El actor y director Paco León durante el photocall de su película 'Aída y vuelta', que se estrena el próximo 30 de enero en cines. Foto: Mariscal / EFE

El actor y director Paco León durante el photocall de su película 'Aída y vuelta', que se estrena el próximo 30 de enero en cines. Foto: Mariscal / EFE

Cine

Paco León presenta 'Aída y vuelta': "Hay chistes fuertes y al límite, no podía ser una Aída pacata o autocensurada"

El cineasta y actor ha explicado, junto a Carmen Machi y gran parte del equipo de la serie, los detalles de la película, que funciona como una metaficción.

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En La ópera de los tres centavos (1928), Bertolt Brecht hace que los personajes se dirijan directamente al público para subrayar que lo que se ve es una construcción teatral, no "vida real", y así impedir la identificación emocional automática y activar una mirada crítica.

Puede parecer raro empezar hablando del muy "elevado" autor alemán del siglo XX para hablar de Aída y vuelta, la adaptación cinematográfica de una serie que durante diez temporadas (de 2005 a 2014) tuvo enganchada a media España. Pero es que Paco León, que interpretaba al tontorrón pero tierno y ocasionalmente lúcido Luisma, ahora detrás de la cámara, no ha querido hacer un "capítulo largo".

La película llega a los cines el próximo 30 de enero, pero el equipo artístico la ha presentado hoy al completo entre risas, chanzas y una alegría evidente por volver a reunirse todos.

Ha dicho Paco León: "Ha sido un proceso muy delicado y emocionante, porque no estábamos simplemente haciendo una película, sino entrando en un recuerdo colectivo que forma parte de la vida de muchísima gente".

De la vida de los espectadores, claro, pero también de los propios actores, que temporada tras temporada fueron forjando vínculos y algún que otro desencuentro. Según León: "Durante diez años convivimos como una familia de saliva, como digo yo, que no era de sangre, pero sí real, con todo lo que eso implica. Volver ahí tenía algo muy bonito, pero también peligroso".

Y es que son otros tiempos los actuales y muchos de los chistes "políticamente incorrectos" de la serie hoy lo parecen aún más. "El ejercicio era ver qué hubiera pasado con una serie tan punk en esta época", ha señalado León, que mantiene el tono "salvaje" del original: "Hay chistes fuertes y al límite; no podía ser una Aída pacata, autocontenida o autocensurada".

Aída y vuelta plantea el reencuentro de los actores de la mítica serie años después para rodar un nuevo proyecto, mezclando el proceso de rodaje con la reaparición de los personajes y las vidas reales de quienes los interpretan. La película cruza ficción y realidad para reflexionar, desde la comedia y la melancolía, sobre el paso del tiempo, la nostalgia y la dificultad de volver a algo que marcó a toda una generación.

El punto de partida es que Carmen Machi, la sufrida ama de casa de buen corazón y lengua viperina que dio nombre a la serie, no quiere volver: se resiste a retomar un personaje y un pasado que siente ya cerrados. A partir de esa negativa inicial, la película articula su juego metaficcional, enfrentando la nostalgia colectiva con la necesidad individual de seguir adelante.

La propia Machi fue la primera sorprendida: "Cuando leí el guion me descolocó muchísimo. Era complejo, no era una lectura fácil. Pero conociendo a Paco, su manera de pensar y de trabajar, sabía que aquello tenía un sentido profundo, aunque no lo entendiera todo en ese momento".

El proyecto no solo ha supuesto retomar para la actriz un personaje tan popular, también "desnudarse": "Normalmente los actores tenemos una distancia enorme con los personajes. Aquí no. Aquí era mirarte en un espejo que no siempre te gusta. Hay momentos en los que te ves y piensas 'qué pesada', 'qué se cree', y luego entiendes que eso forma parte del juego y del riesgo de la película".

Antes de que la serie se terminara en 2014, Paco León ya había empezado una nueva vida como director de manera exitosa con Carmina y revienta (2012), un ácido retrato de su propia familia en clave "picaresca". Luego llegarían otros trabajos detrás de la cámara como Carmina y amén (2014) o la serie Arde Madrid (2018).

"Históricamente, las adaptaciones cinematográficas de grandes éxitos televisivos han sido casi siempre un fracaso"

Su elección como director de la película parecía cantada, pero él mismo ha dejado claro que no lo veía tan claro: "Cuando me lo propusieron, mi primera reacción fue pensar que era una mala idea. Me parecía que no tenía sentido, porque la serie ya había tenido un final. Además, históricamente las adaptaciones cinematográficas de grandes éxitos televisivos han sido casi siempre un fracaso".

Lo ha dejado claro Machi: no se trataba solo de explotar a la vaca lechera hasta que reviente. "No fue de repente decir 'vamos a hacer una película'. Fue sentir la química, el amor, la historia compartida. Para mí fue volver a casa, volver a una manera de trabajar y de relacionarnos que es hogar. Cuando consigues verla como espectadora, te das cuenta de que es una película muy especial. No es fácil para nosotros verla, pero creo que es muy honesta".

"El público se va a sorprender, porque no es lo que espera. No intenta repetir nada, intenta cerrar algo"

Ha concluido Machi: "Creo que es un homenaje muy bonito a la serie y a todos nosotros, pero no desde la complacencia, sino desde la verdad. El público se va a sorprender, porque no es lo que espera. No intenta repetir nada, intenta cerrar algo. Y eso, para mí, tiene mucho valor".

León acabó aceptando el reto, pero con pies de plomo: "Esto ha sido un ejercicio de fe absoluto. Te tiras al vacío confiando en que muchas piezas muy distintas encajen: las expectativas del público, la nostalgia, la comedia, la emoción, el riesgo formal. Y perfectamente podía salir mal. Yo lo pensaba de verdad: imagínate que sale mal la película. Eso era una posibilidad real".

Ha añadido León: "Lo más sorprendente fue comprobar la memoria muscular. Empezabas a hablar, a moverte, a reaccionar, y el personaje volvía solo. No había que forzarlo demasiado, estaba ahí, esperando".

En un reparto en el que el único de los personajes principales que no aparece es el que interpretaba Ana Polvorosa, que rechazó salir en la película, los otros miembros del elenco también han comentado lo que ha significado ese "regreso al hogar".

El más "sincero", Secun de la Rosa, quien interpretaba a Toni, hijo del propietario "facha" del Bar Reinols (Mariano Peña): "Hay algo muy fuerte en verse diez años después. Verte al espejo caracterizado y darte cuenta de que ya no eres el mismo, que el tiempo ha pasado, que el cuerpo y la cara cuentan otra historia".

Y ha añadido: "En mi caso fue muy loco, porque cuando hice la serie parecía mucho más joven de lo que era, y ahora de repente me veía con el personaje y pensaba: no soy su hermano mayor, soy casi su abuelo".

Canco Rodríguez interpretaba a Barajas, amigo ingenuo y bonachón de Luisma, siempre metido en planes absurdos. En tono reflexivo ha apuntado que "hay cosas que no se pueden repetir tal cual. Ese momento en el que veías la serie con tu abuela no va a volver. Porque eso pertenece a otro tiempo, a otra edad, a otra situación vital. Aída no era solo la serie: era con quién la veías, cómo estabas tú, lo que te pasaba en ese momento. Eso es imposible de reproducir".