Sergio Ramírez.

Sergio Ramírez. Daniel Mordzinski

Letras

Sergio Ramírez retrata a una Nicaragua corrupta donde no se respetan las leyes ni los derechos humanos

'La maldición de Ramfis', la nueva novela del Premio Cervantes, es la cuarta entrega de la serie del inspector Dolores Morales.

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Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942) es un escritor muy reconocido a uno y otro lado del Atlántico. Premio Cervantes 2017 (tiene en su haber otros muchos galardones que la limitación de esta reseña impide enumerar). Reciente miembro electo para ocupar el sillón 'L' de la Real Academia Española; autor de numerosas novelas, de volúmenes de relatos, de un ensayo sobre la creación literaria (Mentiras verdaderas, 2001) y de un libro de memorias de carácter político (Adiós muchachos, 1999); revolucionario, defensor de la democracia y de la libertad de expresión…

Cubierta de 'La maldición de Ramfis'.

Cubierta de 'La maldición de Ramfis'. Alfaguara

La maldición de Ramfis

Sergio Ramírez

Alfaguara, 2026
229 páginas. 20,90 €

Ramírez es, además, el artífice de una tetralogía policíaca singular. La forman El cielo llora por mí (2008), Ya nadie llora por mí (2017), Tongolele no sabía bailar (2021) y la recién publicada La maldición de Ramfis (2026).

En esta nueva entrega, el inspector Dolores Morales, que tiene una prótesis por pierna, vive en Costa Rica al lado de su inseparable doña Sofía, con la que mantiene intacta la complicidad en lo personal y, sobre todo, en lo profesional. Lo hacen como exiliados políticos porque hace ya cerca de un año tuvieron que huir de Nicaragua.

Cierto día, mientras observan el horizonte desde la costa, avistan un velero varado en cuyo casco luce el rótulo Sea Cloud. Doña Sofía, experta en búsquedas por Internet, descubre que se trata de un barco con historia y que, entre otros, había pertenecido al general Leónidas Trujillo, el que fuera presidente de la República Dominicana.

Los problemas comienzan cuando les notifican que a bordo aparece el cadáver de Miguel Soto Colmenares, un empresario con el que la pareja se cruzó en el pasado. Como el intendente Oreamuno les pide colaboración, Morales y su fiel compañera suben a bordo para tratar de resolver un caso que enseguida se revela como asesinato.

Durante la indagación policial, ambos descubren que la mayor parte de los sospechosos también son viejos conocidos. Las pesquisas hacen aflorar un caso turbio en el que están implicadas relaciones familiares, intereses económicos y una corrupción política sistémica que continúa lastrando a la nación de la que los protagonistas son originarios.

La novela se fundamenta en las historias policíacas de autores como Agatha Christie y Ellery Queen (pseudónimo utilizado por dos escritores estadounidenses), en cuyas publicaciones existen concomitancias con el caso del Sea Cloud. Pero las referencias más numerosas aluden a una serie de televisión de los años 70 que adoptó como título el nombre de su protagonista, el detective privado Frank Cannon.

Ramírez manifiesta aquí una acerba crítica hacia su país de origen y su conflictiva situación política

Inteligentes, bienhumorados, irónicos cuando corresponde, peculiares en lo privado y profundos conocedores del oficio policiaco, Morales y doña Sofía llevan a cabo la investigación. Los sospechosos son también personajes poco comunes caracterizados con apenas unos rasgos distintivos.

Como es habitual en otros componentes de la tetralogía, en La maldición de Ramfis Ramírez manifiesta una acerba crítica hacia su país de origen y la conflictiva situación política que sufre, sometido a la dictadura bicéfala de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Nicaragua se revela aquí como una nación incívica en la que no se respetan las leyes ni los derechos humanos, donde se comercia con inmigrantes y donde existen redes delictivas que actúan con total impunidad.

Pero, además, el texto abunda en juegos autorreflexivos. Hay en él ficciones dentro de la ficción (antes de que se conozca el caso, los detectives imaginan que a bordo se ha producido un homicidio), situaciones de narración autoconsciente (doña Sofía habla de "esta novela" en referencia a la que estamos leyendo) e incluso se alude al hecho de que Morales, como don Quijote, "ha aparecido en libros". Por si no fuera suficiente, la obra está escrita con el esmero que caracteriza a su creador.