Un momento de 'Assassin’s Creed Black Flag Resynced'

Un momento de 'Assassin’s Creed Black Flag Resynced' Ubisoft

Homo Ludens

'Assassin’s Creed Black Flag Resynced', piratas del mar Caribe en un 'remake' que mejora el juego original

Ubisoft Singapur vuelve a la entrega más exitosa de la saga, con gráficos punteros, mecánicas depuradas y contenido ampliado.

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Ubisoft, el gigante francés de los videojuegos, lleva inmerso en una crisis de años, con oleadas recurrentes de despidos y múltiples cancelaciones de proyectos en problemas. Su estrategia de perseguir tendencias le ha reportado pingües beneficios y una y otra vez ha tenido que apoyarse en sus franquicias más poderosas para salir adelante.

Después de la tímida acogida de Assassin’s Creed Shadows el año pasado (debido en parte a una controversia estúpida con el samurái negro Yasuke y en parte a una narrativa mediocre), el conglomerado necesita un triunfo indiscutible. Por eso han encargado a Ubisoft Singapur la producción del remake de su juego más celebrado, una aventura pirata originalmente lanzada en 2013 por Ubisoft Montreal que cumplió con creces una fantasía pocas veces explorada en el sector: la vida libertina del bucanero de la Edad Dorada, en pleno siglo XVII. ¿Conseguirán el triunfo comercial que tan desesperadamente necesitan?

Edward Kenway es un joven marino que ahoga sus penas en las tabernas de Bristol, insatisfecho con la vida que le ha dado a su mujer y harto de recibir el escarnio de su suegro. Con ilusiones de grandeza en la cabeza, parte hacia las Indias Occidentales con el objetivo de convertirse en un corsario de fortuna, pero los vientos del destino le acaban llevando a hacerse pasar por un miembro de la orden de los Asesinos justo cuando va a desertar a los Templarios.

En una reunión de altos vuelos en la Habana, su disfraz le permite conocer su objetivo, dar con la localización del Observatorio, un enclave mítico con el poder de derrocar imperios. Pero su ardid acaba por torcerse y da con sus huesos en galeras. Ni corto ni perezoso, escapa a sus cadenas, se apropia del barco, lo bautiza como el Jackdaw y parte hacia Nassau para contribuir a la legendaria república de los piratas, junto a leyendas como Barbanegra, Charles Vane o Anne Bonny.

En sus casi veinte años de historia, Assassin’s Creed ha producido algunos títulos ciertamente icónicos. Su versatilidad a la hora de navegar por culturas, geografías y periodos históricos le ha granjeado la posibilidad de reinventarse periódicamente, a veces con más acierto y otras con menos.

Sin lugar a dudas, una de sus mejores innovaciones fue el combate naval, introducido como un mero aperitivo en Assassin’s Creed III (2012) pero llevado a su máxima expresión en Assassin’s Creed IV: Black Flag (2013). Lo que ha hecho aquí Ubisoft Singapore es coger una base ya de por sí muy sólida y actualizarla con toda una pléyade de mejoras de calado que sacan el máximo esplendor a un concepto ganador. Aunque en principio 13 años no parezca un periodo demasiado extenso como para necesitar un remake tan sustancial como este, la verdad es que se agradece.

Edward se controla muchísimo mejor. Simple y llanamente, no hay color entre ambas versiones. Su arsenal de animaciones ha sido ampliamente expandido y el sistema de combate, rehecho desde cero. Todo ahora es mucho más dinámico, con desvíos que rompen la guardia de los enemigos, patadas a destiempo, disparos de pistola y tajos de sable como suntuosos movimientos en una danza mortal.

El juego ha respetado la idiosincrasia del original y su acercamiento a la acción. Aquí no hay formatos RPG; ni árbol de habilidades, ni cooldowns ni nada de esa índole. Es una aventura de acción a la vieja usanza, muy sencilla en su planteamiento pero que se juega de maravilla.

En cuanto al combate naval, una de las principales novedades son los impresionantes efectos atmosféricos. Huracanes, torbellinos, rachas de viento sobrevenidas, olas colosales, tormentas eléctricas, niebla, aguaceros… Nunca el Caribe ha sido tan peligroso. Además de los galeones españoles y las fragatas inglesas, la climatología extrema puede despedazar al Jackdaw en pocos segundos si no andamos con ojo.

Una batalla naval en 'Assassin’s Creed Black Flag Resynced'.

Una batalla naval en 'Assassin’s Creed Black Flag Resynced'. Ubisoft

La otra novedad es la inclusión de oficiales con habilidades especiales, personajes con sus propias historias que, una vez reclutados, amplían nuestro arsenal para ofrecer más opciones de choque. En cuanto al mundo, la principal novedad es que se han retirado las costuras: ya no hay pantallas de carga entre el mar y tierra firme, sino que podemos saltar por los tejados de Kingston, subir a cubierta y navegar por la costa de Jamaica en busca de escondites de contrabandistas sin interrupciones que nos saquen de la ficción.

Junto a los oficiales nuevos, hay toda una subtrama que se ha añadido para intentar atar ciertos cabos que quedaban sueltos con el destino de Barbanegra en el original. Una cadena de misiones muy bien pertrechada que enfrenta a Edward contra un enemigo formidable que le conoce muy bien y sabe cómo adelantarse y prever sus movimientos.

Además, al situarse hacia el final de la aventura, plantea unos desafíos que ponen a prueba el Jackdaw con todas las costosas ampliaciones en las que invertimos los reales de nuestras escaramuzas bucaneras. Es una historia que se ensambla muy bien con el contenido original y redondea una historia con unos personajes icónicos. También se han sustituido los interludios de Abstergo del original por unas secuencias breves que iluminan la vida de Edward en Bristol con su mujer y las razones que le llevaron a probar fortuna en el Caribe.

Assassin’s Creed Black Flag Resynced coge un título sobresaliente y, 13 años después, lo trae al presente con mucho tino, alterando lo necesario, puliendo y modernizando todo lo que no terminaba de funcionar la primera vez.

Es un mejor juego en todos los aspectos, sin ambages. Visualmente espectacular, le saca el máximo partido a la luz del Caribe, a las joyas arquitectónicas de la Habana, a las ruinas precolombinas y a las florestas tropicales.

La narrativa está muy centrada en los personajes que conforman el núcleo pirata, con el conflicto entre Asesinos y Templarios ocupando un lugar mucho más secundario que en otras entregas y donde solo al final toma cierta relevancia. Pero el guion de Darvy McDervitt ha aguantado muy bien el paso del tiempo, con un diálogo muy fresco y muy ilustrativo de unas personalidades grandiosas. Absolutamente recomendable a los que no lo probaron en su día, pero también para todos los que quieran rememorar la probablemente mejor aventura de piratas de la historia del medio.

Assassin's Creed Black Flag Resynced

Estudio: Ubisoft Singapore
Editora: Ubisoft
Director creativo: Richard Knight
País: Singapur
Plataformas: PC, Xbox Series, PlayStation 5