Tras la cancelación de la edición de 2020, Cannes regresa este 6 de julio –más tarde de su fecha habitual de principios de mayo en busca de una mejor situación sanitaria en Francia– con la esperanza de volver a contar con todos los ingredientes que han conformado su leyenda: la alfombra roja, las estrellas, los autores y los medios de comunicación. Y, sobre todo, con una de las secciones oficiales más sugerentes de los últimos años, plagada de grandes nombres que se disputarán durante los once días del certamen la ansiada Palma de Oro. “El cine no ha muerto”, ha asegurado Thierry Frémaux, director del festival. “El retorno del público a las salas, en Francia y en otras partes del mundo, ha sido la primera gran noticia para el séptimo arte. Cannes será la próxima”.

Lo será, en todo caso, si los reputados cineastas que concursan rayan a la altura de su magnífico prestigio, ya que las apuestas más arriesgadas o minoritarias han quedado orilladas en una edición que incluye producciones que iban a competir ya en 2020. Es el caso de Benedetta, en la que el provocador nato que es Paul Verhoeven narra la historia de una monja homosexual en el siglo XVI, o de La crónica francesa, película en la que Wes Anderson realiza un homenaje al periodismo desde la redacción de un diario americano en una ficticia ciudad francesa con un reparto de altura: Benicio del Toro, Frances McDormand, Timothée Chalamet, Bill Murray, Tilda Swinton…

Benedetta, de Paul Verhoeven

No serán estas las únicas estrellas de Hollywood que desfilarán por un festival en el que se presentará la superproducción Fast & Furious 9, en cuyo reparto están Vin Diesel, Hellen Mirren o Charlize Theron; el nuevo thriller de Matt Damon, Stillwater (Tom McCarthy); o Flag Day, la última película dirigida por un Sean Penn que vuelve a la sección oficial a pesar de las demoledoras críticas que recibió en 2016 con Diré tu nombre.

La ausencia de Netflix

Además, Jodie Foster recogerá una de las Palmas de Oro Honoríficas (la otra tiene el nombre del director italiano Marco Bellocchio, que presenta Marx può aspettare). Y podrían haber sido más las estrellas si Netflix no hubiese declinado la invitación para proyectar dos de sus más esperados filmes: Blonde, el biopic que ha rodado Andrew Dominik sobre Marilyn Monroe con Ana de Armas como protagonista, y The Power of the Dog, el nuevo filme de Jane Campion, con Benedict Cumberbatch y Kirsten Dunst. Precisamente esta última es la única mujer que ha ganado la Palma de Oro y en esta edición tan solo cuatro directoras podrán seguir sus pasos en una sección oficial que cuenta con 24 películas (en el total de la programación, el 30 % de los filmes están dirigidos por mujeres). Destaca la francesa Mia Hansen-Love con Bergman Island, que aborda la historia de una pareja de cineastas estadounidenses que se refugia en busca de inspiración en la isla en la que vivió el director sueco. Además, Julia Ducournau sigue explorando los terrores femeninos en Titane tras su espeluznante debut con Crudo (2016), la ganadora del Oso de Oro Ildikó Enyedi presenta The Story of My Wife y Catherine Corsini sigue navegando las aguas del drama en Le fracture. En otras secciones aparecen los nuevos trabajos de Charlotte Gainsbourg (el documental Jane par Charlotte, en el que indaga en la figura de su madre Jane Birkin) y de la británica Andrea Arnold, una de las grandes voces del cine indie, que estrena Cow.

Arranca Leos Carax

También pasearán por la alfombra roja Adam Driver y Marion Cotillard, que protagonizan la película inaugural, Annette, el esperado nuevo proyecto de un Leos Carax que revolucionó La Croisette hace unos años con la espectacular Holy Motors (2012). Y es de esperar, si su abultada agenda lo permite, que Tilda Swinton también viaje a la localidad francesa pues no solo está en el filme de Wes Anderson sino que protagoniza otra de las producciones más esperadas de la sección oficial, Memoria, en la que Apichatpong Weerasethakul asume el reto de rodar en Colombia con un reparto internacional.

Mamoria, de Apichatpong Weerasethakul

El director tailandés ya se llevó la Palma de Oro en 2010 por Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, y otros dos directores podrían reverdecer laureles en 2021: el italiano Nanni Moretti, ganador del certamen en 2001 con La habitación del hijo, que estrena Tri Piani, un filme que se instala en un bloque de pisos para narrarnos la historia de tres familias de clase media; y el francés Jacques Audiard, que se impuso en 2015 con Dheepan y ahora presenta Paris, 13th District, una historia de amor del siglo XXI en el que cuatro personajes tratan de descifrar cuestiones como su propio género sus sentimientos, su sexualidad y el concepto de fidelidad.

Entre los veteranos, encontramos a concurso al iraní Asghar Farhadi, el chadiano Mahamat Saleh Haroun, el marroquí Nabil Ayouch y a los franceses François Ozon y Bruno Dumont. Farhadi compite con A Hero, un drama del que todavía conocemos poco, Saleh Haroun regresa a su festival fetiche –ganó en 2010 el Premio del Jurado con Un hombre que grita– con Lingui, Ayouch se acerca al mundo del hip hop en Casablanca Beats, Ozon se zambulle en el tema de la eutanasia en la adaptación de la novela de Emmanuèle Bernheim Tout s’est bien passé, y Dumont aborda con Léa Seydoux como protagonista la historia de una célebre periodista que sufre un vuelco en su vida debido a un extraño accidente de tráfico.

Por su parte, habrá un ramillete de directores que buscarán el espaldarazo definitivo a sus carreras con el gran premio del Festival de Cannes. Es el caso del japonés Ryusuke Hamaguchi, que tras competir en la sección oficial con Asako I & II en 2018 vuelve a probar suerte con Drive my car, adaptación de un libro de Murakami; del ruso Kirill Serébrennikov, que tras asombrar al mundo con su retrato de la escena rock de la URSS en los 80 en Leto (2018) se acerca a la figura de un dibujante de cómics en Petrov’s Flu; o del israelí Nadav Lapid, ganador del Oso de Oro con Sinónimos en 2015, que se va de travesía por el desierto en Ha’berech. Habrá que estar muy atentos también a dos directores que en sus cortas carreras han conseguido aunar el estilo autoral con la búsqueda del gran público, como son el australiano Justin Kurzel, que afronta en Nitram una de las masacres más tristemente célebres de su país de origen, y el norteamericano Sean Baker, que tras su emocionante retrato de la infancia en The Florida Project (2017) se embarca en una comedia negrísima protagonizada por un proxeneta que lleva por título Red Rocket.

'Red Rocket', de Sean Baker

Completan la sección oficial el belga Joachim Lafosse con Les Intranquilles, el noruego Joachim Trier con The Worst Person in the World y Juho Kuosmanen, que con Ytti Nro 6 intentará demostrar que hay cine en Finlandia más allá de Aki Kaurismäki.

Folman, Haynes, Stone...

En cualquier caso, el cine en Cannes no se agota en esa sección oficial que tendrá de presidente del jurado a Spike Lee. Fuera de competición encontramos Where is Anna Frank?, película de animación del israelí Ari Folman que rastrea el legado de la joven escritora soñando que su amiga imaginaria Kitty se despierta en el presente, y The Velvet Underground, documental de Todd Haynes sobre la mítica banda de rock comandada por Lou Reed y John Cale. En Cannes Premiere, aparece el documental JFK Revisited: Looking Through The Looking Glass, en el que Oliver Stone sigue dándole vueltas al asesinato de Kennedy, y los nuevos trabajos de Mathieu Amalric, Hong Sang-soo, Arnaud Desplechin, Gaspar Noé, Kornél Mundruczó y Eva Husson.

@JavierYusteTosi