Fotograma de 'Rental Family'.

Fotograma de 'Rental Family'.

Cine

'Rental Family': el amor y la familia en los solitarios tiempos de la IA y ChatGPT

La cineasta japonesa Hikaro estrena una película delicada y triste sobre los afectos en la era digital con un Brendan Fraser tierno.

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Japón es el único país del mundo que tiene un Ministerio de la Soledad: una forma de reconocer institucionalmente que el abandono no es un fracaso individual, sino una responsabilidad colectiva.

Es un tópico de manual, pero no es menos cierto: cada vez estamos más conectados con cacharros y, a la vez, más aislados, más solos. ChatGPT y la IA, con su sorprendente capacidad para mantener conversaciones eternas sobre todo tipo de temas, parecen acentuar esta deriva. Dentro de poco, ya ni necesitaremos a las personas. Si es que las necesitamos.

Por increíble que parezca, en Japón hay compañías que permiten alquilar amigos, novios, novias e incluso familias enteras para acompañar a alguien a una boda, a una cena o simplemente para no estar solo durante unas horas.

En Familia, de Fernando León de Aranoa, veíamos la tragicomedia de un tipo que alquila una familia; entonces parecía ciencia ficción.

No sé si la directora de Rental Family, la japonesa Hikaro, ha visto esa joya del director español o si ha pagado derechos, pero, aunque con tonos muy distintos (León opta por un sarcasmo que al final revela su verdadera emoción; la japonesa es más sentimental), llegan a lo mismo: la trágica tristeza de la soledad.

Y una pregunta más pertinente hoy incluso que entonces: si los afectos fingidos, como los de ChatGPT, pueden tener algo de verdad porque, en parte, los sentimos así.

Todos sabemos que nuestro perro nos querrá aunque seamos unos zánganos miserables y psicópatas, y en parte por eso en España hay casi diez millones de perros para cincuenta millones de habitantes.

Vehículo de lucimiento de un Fraser que ha pasado de tipo gracioso de comedias de Hollywood a actor serio con Oscar por La ballena, este es un filme sobre la familia, desconcertante y emotivo, en el que también cabe preguntarse si es posible vivir esta vida (esta vida ¡mísera!) sin cierta dosis de autoengaño.

Un cuento agridulce

La película sigue a un actor estadounidense en horas bajas, con pocos amigos y menos yenes, que sobrevive en Tokio trabajando para una empresa japonesa dedicada a alquilar vínculos: amigos, parejas, incluso familias completas.

Contratado para interpretar al padre y al marido dentro de un hogar ficticio formado por una mujer y su hija de unos seis años, el protagonista (Brendan Fraser) empieza componiendo una normalidad hecha de gestos cotidianos —comidas, paseos, celebraciones— que, poco a poco, dejan de ser mera actuación.

La niña a la que debe “cuidar” se apega a él, la mujer que hace de su esposa deposita en esa ficción una estabilidad que no tiene, y el propio actor descubre una forma de pertenencia que su vida real le ha negado.

Por supuesto, la verdad tiene que estallar; las emociones, en algún momento, deben ser reales. Cuando el contrato amenaza con terminar, la película despliega su conflicto central: qué ocurre cuando una relación nacida como representación produce emociones auténticas.

Salta a la vista que terminará así y que la catarsis profundizará en la cuestión principal de la película, que Hikaro trata con delicadeza, porque la soledad es causa de tristeza, pero, según dicen los estudios, acorta la vida, produce enfermedades, es la plaga silenciosa, porque le acompaña la vergüenza, un sentimiento presente en el filme, ya que a nadie le gusta confesar que no tiene amigos.

El maestro Kore-eda, en Un asunto de familia, trató un asunto parecido en un contexto de marginalidad. En aquel filme, unos delincuentes de baja ralea, a la vez que se aprovechaban de unos niños huérfanos o muy pobres para que robaran para ellos, los cuidaban, los querían, y simulando ser una familia para sus timos, de una manera extraña, caótica y bellísima, la acababan formando.

Las comparaciones son odiosas. Rental Family no es una obra maestra, la directora no llega tan lejos en su pregunta sobre el verdadero significado de una familia, pero la película toca con emoción y sin evitar la complejidad asuntos que conciernen a la sociedad en su conjunto.

Rental Family

Dirección: Hikari

Guion: Stephen Blahut, Hikari.

Intérpretes: Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Takehiro Hira, Akira Emoto, Shannon Mahina Gorman

Año: 2026.

Estreno: 9 de enero