Image: Pedro Halffter: El Wagner polémico oculta al Wagner músico

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Pedro Halffter: "El Wagner polémico oculta al Wagner músico"

8 marzo, 2017 01:00

Pedro Halffter durante un ensayo

El director y compositor impartirá en la sede madrileña de la Fundación BBVA el ciclo de conferencias Wagner y su tiempo, un acercamiento a la esencia del compositor que transformó la ópera y la convirtió en la obra de arte total.

"Ofrecer una visión global de la figura de Wagner desde el punto de vista histórico, musical, creativo y de su influencia en la música". Con esta intención en mente plantea el director y compositor madrileño Pedro Halffter Caro (Madrid, 1971) el ciclo de conferencias Wagner y su tiempo, que impartirá en la sede madrileña de la Fundación BBVA los días 8, 22 y 29 de marzo. "La figura de Wagner ha sido, y sigue siendo, enormemente polémica, y esta polémica nos impide apreciar ciertos matices esenciales en su música" explica Halffter Caro.

Considerado el director español de referencia en el repertorio wagneriano, Halffter Caro sitúa la figura de Wagner como el hito que marca "un antes y un después en la historia de la música. Cambió de manera sumamente radical la percepción de la ópera en el mundo entero". En el ciclo, el director propone un recorrido por "un estilo que desarrolla a lo largo de su carrera compositiva" que divide en tres etapas identificadas con diferentes momentos vitales del maestro y con tres obras clave: Tannhäuser, El anillo del Nibelungo y Tristán e Isolda.

Dando comienzo al recorrido cronológico que imbrica vida y obra, se encuentra la conferencia Wagner en Dresde y la Revolución del 48, que se centra en los primeros años del compositor en la capital sajona y en las circunstancias históricas y el por qué tiene que abandonar esa ciudad después de la revolución de 1848, que en Alemania fue básicamente gestada por intelectuales y estudiantes y estaba encaminada a lograr la unificación. "Wagner mismo se encargó de ser extremadamente polémico, no solo en la composición de sus obras, sino también en su propia vida personal y en sus escritos", apunta Halffter Caro. "Hay quien ha interpretado que la figura de Sigfrido está inspirada en Bakunin, el revolucionario padre del anarquismo, con quien trabó amistad en la década de los 40". Wagner esperaba mucho esa revolución, pues pretendía que con ella el arte se convierta en centro de la vida social y dejase de ser vista como un mero entretenimiento. "Pero al final el movimiento fracasa y tiene que huir de Dresde dejando todo atrás a pesar de tener un puesto vitalicio en la Ópera de la ciudad", explica el director.

La evolución iniciada desde estos comienzos hará de Wagner el compositor más influyente del siglo XIX, no solo desde el punto de vista musical sino también cultural, puesto que la importancia del conjunto de su obra escrita y musical desembocará en un cambio en el concepto de qué es una ópera. "Cuando Wagner compone sus primeras óperas la música que está de moda es la de Rossini, el belcantismo que continuarán Verdi y Donizetti es el rey de los escenarios de París", puntualiza Halffter Caro. "Wagner intenta buscar un camino nuevo, marcado sobre todo por las óperas de Carl María von Weber, que definiese lo que era la ópera alemana. A nivel temático Wagner encuentra en Weber esa visión romántica de la Edad Media y de los caballeros; y a nivel compositivo construye un lenguaje propio que abandona totalmente la forma cerrada de la ópera italiana, lo que él denomina la melodía infinita, el leitmotiv". Además, concibió la ópera como un todo completo en el que la música, la escena, el texto y la orquesta estuviesen a un mismo nivel para crear una obra de arte total.

La segunda de las conferencias, titulada De Dresde a Bayreuth, pincelará el retrato de la composición de la tetralogía El anillo del Nibelungo y todo lo que comprende la evolución tanto personal como social del compositor alemán. Esta obra le llevó a Wagner casi 20 años desde el inicio de los primeros esbozos hasta que la finaliza para su estreno en Bayreuth, y aglutina en ella una amalgama las más variadas tradiciones culturales, desde la Antigua Grecia y las religiones monoteístas hasta ciertos elementos budistas o los dramas del Siglo de Oro. "Wagner intenta beber de las máximas fuentes posibles que puedan reforzar su discurso con el que pretende colocar al arte y a la música como centro de la vida social, situarlos como sustitutos de la religión", asegura Halffter Caro, que afirma que el maestro alemán tenía previsto escribir una ópera sobre Jesucristo y otra sobre los apóstoles con influencias budistas de la que después aprovechó partes para el Parsifal. "Realmente hay muchos planes de escribir obras de inspiración religiosa, aunque finalmente luego fuera solo el Parsifal, en el que hay grandes influencias de Calderón de la Barca y de los dramas griegos".

"Todo se ve reflejado en sus obras, también en la tetralogía, donde vemos una analogía absolutamente directa entre los dramas griegos", continúa explicando el director, "pues el personaje de Wotan es un símil de Zeus y toda la mitología griega está mezclada con los dioses nórdicos". También encuentra Halffter Caro multitud de analogías con las leyendas medievales como La bella durmiente, "Sigfrido cuando despierta a Brunilda lo hace con un beso", y hasta con los hermanos Grimm. "Wagner utiliza un compendio de todo lo que encuentra para que sus óperas sean lo más dramáticas y los más profundas posibles".

Otra intención clave del compositor con su tetralogía era también la creación del mito germánico, esa exaltación romántica del pangermanismo sacada bastante de contexto, que junto a su posterior identificación con el nazismo contribuyen a ensombrecer la figura de Wagner. "Hay que situarse en el contexto de la época. Alemania en ese momento está viviendo una situación política extremadamente compleja, ya que hasta la victoria en la guerra franco-prusiana no existe realmente una unificación alemana como país", explica Halffter Caro. Aunque el sentimiento alemán se venía buscando desde el 48, era realmente difícil que esos pequeños principados que cada vez se iban convirtiendo en más grandes no tuvieran grandes fricciones. "Wagner, detractor de muchas políticas de Bismarck, lo que buscaba era la unidad de la cultura alemana, que es lo que pensaba que al final llevaría a la unión política. Eso, para él, pasaba por escribir muchísimos panfletos políticos que evidentemente son muchas veces utilizados en su contra, y en casos con razón, porque escribe cosas que son terribles, sobre todo en el famoso panfleto Lo judío en la música", puntualiza el director.

Aunque, sin embargo, advierte que en estas conferencias no quiere incidir en lo político de Wagner, sino en lo puramente musical. En por qué Wagner nos sigue llegando y fascinando de una manera tan profunda al público del siglo XXI. "Creo que ya hay mucha literatura escrita sobre esos escritos y creo que para el público es más interesante ver lo que hay detrás de esos escritos, ver solamente la música", asegura. "Dejar fuera el Wagner polémico y centrarnos en el Wagner músico y compositor muchas veces oculto, en las técnicas que utiliza y desarrolla para que siga emocionando a todos los públicos de todas las épocas. Son músicas que van directamente al alma humana".

Es esa parte exclusivamente musical el epicentro de la tercera y última de las conferencias del ciclo, El acorde enigmático, centrada sobre todo, en la música de Tristán e Isolda y, por ende, en lo que supuso -y supone- para la evolución de la música el famoso acorde de Tristán. "Este acorde marca un antes y un después en la historia de la música", indica Halffter Caro. "Es para muchos musicólogos, y también para el propio Wagner, el principio de la ruptura de la tonalidad, y desentrañar cómo se creó ese acorde es todavía hoy caso de estudio y reflexiones. Quiero contar dónde está la esencia y por qué es tan fascinante, qué es lo que refleja y por qué el propio Wagner se encargó de mitificar su creación".

Además de estar acompañada por la interpretación al piano de varias piezas por parte de Halffter Caro, esta última charla cuenta con un elemento especial, el estreno de una paráfrasis de Tristán e Isolda, el primer arreglo del compositor madrileño para piano sobre una ópera del músico alemán. "La idea es aunar tres partes de la obra que considero fundamentales, el Preludio del primer acto, el enamoramiento entre los dos; el Preludio del tercer acto, que refleja el dolor de Tristán; y el Liebestod de Isolda, su muerte", explica Halffter Caro. "Generalmente escuchamos una versión sinfónica donde se toca el primer preludio y después la muerte de Isolda, pero desde mi punto de vista en esa versión falta el preludio del tercer acto, el sufrimiento de Tristán, que sirve para compensar la maravillosa música de la muerte de Isolda y para equilibrar los personajes", añade rotundo.