Timothée Chalamet, en 'Marty Supreme'

Timothée Chalamet, en 'Marty Supreme'

Cine

'Marty Supreme': Timothée Chalamet nos lleva al borde del ataque de ansiedad con un buscavidas fascinante

Josh Safdie presenta una película frenética, agresiva y ruidosa en la que el actor interpreta a un jugador de 'ping-pong' en continuo autosabotaje. 

Más información: 'La virgen de la tosquera': la jauría adolescente de Mariana Enriquez llega al cine

Publicada

Marty Mauser es un crack del ping-pong, probablemente el mejor jugador del mundo. Lo malo para él es que en el Lower East Side de Nueva York, en los años 50 del siglo pasado, esto no significa demasiado.

Mientras en Asia y en Europa el tenis de mesa es un deporte en auge, en EE.UU. tan solo es una disciplina semiprofesional que no le importa a nadie. Por eso, a Marty no le queda otra que compaginar su entrenamiento en oscuros locales del barrio con un trabajo de vendedor de zapatos en la tienda de su tío, quien espera que acabe dirigiendo el establecimiento dadas sus grandes aptitudes comerciales. Todo ello en vano, pues Marty aspira a triunfar en el campeonato mundial y poner el ping-pong en su país a la altura de grandes deportes como el tenis. Es decir, aspira a una grandeza con la que en su barrio no son capaces ni de soñar.

Sin embargo, este joven enjuto y desgarbado, con un bigotillo aspiracional, enfrenta un obstáculo prácticamente insalvable: su propia personalidad. Impulsivo, amoral, egocéntrico, narcisista, Marty es caos absoluto, autosabotaje en estado puro. Por orgullo o interés, es capaz de realizar cualquier tropelía: robar, estafar, mentir… siempre con indeseables consecuencias para su futuro.

Marty Mauser es también el protagonista de Marty Supreme, la nueva película de Josh Safdie (Nueva York, 1984), que se inspira muy libremente en la vida real del pionero del tenis de mesa judío Marty Reisman. El personaje se espeja más bien en los protagonistas de las anteriores películas de Safdie, dirigidas junto a su hermano Ben –que ha estrenado hace unos meses The Smashing Machine–, todos buscavidas fuera del sistema, siempre salvajes y neuróticos, incapaces de ignorar la atracción que produce el precipicio.

En Good Time (2017), era Robert Pattinson quien daba vida a un pobre diablo que, tras un chapucero atraco a un banco, se hundía cada vez más en el submundo criminal para reunir el dinero de la condicional de su hermano pequeño. En Diamantes en bruto (2019), el cómico Adam Sandler brillaba en la piel de un deslenguado joyero que trataba de pagar sus deudas apostando todo lo que tiene en un partido de baloncesto. Ahora es Timothée Chalamet quien completa este trío de perdedores en potencia, siempre en el alambre.

Chalamet ha logrado ya el Globo de Oro por su trabajo en la película y parte como favorito al Oscar, aunque tiene una dura competencia en Ethan Hawke (Blue Moon) y Wagner Moura (El agente secreto). Lo que hace grande su interpretación, más allá de su despliegue físico y la intensidad, es la capacidad del actor para mantenernos del lado de Marty, que empaticemos con él durante todo el metraje, por despreciable que sea lo que diga o haga. Esto está solo al alcance de unos pocos elegidos, y Timothée Chalamet nos lo restriega en la pantalla.

El filme de Josh Safdie mantiene los rasgos estilísticos por los que los hermanos se habían hecho célebres en su trabajo conjunto. Ahí está el ritmo incandescente, que arranca arriba y no decae, una apuesta visual que privilegia el plano corto expresivo y un cuidadísimo diseño de producción para recrear todo el caos y la fealdad que oculta Nueva York, por primera vez en un retrato de época, vívido y convincente.

Timothée Chalamet, en 'Marty Supreme'

Timothée Chalamet, en 'Marty Supreme'

Hay mucho más que destacar en el filme de Safdie, por ejemplo, el anacrónico uso de la música, que mira a los 80 tanto en la banda sonora original de Daniel Lopatin (aka Oneohtrix Point Never) como en el uso de canciones como Change y Everybody Wants to Rule the World de Tears for Fears. También su enrevesada y sorprendente estructura narrativa, en la que el manejo del tiempo va a la contra de cualquier manual de guion, o la genialidad digital de ciertos pasajes, como los créditos con espermatozoides o los partidos de ping-pong. De alguna manera, la megalomanía artística del propio Safdie también se emparenta con la de su personaje.

El cineasta rodea además a Marty de un reparto coral en el que se mezclan estrellas, promesas y amateurs, perfectamente engrasado, también porque el director sabe siempre a quién enfocar y cómo hacerlo.

Destacan Gwyneth Paltrow, que en la piel de una estrella del cine de los años 30 que se conformó con ser una mujer florero se muestra siempre tan digna como melancólica; Odessa A’zion (protagonista de la serie I Love LA), amiga de la infancia y amante de Marty y el único personaje capaz de seguirle el ritmo; Kevin O’Leary, que interpreta a un vampírico magnate que se introduce en el mundo del tenis de mesa; y Abel Ferrara, director cuya obra impregna el adn fílmico de los Safdie –junto a Scorsese y Cassavetes– y que aquí da vida a un mafioso de extravagante humanidad.

Marty Supreme, con su mezcla de thriller, drama deportivo y comedia negra, nos coloca al borde del ataque de ansiedad, por lo que será demasiado para algunos. Es una película frenética, agresiva, ruidosa, en continuo movimiento, que consigue despertar en el espectador una mezcla de fascinación y desprecio por su protagonista.

Odessa A’zion, en el filme

Odessa A’zion, en el filme

El filme tiene sus pegas, claro, como algún hilo narrativo –las pelotas naranjas– o personaje –el taxista del rapero Tyler, the Creator– que no acaba de cuajar, y un final en el que Marty enfila una redención que no convencerá a todo el mundo, pero Safdie es consciente de estar creando un artefacto perfecto para implantarse en el imaginario pop colectivo. Veremos si en esta senda sigue encontrando maneras de renovar su voz.

Marty Supreme

Dirección: Josh Safdie.

Guion: Ronald Bronstein, Josh Safdie.

Intérpretes: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Abel Ferrara, Tyler the Creator, Penn Jillette, Kevin O’Leary, Fran Drescher.

Año: 2025.

Estreno: 30 de enero