'Flee' cuenta la odisea de un joven que emigra de Afganistán

'Flee' cuenta la odisea de un joven que emigra de Afganistán

Cine

'Flee': la vida de un refugiado

Nominada a tres Oscar, la danesa Flee es un documental realizado con animación en el que un refugiado afgano cuenta el largo éxodo de su familia hasta hacia Europa

11 febrero, 2022 04:36

Nunca en la historia de los Oscar una película como Flee había sido nominada tres veces a mejor trabajo de animación, documental y producción extranjera. Ante la negativa del protagonista, un refugiado afgano, a desvelar su identidad, el director Jonas Poher Rasmussen decidió contarla mediante imágenes de animación. Muy emotiva y bien contada, lo que vemos es la larga odisea de un chaval que emigra de adolescente desde un Afganistán dominado por los muyahidines a Rusia con la intención de reunirse con su hermano en Suecia. Ese reencuentro llevará mucho tiempo ya que primero la familia se queda atrapada en Moscú y luego se dispersan por distintos países europeos.

Afganistán es un país en el que parecen acumularse todas las desgracias de este mundo. La película arranca cuando, terminada la etapa comunista marcada por la invasión soviética y la guerra de los muyahidines, estos se imponen. Los extremistas asesinan al padre, que desaparece sin dejar rastro, y la madre y sus tres hijos deciden huir. Comienza un largo periplo en Moscú, adonde van a parar ya que Rusia es el único país que les concede un visado de turista, marcado por la dureza de su vida allí, permanentemente acosados por una policía corrupta, y las tentativas fracasadas de huir del país mediante traficantes de personas. Poco a poco, el carácter alegre y risueño del protagonista se va oscureciendo, desesperado ante la imposibilidad de llegar a Europa y el miedo constante a ser descubierto sin papeles.

La peripecia de Amin, un tipo despierto y creativo, se vuelve aún más complicada por su condición homosexual. Solos en un país que los desprecia, el joven sufre además por el posible rechazo de los suyos si les desvela su sexualidad, muy castigada en su conservador país de origen. De esta manera, el filme mezcla las dos dimensiones de la historia, la tragedia global de los refugiados y las propias vicisitudes del castigado Afganistán con el drama íntimo de un chaval sensible que despierta a la vida en las condiciones más difíciles imaginables.

Flee está estructurada como un largo flashback, que surge de una conversación entre el director y el protagonista, al que conoció en el instituto. Conocemos a un Amin adulto que ha alcanzado éxito profesional en Dinamarca y está a punto de casarse con un chico del que está enamorado para el que resulta muy difícil superar los traumas del pasado. Hay belleza y hay verdad en este emotivo documental cuyo mayor acierto no es tanto contar una tragedia conocida como su capacidad para crear un personaje vibrante y conmovedor como el del protagonista. Sentimos y padecemos con Amin, ese chaval que vive en un estado constante de alerta y que cuando se convierte en un ciudadano danés en toda regla sigue teniendo miedo de que lo pare la policía. Vemos también cómo es el mundo cuando uno vive en él sin dinero, sin documentos y sin derechos. La terrible realidad de los refugiados nos da una lección sobre lo peor de las personas. Hace poco quedó claro con el triste caso de las menores inmigrantes que eran prostituidas en un centro tutelado por la propia Comunidad de Madrid.