Manuel Longares

Manuel Longares Daniel Hidalgo

Letras

Manuel Longares: "¿Una medida para mejorar nuestra situación cultural? Que los políticos lean"

A vueltas con el realismo costumbrista, el escritor publica 'La escala social', un libro que reúne sesenta microrrelatos

25 septiembre, 2022 18:22

¿Qué libro está leyendo estos días?

De bestias y aves, de Pilar Adón (Galaxia Gutenberg).

¿Qué le hace abandonar la lectura de un libro?

El menor incidente doméstico, un cambio de canal en la tele o el frenazo de un coche en la calle.

¿Con qué personaje le gustaría tomarse un café mañana?

Los personajes literarios no suelen abandonar el confort del libro en el que se instalan.

¿Recuerda el primer libro que leyó?

Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving.

¿Cuáles son sus hábitos de lectura: ¿es de tableta, de papel, lee por la mañana, por la noche...?

Leo en el formato de toda la vida, es decir, el libro de siempre y en realidad, a cualquier hora o momento, menos de noche.

Cuéntenos una experiencia cultural que cambió su manera de ver la vida

Supongo que asistir de niño a unas clases de piano que interrumpió la muerte de la profesora cuando yo aún no dominaba el solfeo.

La escala social reúne sesenta relatos breves: ¿qué ventajas le ofrece, como narrador, el género del microrrelato para que lo haya preferido en esta ocasión?

Disfrutar de libertad de pensamiento y de palabra en una medida que no había experimentado hasta ahora. O, dicho de otra manera, gozar con la capacidad subversiva de la literatura.

¿Para cuándo una nueva novela?

Andaba a la mitad de una novela cuando me estanqué. Y la propuesta de escribir un microrrelato en homenaje a Luis Mateo Díez me introdujo en ese género narrativo inédito para mí.

¿El tiempo (o los lectores) han sido justos con la novela social española?

Nadie sabe qué sostiene los libros más allá de la desaparición de sus autores; nadie sabe el secreto de su reivindicación o del olvido permanente. Recurrir a la moda puede explicar este fenómeno de la supervivencia literaria. No tiene mayor interés si no hay respuesta literaria que intente explicar el fenómeno. Y esta no siempre es atinada.

¿Entiende la pasividad de la juventud, su conformismo, ante la precariedad, la falta de oportunidades y la crisis?

También entiendo su oposición a esta manera de ser. Y respeto profundamente la capacidad individual de adaptación.

¿Sigue pensando que la literatura es para los asustados de la vida?

Lo sigo pensando. Pero temo que, de extenderse la fórmula y admitir intrusos o algún alcalde, pierda eficacia.

¿Entiende, le emociona el arte contemporáneo? 

Si me emociona, no es por contemporáneo.

¿De qué artista le gustaría tener una obra en casa?

No tengo pinturas en casa.

¿Cuál es la película que ha visto más veces?

Seguramente Bambi.

¿Se ha “enganchado” a alguna serie de televisión? ¿A cuál y por qué?

A La que se avecina. Es un sainete que inventa la vida. Está muy bien urdida e interpretada, pero habría que procurar que los actores, tan entrañables todos, no gesticulen de más.

¿Le importa la crítica? ¿Le sirve para algo?

La crítica orienta al público sobre el carácter del libro que se edita. En una época de retirada de suplementos literarios bastante hace con sobrevivir.

¿Le gusta España? Denos sus razones.

Llevo viviendo en España toda la vida, ya la dominen militares, curas o demócratas, me la sé y trato de evitar que me arruine la vida. No se le debe pedir mucho más a un contribuyente.

Proponga una medida para mejorar nuestra situación cultural.

Que los políticos lean y sean más humildes al opinar sobre los escritores.