Image: Juan Lerma

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Ciencia

Juan Lerma

“Los hechos científicos son inexorables”

7 noviembre, 2002 01:00

Juan Lerma. Foto: Mercedes Rodríguez

La función de la transgénesis, el papel de las Administraciones, el futuro de la proteómica, las costumbres de una sociedad condicionada por los nuevos descubrimientos o las enfermedades neurodegenerativas son algunas de las cuestiones que aborda en esta entrevista Juan Lerma, profesor de investigación del Instituto Cajal del CSIC y Premio a la Excelencia Gabriel Alonso de Herrera de este año. Durante estos días coordina el primer Ciclo de conferencias "Neurobiología del siglo XXI" que la próxima semana contará con la presencia de Erwin Neher, Premio Nobel de Medicina 1991.

-¿Cree que la ciencia está marcando más que nunca las costumbres de la sociedad?
-Sin duda. El cambio de hábitos alimenticios, higiénicos, etc, tiene su base en resultados obtenidos científicamente. La actividad en investigación científico-tecnológica está permitiendo el descubrimiento de nuevos materiales y procesos que han cambiado y seguirán cambiando nuestros hábitos de vida. Pensemos en el frigorífico, el microondas o el ordenador. El gran desarrollo biosanitario ha determinado que enfermedades fatales hace unos años, en la actualidad sean perfectamente tratables en el hospital; que el desarrollo de nuevos materiales haga de las prótesis elementos bien aceptados por nuestro cuerpo. Que parejas con determinado grado de infertilidad puedan tener hijos. No mencionemos los analgésicos o los antihistamínicos de nueva generación. Todas estas cosas, algunas cotidianas y aparentemente insignificantes, surgen de la investigación científica y posibilitan que una gran proporción de la población, como los que sufren alguna alergia por ejemplo, lleve un ritmo de vida normal.

-¿Existe un nuevo camino para la ética?
-Esta pregunta es muy pertinente en la actualidad, pues existe un debate al respecto. El concepto de ética ha ido cambiando a lo largo de la historia y es difícil a primera vista decir esto no es ético, esto sí lo es. También parece que los valores éticos son diferentes de acuerdo a las creencias políticas y/o religiosas que se profesan. Estamos en el siglo XXI y la historia ha demostrado que son muchos los conceptos éticos que se han ido modificando con la evolución tanto científica como humanista. El conocimiento científico nos lleva a la frontera del saber y aquí es difícil aplicar los conceptos éticos al uso. Lo más posible es que algo justificadamente amoral hoy, no exista mañana justificación alguna que lo mantenga como tal. ¿Es ético llevar a los abuelos a una residencia? Hace medio siglo esto era un insulto y hoy es algo incluso recomendable. La evolución sociocultural va de la mano del progreso científico y, por tanto, los cambios en el pensamiento ético están justificados.

Agregados moleculares
-¿Qué papel juega la proteómica en el conocimiento humano?
-La proteómica es un conjunto de técnicas bioquímicas que permiten un determinado tipo de abordaje experimental para estudiar las proteínas de nuestras células y sus interacciones. Tras un gran desarrollo de las técnicas de biología molecular y del estudio de los genes, que creo yo culmina un poco con la secuenciación de varios genomas, no sólo el humano, parece que le toca el turno a lo que se conoce como proteoma. El impacto que la proteómica puede tener en diversas disciplinas, como la Neurociencia, puede ser considerable pues es posible determinar la estructura de grandes agregados moleculares y por ello estudiar detenidamente su composición e implicación funcional, pudiéndose ahondar en mecanismos básicos tanto normales como patológicos. Ahora bien, en modo alguno me parece que haya que priorizar estos estudios sobre otros. Los bioquímicos han estado "haciendo proteómica" toda la vida y no es, como parece, una disciplina nueva. La diferencia radica meramente en la magnitud de los estudios, pues ahora la informática y la robotización facilitan tremendamente los análisis.

-¿Ve cerca el fin de las enfermedades neurodegenerativas?
-El conocimiento de los mecanismos de degeneración de las células nerviosas ha progresado en el último tercio del siglo pasado de forma asombrosa. Sin embargo, este no es ni mucho menos completo y si no conocemos los mecanismos básicos implicados nunca podremos diseñar racionalmente terapias para evitar o prevenir la degeneración. Sí es posible que fortuitamente se encuentre una sustancia que sirva de tratamiento. De hecho, como el problema tiene un impacto socioeconómico enorme, la industria farmacéutica dedica grandes recursos a ello. Pero insisto en que el entendimiento del cerebro enfermo, en general, ha de venir del entendimiento del funcionamiento normal del cerebro. Por ello, el progreso en el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas será paralelo al progreso de la investigación neurocientífica básica.

-¿Qué importancia juega la transgénesis en la investigación?
-La modificación selectiva del genoma en animales de experimentación ha dado un vuelco radical a la investigación científica. En las ciencias del cerebro, es un método excelente y limpio de producir pequeñas alteraciones y ver su influencia no sólo en la fisiología cerebral sino también en el comportamiento. La acumulación de datos acerca de mutaciones génicas como causa de enfermedades, hace posible la realización de estudios muy refinados acerca de la función global de una proteína en la fisiopatología. De hecho, mediante transgénesis se están generando buenos modelos experimentales para el estudio de enfermedades humanas devastadoras, como es la enfermedad de Alzheimer, y así determinar tratamientos específicos. Yo creo que este tipo de abordajes abrirán la puerta al tratamiento racional y eficaz de estos y otros desórdenes del sistema nervioso.

-¿Cuál es su posición sobre el uso de las células madre?
-Este es un debate que, aunque apasionado, yo encuentro un tanto ridículo. El problema radica en si se pueden usar para investigación las células madres embrionarias. Antes o después estas células se tendrán que usar para determinar su potencialidad terapéutica. El problema es el retraso en el progreso de nuestro conocimiento que las posturas prohibicionistas están ocasionando. Esto ha de tener un impacto no sólo científico, también económico: las patentes asociadas al desarrollo de la tecnología necesaria se realizarán en los países donde esta prohibición no existe. Permítame que añada algo al respecto. Hace algún tiempo, el Vaticano organizó una conferencia sobre "Neurociencia y Acción Divina". Los teólogos que organizaron esta reunión pretendían reconceptualizar las enseñanzas de la Iglesia para que tuvieran sentido a la luz del actual conocimiento científico. En particular, querían determinar cómo era posible que Dios influenciara la vida de la gente sin violar las leyes de la Física. No se llegó a ninguna conclusión, pero esto pone de manifiesto que los hechos científicos son inexorables. Por tanto, el actual debate sobre el uso de las células madre se extinguirá con el tiempo por sentido común.

Sociedades científicas
-¿Cree que los gobiernos están siendo muy proteccionistas?
-En el problema de las células madre embrionarias, los gobernantes de diversos países parecen estar muy influenciados por una corriente contraria a su uso en investigación. Nuestro Gobierno igualmente parece haber adoptado una opinión parcial y claramente confesional. La opinión al respecto de diversas sociedades científicas españolas, que agrupan a miles de científicos, no ha sido tenida en cuenta. Recientemente, la importante Society for Neuroscience norteamericana también se ha posicionado tajantemente contra la prohibición. No sé en otros, pero me parece a mí que en nuestro país una información clara acerca de lo que son y no son las células madre, de dónde se pueden extraer, etc. no ha llegado a la opinión pública, quien acabará poniendo cada cosa en su sitio. No creo que un diabético o un hemipléjico comprendan bien las razones para el secuestro de una esperanza.