Paul Thomas Anderson recibe el Oscar 2026 a la mejor dirección por 'Una batalla tras otra'. Foto: Reuters
Paul Thomas Anderson gana el Oscar 2026 a la mejor dirección por 'Una batalla tras otra'
El director rompe su maleficio, ya que había estado nominado en varias ocasiones en varias categorías pero nunca lo había obtenido. Esta noche lleva dos: mejor dirección y mejor guion adaptado.
Más información: Ganadores de los Premios Oscar 2026: Consulta aquí todas las categorías
Paul Thomas Anderson por fin se ha coronado como mejor director en los Oscar. Había estado nominado varias veces en esta categoría pero no lo había conseguido hasta ahora. Era el segundo premio que recibía esta noche, después del mejor guion adaptado, pero finalmente ha acabado logrando el de mejor película.
Una batalla tras otra es una frenética sátira política centrada en un grupo de revolucionarios en la frontera entre Estados Unidos y México, basada en la novela Vineland de Thomas Pynchon.
"Realmente, me hacía ilusión tener uno de estos", ha confesado el director al recibir este premio. Y ha bromeado con los otros nominados: "Siempre hay una duda sobre si lo merecéis, pero por mi parte es un placer haberlo recibido".
Competía, por cierto, con Ryan Coogler por Los pecadores, Josh Safdie por Marty Supreme, Joachim Trier por Valor sentimental y Chloé Zhao por Hamnet.
Esta selección final de la Academia supuso la entrada del noruego Joachim Trier en el quinteto, dejando fuera a nombres ilustres como Guillermo del Toro, quien sí había logrado colarse previamente en las nominaciones del Sindicato de Directores por su trabajo en Frankenstein.
En las semanas previas a la ceremonia, la crítica y las principales quinielas de Hollywood apuntaban a Paul Thomas Anderson como favorito indiscutible. A pesar de que Ryan Coogler llegó a la gala haciendo historia, ya que Los pecadores rompió el récord absoluto al convertirse en la película más nominada de la historia con 16 candidaturas, los expertos consideraban que el galardón a la dirección estaba prácticamente reservado para Anderson. Chloé Zhao y Josh Safdie también contaban con un fuerte respaldo de la crítica, pero se percibían como las grandes alternativas en caso de una improbable sorpresa.
La contundencia del favoritismo de Anderson se fraguó gracias a su dominio absoluto y sin fisuras durante toda la temporada de galardones. El cineasta californiano se alzó primero con el Globo de Oro a la Mejor Dirección y, semanas más tarde, conquistó el codiciado premio del Sindicato de Directores (DGA), considerado históricamente como el indicador más fiable para predecir el Oscar en esta categoría. Aunque Coogler, Safdie y Zhao también fueron reconocidos con nominaciones en prácticamente todos los certámenes previos, la imbatibilidad de Una batalla tras otra en los premios de dirección dejó la carrera sentenciada desde el principio.