Babasónicos en el concierto del lunes
El Zar y Babasónicos en Noches del Botánico: pasado y presente del mejor pop-rock argentino
En un concierto marcado por el acento argentino y el fútbol, ambas bandas volvieron a mostrar que la música rioplatense está más viva que nunca.
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Si uno prestaba atención de camino al Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense de Madrid, ya podía hacerse una idea de quién iba a hacerse cargo del espectáculo en las Noches del Botánico.
Acento argentino, abanicos y gorras con el sol de Mayo y varias camisetas del combinado nacional que se juega el pase a la final del mundial de fútbol el próximo miércoles fueron los protagonistas al inicio de la tarde. Una de estas camisetas albicelestes la sacó en un momento dado del concierto Facundo Castaño, vocalista del grupo de pop-rock argentino El Zar, encargados de abrir el espectáculo en la noche del lunes.
La agrupación formada en Buenos Aires en 2014, se erigió poco a poco como una de las más potentes e internacionales de Latinoamérica, partiendo del indie hasta explotar en la pandemia. Su concierto en Noches del Botánico fue una buena muestra de este éxito. Los rioplatenses abrieron con dos de sus grandes éxitos, Perdido y La forma de estar solo, temas pop divertidos, bailables y que enchufaron a un público al que esta energía le duraría para las siguientes casi cuatro horas de concierto.
Un momento del concierto de El Zar
Si bien en la afluencia de público se notó que el plato fuerte aún estaba por llegar, el espectáculo de El Zar fue el entrante perfecto, siempre divertidos, enérgicos, animados y con un buen humor que no frenó ni un segundo.
El propio Castaño fue el gran culpable de esto, no solo por su música, sino que, con su carisma sobre el escenario, abarcando toda la tarima y acercándose a su banda se fue creciendo poco a poco mientras su potente pero cristalina voz no flaqueaba ni un segundo. De la misma forma, canalizaba toda esa fuerza en su inseparable pandereta, que apenas soltó en un par de canciones para agarrar la guitarra él mismo.
Facundo Castaño, vocalista de El Zar
Justo cuando parecía que empezaba a decaer, el vocalista se enfundó la camiseta argentina con el dorsal 10 y el nombre de Maradona a la espalda y cerró el espectáculo con su mayor éxito, La declaración, deseando que “el miércoles haya suerte” y dejando el escenario para que apenas unos minutos después saltase un grupo que reconocen como una de sus inspiraciones y que son ya leyendas del rock argentino.
Coincidiendo con la puesta de sol, quedó claro que el público sabía lo que estaba por venir. Entre la expectación y algún grito entusiasta, las pantallas del escenario del Jardín Botánico empezaron a reproducir una serie de imágenes parpadeando en blanco. Desde los costados, grandes bocanadas de humo, acompañaron al centro de las tablas a Adrián “Dárgelos”, vocalista y líder de Babasónicos, vestido de negro y con colgantes de oro que lo hacían parecer algún tipo de rey de la antigüedad.
Porque así lo reconocieron todos. El entregadísimo público, que ya había saltado, cantado, gritado y bailado durante la primera hora y media quedó maravillado desde el primer instante por la presencia del cantante que dando patadas al aire y contorsionándose desde Revelaciones aparte, canción de apertura, demostró que su energía no es la de un hombre de casi 60 años (aunque las notas más agudas y falsetes puedan revelarlo en parte).
Adrián "Dárgelos" en el concierto del lunes
Todo el mundo quería recoger el momento y la marea de teléfonos móviles empezó a aparecer por primera vez en la noche, y enganchados ya irremediablemente, se entregaron para hacerse uno con Dárgelos, viviendo como propias letras como el “soy hermoso” del estribillo de Puesto.
Y si hay una pausa entre canciones que se alarga un poco de más, ya está el respetable para arrancarse a corear himnos futboleros, está claro que el enfrentamiento del miércoles está en la mente de toda la comunidad argentina de Madrid. Es uno de los fuertes de Babasónicos, aunque apenas interactúen con su público, su presencia y música es tan emocionante que es capaz de atravesar varias generaciones (la familia a mi lado lo demuestra) a través de himnos totalmente integrados en la cultura argentina.
Diego "Panza" Castellano, batería de Babasónicos
La ovación tras Cómo eran las cosas, la canción más grande de la banda de Lanús, habló por sí misma. Lo que llama la atención es que dejaran fuera del repertorio canciones tan famosas como Irresponsables o El loco, que seguro que hubieran hecho estallar al público. Pareció que no le daban demasiadas vueltas y se arrancaron en el binomio Carismático-Yegua, coreando el estribillo de la segunda durante la primera, así como está mezclado en el disco Anoche y siendo conscientes de que el clímax estaba por llegar.
Sin más, la agrupación de Lanús dejó el escenario, dejando a un respetable con muchísimas ganas de más, con la sensación de que podrían seguir hasta el amanecer. El obligado bis no se hizo esperar. Sin dejar de vitorear, con el ímpetu de una nación como la argentina, acabaron obligando a la alineación a continuar una noche que definieron como “la mejor de todas”, tras 20 años visitando la capital española para culminar con la fuerza gamberra e imparable de Y Qué?, más la potencia sentimental de El Colmo que no sació a los fans, pero que representa perfectamente el espíritu de una banda consagrada como leyenda del rock en español.