódico el experto, confirmando el aumento de la tensión del mercado inmobiliario.

No obstante, aunque los expertos coinciden en que la medida impulsada por Pedro Sánchez no provocará un aumento inmediato de las compraventas, sí incrementará de forma progresiva la presión sobre un mercado residencial que ya funciona con un importante déficit de oferta.

El Gobierno ha abierto la puerta a cientos de miles de nuevos demandantes en un mercado que ya no tenía casas suficientes para quienes buscaban una.

Por lo que mientras el Ejecutivo no logre cerrar el déficit de construcción, cada nuevo hogar que se incorpore al mercado seguirá compitiendo por un número de viviendas que, sencillamente, no existe.