Fernando Esteso (derecha), con Andrés Pajares en 'Los bingueros' (Mariano Ozores, 1979)
De 'Los bingueros' a 'Torrente 4', la trayectoria en diez películas de Fernando Esteso
Apareció por última vez en 'Loli Tormenta' de la mano de Agustí Villaronga, pero antes, sesenta películas y series jalonaron una carrera dedicada al cine, en muchas ocasiones con su inseparable Andrés Pajares.
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Del 1,5 millones de espectadores de la totémica Los bingueros (1979), con su inseparable Andrés Pajares, a la Loli Tormenta de Agustí Villaronga, Fernando Esteso (Zaragoza, 1945 - Valencia, 2026) dio comicidad al “españolito” que se asomaba a la modernidad con el fin del franquismo.
Entre 1979 y 1984, Esteso y Pajares hicieron nueve películas que llevaron a los cines a más de diez millones de españoles. Los liantes, Los energéticos y su resurrección con Torrente marcan una filmografía popular. ¡Cómo hemos cambiado!
Onofre
Luis María Delgado, 1974
Bajito, gordito y con cara de pan, Fernando Esteso interpretó una y otra vez a un “macho ibérico” en versión feota, atrapado por el mito de Don Juan y condenado a no lograr jamás sus objetivos.
En su debut como actor en una película, Esteso da vida al dueño de una tienda obsesionado con llevarse alguna mujer a la cama, objetivo al que dedicará todos sus esfuerzos y artimañas, dándoselas de más rico y glamuroso de lo que es.
La gracia del asunto consiste en que nunca lo consigue, aunque por supuesto siempre parece que está a punto.
En pleno “destape”, la película también sirve para que Bárbara Rey y Agatha Lys enseñen los pechos en un filme con chistes (inocentes o no) sobre retraso mental o el “primitivismo” de una mujer negra que hoy serían imposibles.
Los energéticos
Mariano Ozores, 1979
Dirigidos por el infatigable Mariano Ozores, esta es la primera película en la que se reúnen Esteso y Pajares, que serían la pareja estelar de la comedia española de la época, a la que muchos llamaban “españolada” no de manera cariñosa.
El público bendijo la unión y Los energéticos fue vista en los cines por más de un millón de espectadores, se dice pronto, una marca que lograron superar siete de las nueve películas que hicieron juntos dirigidos por Ozores.
Eran producciones siempre muy pendientes de la actualidad social y política, en un país que vivía grandes y rápidas transformaciones tras la muerte de Franco, y que se rodaban y estrenaban con rapidez, en unos tiempos de producción muy distintos a los actuales.
Esteso y Pajares son dos “paletos” que acaban creando un escándalo internacional cuando quieren instalar una central nuclear en el pueblo y se oponen para defender a sus cabras.
Se subraya que “Spain is different” en un país atrasado con respecto al resto de Occidente, pero que también conserva una cierta pureza de espíritu ancestral. Pajares y Esteso son más brutos que un arado, pero también buenos e inocentes.
Los bingueros
Mariano Ozores, 1979
Película totémica de la “españolada”, costó 15 millones de las antiguas pesetas y recaudó 200, en un cine muy barato de hacer que era una auténtica mina de oro.
De nuevo en su papel de “españolito medio”, Esteso interpreta a un buscavidas en paro y Pajares a un empleado de banca que, sin comerlo ni beberlo, acaban enganchados al bingo.
Para pagarse la adicción, terminan enredados por un timador (Antonio Ozores) que les promete ganancias seguras haciendo trampas, pero claro, todo acaba en desastre.
Parodia de la obsesión española por el “dinero fácil”, con ecos de la picaresca, el dúo, por supuesto, se dedica a perseguir —con escaso éxito— a mujeres sexis en un filme absolutamente políticamente incorrecto para los criterios actuales, en el que la ludopatía de los protagonistas es objeto de mofa y motor de la trama.
Los liantes
Mariano Ozores, 1981
El boom del turismo en España, con esas “suecas” en topless que tenían bizcos a los españolitos, fue un motivo recurrente de la “españolada”.
En esta ocasión, Esteso y Pajares son dos “pícaros” en Torremolinos que viven a base de pequeños timos. Pajares alquila tablas de surf a turistas en la playa y aprovecha para meterles mano mientras les pone el traje de neopreno. Esteso hace fotos a maridos viejos infieles con extranjeras en bikini y los chantajea.
La cosa se complica cuando engañan a un millonario supersticioso vendiéndole la idea de que el personaje de Pajares da suerte en la ruleta. Con Antonio Ozores de por medio, menudean los chistes sobre la incapacidad de los personajes para hablar inglés, lo cual complica sus obsesivas tentativas de ligar.
Porque, por supuesto, Pajares y Esteso se dedican a perseguir a mujeres ligeras de ropa a las que acosan como si fueran dos quinceañeros de un pueblo de cabras que no han visto a una mujer en su vida.
Todos al suelo
Mariano Ozores, 1982
Siempre ligeras pero también críticas con una sociedad española obsesionada con “forrarse sin trabajar” y con tasas muy elevadas de paro en los años 80, el personaje eterno del pícaro en las películas de Ozores es trágico y tierno, gañán y bruto, pero también ingenuo y fantasioso a su manera.
En esta ocasión, Pajares y Esteso se juntan con otros “clásicos” de la comedia popular de la época como Juanito Navarro y el eterno Antonio Ozores en una película sobre cuatro tipos desesperados que acaban atracando un banco sin conocer el “oficio”. Eso sí, Pajares acaba ligando con una empleada del banco a la que no deja de manosear.
Con vocación popular, la película incluye también la figura de un niño que funciona como contrapunto tierno a las barbaridades de los protagonistas. Se nota la influencia de la comedia popular italiana, con Alberto Sordi o Totò y Peppino, de los años 50.
El público los seguía amando: 1,3 millones de espectadores, una cifra hoy épica, fueron a ver Todos al suelo a los cines.
El hijo del cura
Mariano Ozores, 1982
Estrenada el mismo año que Todos al suelo, más de un millón de personas vieron esta película en la que, una vez más, Ozores trataba temas de actualidad social y política desde su particular prisma cómico, siempre con los cambios de la sociedad posfranquista como trasfondo.
En esta ocasión, Esteso interpreta a un cura al que una feligresa le “coloca” un hijo para que su padre comunista no se entere de que ha tenido un niño con el hijo de una destacada familia de derechas.
Han pasado poco más de 40 años y la realidad de entonces parece hoy insólita, con padres autoritarios, una Iglesia con notable influencia y una juventud rebelde atrapada entre dos mundos.
Mordaz, el filme muestra la hipocresía de las “dos Españas”. Cuando el padre comunista (Juanito Navarro) se entera de que su hija se ha quedado embarazada, ella dice: “¿Pero nosotros no tenemos derecho al amor libre?”. Y el padre contesta: “¡Los comunistas sí, pero las hijas de los comunistas no!”. Y “no jura porque es de carcas” que matará al padre.
Hubo una segunda parte, El cura ya tiene hijo, rodada dos años después, en la que al pobre Esteso le vuelven a endosar un bebé.
El recomendado
Mariano Ozores, 1985
Con La Lola nos lleva al huerto (1984), Esteso terminó su exitoso dúo con Pajares y, con el ritmo de rapidez habitual, hizo cuatro películas seguidas dirigidas por Mariano Ozores y con Antonio Ozores como pareja cómica.
Con Al este del Oeste (1984) parodia las películas de vaqueros, como ya hiciera con Pajares en Yo hice a Roque III (1980). Frente a la épica americana, se impone la “excepción española”, cuyos personajes, en su imitación de la solemnidad sajona, también encuentran humanidad en su imperfección.
El recomendado es una especie de remake no confeso de El apartamento de Billy Wilder, en el que Esteso interpreta a un investigador privado utilizado por un matrimonio rico para tapar sus infidelidades, y que logra medrar —o intentarlo— a base de chantajear a ambos.
El amor si tiene cura
Javier Aguirre, 1991
El segundo lustro de los 80 fue muy distinto al primero y poco a poco la estrella de Esteso dejó de brillar con tanta fuerza. La Ley Miró, de 1983, también lo cambió todo.
Enemiga declarada de la españolada, Pilar Miró creó un sistema de ayudas públicas (que se mantiene) ideado para cargarse ese cine popular y que priorizaba un cine de autor de estilo europeo. Eso, sumado a una España más “moderna” a la que ya no le gustaba verse reflejada en el tono casposo de Ozores, le dio la estocada definitiva.
El amor sí tiene cura fue la última “españolada” de Esteso, cuando el género ya estaba moribundo.
Esteso regresa a su exitoso personaje de cura de pueblo, en este caso conservador y reaccionario, al que la protagonista teme confesarle que trabaja como cantante en la ciudad.
Torrente 4: Lethal Crisis
Santiago Segura, 2011
A Santiago Segura siempre le ha gustado meter a rostros muy populares haciendo cameos en sus películas y homenajear a las figuras clásicas del cine español.
Con papeles pequeños, Esteso pudo reverdecer laureles en la cuarta parte de la saga y también en la quinta, Operación Eurovegas.
Loli Tormenta
Agustí Villaronga, 2023
El fallecido director catalán siempre declaró que era fan de las películas de Esteso y Pajares, aunque nunca hayan sido bien vistas por la intelligentsia.
En su última aparición en la pantalla, Esteso tiene un papel jugoso como Tío Ramón, un devoto testigo de Jehová más codicioso e interesado de lo que aparenta.
Susi Sánchez protagoniza la que fuera también la última película de Agustí Villaronga, que trata sobre una mujer con Alzheimer cuya enfermedad ocultan sus nietos para no ir al orfanato.