El astrónomo Rafael Bachiller.

El astrónomo Rafael Bachiller. Javier Carbajal

Ciencia

Rafael Bachiller, presidente del Comité Científico del Trío de Eclipses: "Dejará un legado más allá de los tres minutos"

Uno de los máximos especialistas en eclipses del país nos habla del que acontecerá este miércoles.

A este le seguirán dos más en 2027 y 2028.

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Era un día del año 585 a. C. y medos y lidios libraban una batalla encarnizada con la que regaban de sangre los suelos de Anatolia.

Cuenta Heródoto que, cayendo el sol de la tarde, la luz vespertina se apagó de pronto. El tiempo se detuvo y las armas callaron. Los soldados quedaron paralizados en ese mundo de sombras y, cuando alzaron la vista, vieron el sol negro como un abismo.

Minutos después, el mundo se iluminó de nuevo, pero ambos contendientes se apresuraron a firmar la paz: era más que evidente que aquello había sido una señal del disgusto de los dioses con esa guerra.

En la visita de El Cultural al Real Observatorio de Madrid, uno de los centros neurálgicos de la astronomía española, su director, Rafael Bachiller (Madrid, 1957), comparte con nosotros esta anécdota.

Aparte de por ser reflejo de las supersticiones que despertaban los eclipses en las gentes de la Antigüedad, este astrónomo de abultadísima trayectoria argumenta que aquel momento marcó un antes y un después en el estudio científico del cosmos gracias a Tales de Mileto, que logró pronosticar el fenómeno: "Representa el instante en que el ser humano comienza a dejar de interpretar los eclipses como mensaje divino para intentar comprenderlos mediante la observación y la búsqueda de causas naturales".

Serán tres (a razón de uno por verano) los eclipses que desde este año hasta 2028 pasen por nuestro país. El primero, de tipo total, ocurrirá este 12 de agosto y se podrá contemplar en ciudades como A Coruña, Oviedo, Valladolid, Burgos, Guadalajara, Teruel y Valencia.

Bachiller es el hombre al frente del Comité Científico del Trío de Eclipses, un grupo creado con el fin de impulsar las actividades y la divulgación en España a este respecto.

Rafael Bachiller en el Real Observatorio de Madrid.

Rafael Bachiller en el Real Observatorio de Madrid. Javier Carbajal

Uno de sus proyectos ha sido la publicación de Eclipses (GeoPlaneta, 2026) una formidable aproximación holística (histórica, cultural y científica) a este fenómeno astronómico. "Era la forma adecuada de abordarlo. Por mucho que ahora sepamos que es un enorme juego de sombras, sigue despertando en nosotros algo atávico", nos explica el también director del Observatorio Astronómico Nacional.

Pregunta. ¿Cuál cree que es la razón de que todavía nos produzca tanto asombro que "nos apaguen la luz" durante un intervalo de apenas unos minutos?

Respuesta. Un eclipse total de Sol nos impresiona porque rompe de forma súbita uno de los ritmos más estables de la existencia humana: la alternancia entre el día y la noche.

»Desde que existe nuestra especie el Sol ha sido el gran regulador de la vida, y verlo desaparecer de repente, en pleno día, provoca una sensación muy profunda de extrañeza. Durante unos minutos sentimos que el mundo deja de comportarse como esperamos, y esa experiencia nos sigue despertando el mismo asombro que sintieron nuestros antepasados.

P. El eclipse tendrá dos partes bien diferenciadas, la fase parcial, con una porción del disco solar visible, y esos minutos de oro a los que se llama fase total. ¿Qué nos espera en este segundo caso?

R. La totalidad es el momento en que el Sol queda completamente oculto por la Luna y el paisaje cambia de una manera difícil de imaginar para quien no lo ha vivido. El cielo adquiere un aspecto crepuscular, la temperatura desciende algunos grados, los animales alteran su comportamiento y comienzan a hacerse visibles los planetas y las estrellas más brillantes.

»Pero, sobre todo, es durante la totalidad (y solo durante la totalidad) cuando se hace visible la corona solar, la tenue atmósfera externa del Sol, normalmente invisible debido al intenso resplandor del astro rey. Contemplar esa estructura tan sutil rodeando el disco lunar es una experiencia que muchos describen como una de las más sobrecogedoras que puede ofrecer la naturaleza.

"Contemplar la corona solar es una de las experiencias más sobrecogedoras que puede ofrecer la naturaleza"

P. ¿Este eclipse va a ser de alguna manera un hito en nuestro país? ¿Qué lo diferencia de anteriores ocasiones?

R. Sin duda. Lo excepcional es que no se trata de un eclipse aislado sino de tres eclipses solares que, entre 2026 y 2028, atravesarán España: dos totales y uno anular. Es una situación extraordinariamente infrecuente que convierte a nuestro país en uno de los mejores lugares del mundo para observar este tipo de fenómenos.

»Son unos eventos de enorme interés educativo y científico. Creo que, si sabemos aprovechar esta magnífica oportunidad para acercar la astronomía a la sociedad, el Trío de Eclipses dejará un legado duradero en forma de mayor cultura científica, nuevas vocaciones, impulso al astroturismo y, en términos generales, un renovado interés por la observación del cielo.

P. ¿Qué debería saber de entrada el público para entender la magnitud del fenómeno?

R. Conviene saber que un eclipse total de Sol no tiene nada que ver con un eclipse parcial. Aunque el Sol esté oculto en un 99 %, su enorme brillo sigue siendo suficiente para impedir que aparezcan la corona solar, las estrellas o el ambiente tan característico de la totalidad. Ese mero 1 % marca una diferencia abismal: transforma un fenómeno interesante en una de las experiencias más extraordinarias que puede ofrecer la naturaleza. La diferencia es, en cierto modo, como la que existe entre el día y la noche.

P. ¿Qué precauciones debemos tomar?

R. La más importante es, a la vez, muy sencilla: nunca debemos mirar directamente al Sol sin la protección adecuada, salvo durante los breves minutos de la totalidad, cuando el disco solar queda completamente oculto por la Luna. Para las fases de parcialidad es imprescindible utilizar gafas homologadas especiales para eclipses o métodos de observación indirecta.

P. ¿Cuáles son las consecuencias para nuestra salud de no tomar estas medidas?

R. La principal es que podemos sufrir una lesión grave en la retina. El problema es que observar el Sol directamente no produce una sensación inmediata de dolor, porque la retina carece de terminaciones nerviosas. Por eso una persona puede estar dañando su visión sin ser consciente de ello.

»En los casos más graves, la llamada retinopatía solar puede dejar secuelas permanentes e incluso provocar una pérdida irreversible de la visión central. Pero, afortunadamente, este es un riesgo completamente evitable: basta con utilizar cualquiera de los métodos de observación que he comentado.

Rafael Bachiller junto a la réplica de un telescopio del siglo XVIII (el original fue destruido durante la ocupación napoleónica)-

Rafael Bachiller junto a la réplica de un telescopio del siglo XVIII (el original fue destruido durante la ocupación napoleónica)- Javier Carbajal

P. En el eclipse solar que recorrió EE. UU. en 2017 se desarrolló el proyecto Citizen Continental-America Telescope Eclipse para poder fotografiar la corona solar durante todo el recorrido por el país. ¿Se planea en España hacer algún proyecto de estas características o de algún otro tipo?

R. Estamos trabajando para que el Trío de Eclipses deje un legado que vaya mucho más allá de unos pocos minutos de observación. Queremos que sea una oportunidad para impulsar proyectos científicos, actividades educativas y experiencias de ciencia ciudadana que involucren a miles de personas.

»Un eclipse es un fenómeno extraordinario para investigar, pero también una magnífica ocasión para despertar vocaciones científicas y acercar la astronomía a toda la sociedad. La preparación para el día 12 comenzó hace ya más de tres años.

»Un acontecimiento de estas características requiere la colaboración de numerosas instituciones científicas y administraciones públicas. Se está trabajando para ofrecer información rigurosa al público, coordinar numerosas actividades científicas y de divulgación y, sobre todo, para facilitar la observación segura del eclipse.

“España ha pasado de tener una presencia modesta en la astronomía internacional a convertirse en una potencia de primer nivel”

P. ¿Van a coordinar algún tipo de retransmisión en directo?

R. Es uno de los objetivos en los que estamos trabajando. Habrá retransmisiones desde diferentes puntos de la franja de totalidad, entre ellos los observatorios de Yebes (Guadalajara) y de Javalambre (Teruel). La idea es que el mayor número posible de personas pueda seguir los eclipses, incluso desde lugares donde no sean visibles o donde las condiciones meteorológicas no acompañen.

P. ¿De qué manera los eclipses han sido útiles para el progreso científico?

R. Durante siglos, los eclipses solares totales fueron la única oportunidad para estudiar la corona solar. Además, uno de esos eclipses permitió descubrir el helio (sí, en el Sol antes que en la Tierra). Y el eclipse del 29 de mayo de 1919 hizo posible una de las primeras comprobaciones experimentales de la teoría de la relatividad general de Einstein, al medir, de manera espectacular, la desviación de la luz de las estrellas al pasar cerca del Sol.

Rafael Bachiller en el museo del Real Observatorio de Madrid.

Rafael Bachiller en el museo del Real Observatorio de Madrid. Javier Carbajal

»Además, han servido para fechar acontecimientos históricos con gran precisión y para perfeccionar nuestro conocimiento de los movimientos de la Tierra y de la Luna. Y, sobre todo, han contribuido a demostrar, y a ilustrarlo de forma muy bella, que el universo puede comprenderse mediante la observación y el razonamiento científico.

P. Recientemente, la European Physical Society ha reconocido el papel que ha desempeñado el Real Observatorio Astronómico de Madrid en la historia de la física en Europa. ¿Qué posición ocupa España en la astronomía internacional actualmente? ¿Ha cambiado nuestra imagen en las últimas décadas?

R. En pocas décadas España ha pasado de tener una presencia relativamente modesta en la astronomía internacional a convertirse en una potencia astronómica de primer nivel. Contamos con algunos de los mejores observatorios del mundo tanto en el óptico como en radioastronomía, como los de Canarias, Calar Alto, Javalambre, Yebes y Pico Veleta.

»Participamos en los mayores observatorios astronómicos del mundo y del espacio, lideramos proyectos científicos y tecnológicos de primer nivel… La calidad de nuestros cielos, el desarrollo de infraestructuras científicas y una comunidad de astrónomos y astrónomas muy dinámica han hecho de España un lugar de referencia para la astronomía mundial. Es un progreso del que quizá no somos plenamente conscientes, pero del que, sin duda, podemos sentirnos orgullosos.