Alfonso Ruidavets. Foto: Web oficial de Territorio Moyano

Alfonso Ruidavets. Foto: Web oficial de Territorio Moyano

Letras

Muere Alfonso Ruidavets, "el librero que más libros ha vendido en el mundo", a los 89 años

El decano de las librerías de viejo madrileñas regentó la caseta 15 de la emblemática Cuesta de Moyano desde 1968

9 abril, 2023 18:23

Alfonso Ruidavets ha fallecido a los 89 años. El sempiterno librero de la Cuesta de Moyano acumulaba, al final de su vida, más de 2.000 volúmenes en la caseta 15, que regentaba desde 1968, y llegó a tener medio millón en los almacenes. La literatura, la historia y el arte eran la especialidad del anciano que cada día acudía a su trabajo con un tradicional guardapolvos azul marino.

La leyenda dice que es "el librero que más libros ha vendido en el mundo". Así consta en la semblanza dedicada a su figura en la web oficial de Territorio Moyano, un proyecto de renovación y dinamización lectora en la Cuesta de Moyano. De lo que no hay duda es que desde hace años estaba jubilado, soltero y apenas tenía familia. Quizás por eso, además de su pasión por el oficio, no se tomaba un solo día libre. Antes descansaba los lunes, "pero estoy mejor aquí que en mi casa", dijo al que firma este obituario en octubre de 2021.

La emblemática Cuesta Moyano, que recibe este nombre por el catedrático y político Claudio Moyano, era el verdadero hogar de este librero, de ideología conservadora y costumbres añejas. Trabajó en el sector desde 1947, cuando entró a formar parte de la plantilla de un almacén de papel ubicado en el número 32 de la calle Santa Engracia. Desde 1958 a 1962, estuvo en la librería San Ginés y seis años después se quedó con el traspaso de la caseta 15 de la Cuesta, cuando el gerente de entonces se retiró.

[El atentado comunista en Madrid en 1945 que consolidó la dictadura de Franco]

Ruidavets logró completar el pago en solo tres años. Mientras tanto, fue el encargado de tres casetas emplazadas en la Cuesta. Los vendedores ambulantes estacionaban sus carros en la cuesta, según recordó el propio librero en la entrevista de 2021, pero pronto llegaría la época de bonanza en los años 70 y 80 del siglo XX.

Enrique Tierno Galván, alcalde de Madrid desde 1979 hasta 1986, regularizó las condiciones de las empresas ubicadas en la Cuesta, ya que antes "las casetas se adquirían bajo cuerda", según recordaba el librero. "No deja de ser una concesión del Ayuntamiento, pero entonces se hacían las trampas oportunas, como se ha hecho toda la vida", añadió.

La peatonalización de la calle llegaría en 2007, lo que supuso un severo contratiempo para los libreros. Desde entonces, no han dejado de manifestar sus protestas. "Ha sido la ruina porque al no pasar coches, no viene gente", lamentaba Riudavets, que también se remitió a la Covid-19 y a Filomena, episodios trágicos para el sector en 2021. Concretamente, las librerías de viejo arrastraban una mala salud desde que las multinacionales como Amazon se introdujeron en el producto editorial de segunda mano.

Ruidavets, además, no quería oír hablar del negocio digital. Su caseta no ofrecía el servicio de venta online ni por supuesto tenía cuenta en redes sociales ni página web. "Reconozco que los que venden por internet siguen ganando dinero, pero yo no me atrevo y además me parece un trabajo horroroso", defendía. Con todo, se mostraba orgulloso de "una clientela muy buena, y así nos vamos defendiendo".

El decano de la Cuesta vendió en los últimos años de su vida prácticamente todo el botín que atesoraba en diferentes almacenes. Hasta medio millón de libros, aseguró que llegó a poseer. Únicamente un local de Santa María de la Cabeza aún contenía unos pocos ejemplares en el momento de la citada entrevista.

"Soy muy mayor y me voy a morir dentro de poco. ¿Para qué lo quiero?", respondió cuando le preguntamos si no le había dado pena desprenderse de tan valioso material. Le hacía más ilusión cuando un coleccionista buscaba determinados libros y él se los podía proporcionar. "No todo es el dinero", apuntó.

Su especialidad siempre fue la bibliografía o los "libros sobre libros", como él los denominaba. "He comprado en muchas librerías de viejo casi todo lo que no fuera novela, aunque también he comprado muchas", relató. El librero más longevo de la Cuesta murió consciente de que no eran los mejores tiempos para su sector, pero también estaba convencido de que "trabajando, muchos todavía pueden sacar provecho".

En la caseta 15 fue donde el escritor Andrés Trapiello inició la investigación del episodio central de su libro más reciente, Madrid 1945 (Destino). En el refugio de Ruidavets, Trapiello, que ha informado en Twitter del fallecimiento de su amigo, se dio de bruces con un documento de la DGS, emitido el 28 de abril de 1945, sobre las actividades comunistas en Madrid.

"Servicio practicado por la Policía como consecuencia del descubrimiento de los 'guerrilleros de ciudad', autores del asesinato de dos falangistas en la subdelegación de Cuatro Caminos", rezaba el resumen del informe que sirvió a Trapiello para redescubrir el crimen. Este ataque, que motivó una gran manifestación a favor del régimen, fue perpetrado por cuatro guerrilleros del maquis en la subdelegación de Falange, un pequeño chalé en la calle Lérida que lindaba con los arrabales de Tetuán.