Francesc Serés. Foto: Josep Lago

Francesc Serés. Foto: Josep Lago

Letras

¿Por qué tenemos hijos?, la pregunta valiente de Francesc Serés en 'El primer año'

El escritor se enfrenta al nacimiento de su primer hijo, aunque lo utiliza como trasfondo para contar la vida que se desarrolla en torno a ese lapso.

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La llegada al mundo de un hijo es el acontecimiento más extraordinario al que se enfrenta un ser humano. Lo es, sobre todo, para la madre porque cambia su forma de observar el mundo y de estar en él.

Portada de 'El primer año'

Portada de 'El primer año'

El primer año

Francesc Serés

Traducción de Manuel Pérez Subirana.
Destino, 2026.
196 páginas. 19,90 €

Pero también para el padre porque, aunque no haya experimentado los cambios físicos, hormonales y emocionales que acompañan al embarazo, al parto y al puerperio, la cultura de la modernidad le ha enseñado a ponerse en el lugar de su pareja, y esto le facilita la inmersión en su nuevo estado.

En El primer año, Francesc Serés (Zaidín, Aragón, 1972) se enfrenta al nacimiento de Juli, su primer hijo, como antes lo hicieran otros escritores. En la memoria más próxima están Andrés Neuman y Alejandro Zambra , que recogieron sus respectivas vivencias en Umbilical (Alfaguara, 2022) y en Literatura infantil (Anagrama, 2023).

Abrazando el concepto de la nueva paternidad, tanto ellos como Serés dan trascendencia a esta aventura. Neuman utiliza la prosa poética para transmitir sus sentimientos ante la espera y el alumbramiento, mientras Zambra compara la circunstancia del recién nacido con la suya como hijo, lo que le ayuda a comprender la labor de su padre con el que vuelve a tender puentes antaño dinamitados.

Desde el punto de vista del género, además, las tres obras se enmarcan en la autoficción porque en ellas el autor, el narrador y el personaje tienen la misma identidad. En el caso de Francesc Serés, por ejemplo, sus publicaciones se comentan en el libro que estamos leyendo. Sucede con El mundo interior (2024) –su trabajo precedente–, que él mismo explica en el club de lectura de la biblioteca de Zaidín.

El nacimiento del niño obliga al escritor a recordar hechos del pasado y a replantearse el presente

A pesar de las equivalencias, sin embargo, Serés utiliza el argumento del padre novel de forma distinta. Frente a los autores que le precedieron, no se centra tanto en el hecho en sí, sino que lo utiliza como trasfondo para contar, con un estilo sencillo y reposado, la vida que se desarrolla en torno al primer año de la existencia de Juli. De este modo, el advenimiento del niño obliga al escritor a recordar hechos del pasado y a replantearse el presente y el futuro.

Cada capítulo está encabezado por el nombre de los meses del año, empezando por el anterior al nacimiento del bebé. En él, el autor relata la emoción de la pareja ante las ecografías y, sobre todo, al escuchar el latido del feto, una situación estremecedora en la que el nuevo ser se impone como presencia inapelable: “Fue un auténtico impacto”, dice, “un milagro”. Y también: “Es más que mágico. Esto va más allá de la racionalidad y las creencias”.

Asimismo, se incluyen referencias a los diarios de un antiguo profesor que podrían convertirse en un libro, a los amigos que Francesc y Dasha –su mujer– van haciendo durante su estancia en Graz, a distintos filmes, a los vecinos con los que comparten confidencias, a espacios comunales, a la emigración, a la identidad o al rumbo del mundo actual.

Además, al hilo de la vida que fluye en torno al neonato, Serés aborda asuntos como los avances de la medicina en el ámbito de la obstetricia, la importancia de las comadronas, los problemas que amenazan al parto, la baja natalidad en la Europa contemporánea, la mortalidad infantil en el pasado o las rutinas del bebé y de los nuevos padres.

Pero, por encima de todo, el escritor se plantea una pregunta que permea el texto y que está en la base de nuestra naturaleza como seres humanos: ¿por qué tenemos hijos? Planteársela, y tratar de responderla, es ya un acto de valentía.