Una imagen de 'Forza Horizon 6'

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Homo Ludens

'Forza Horizon 6': turismo por Japón a velocidad punta

La saga de conducción de Microsoft aterriza en el país nipón para sacarle el máximo partido a sus atractivos culturales mientras aplica su fórmula ganadora.

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A estas alturas de la partida, Forza Horizon ha conquistado la pole position de los juegos de conducción. De hecho, lo que empezó siendo un humilde spin-off de la madre nodriza Forza Motorsport, se ha hecho con las llaves de la franquicia, relegando a la primera a un retiro forzoso. Tanto es así que el estudio Turn 10 sufrió despidos el año pasado después de que el buque insignia de la compañía fracasara a la hora de despertar el interés de los aficionados a la conducción más realista.

En un surrealista reverso de las fortunas, es Playground Games quien lleva ahora la voz cantante, con Turn 10 subordinado a estudio de apoyo, y es la propuesta de mundo abierto y conducción arcade que encarna Forza Horizon el representante único de la franquicia. Con esta nueva situación entre bambalinas, y mientras Playground se empantana en el desarrollo de Fable (retrasado otra vez, ahora hasta febrero de 2027 después de iniciar su desarrollo en 2017), han sacado otro capítulo con el foco puesto en Japón.

O más bien, una visión idealizada de Japón que hará las delicias de la oficina de turismo del país, aunque sea de manera oficiosa. Como ya pasó anteriormente con México y Reino Unido, el festival Forza Horizon visita el archipiélago conminando a los conductores de todo el mundo a participar en sus actividades: conducción en pista, rallies, cross-country, carreras cronometradas y touge, un descenso acelerado por las montañas más escarpadas.

Además de esto tenemos circuitos acrobáticos, excursiones a iconos culturales, concursos de drifting, radares de velocidad y todos los atributos de un mundo abierto con sus coches escondidos en cobertizos, sus casas a la venta donde instalar el cuartel general y panorámicas espectaculares que van cambiando con las estaciones.

Después de seis entregas, Playground sabe lo que funciona y lo que no, y aunque se han tomado el paréntesis más extenso (5 años desde la entrega anterior), no lo han invertido en innovar demasiado ni en cambiar los fundamentos que les han llevado a un éxito indiscutible, dentro y fuera de Xbox (la versión de PlayStation 5 se espera para otoño, algo que antaño se habría considerado anatema pero que les ha reportado suculentos ingresos).

Nuestro avatar entra en la competición auspiciado por una vivaracha Mei, una entusiasta de los coches autóctona que le anima a sobresalir en los rankings ganando carreras y explorando el país. Cuando cumple con unos hitos, se enfrenta a un evento Rush para subir de categoría, desbloqueando nuevas actividades, nuevos coches y nuevos desafíos por el extenso mapa.

Estos eventos Rush constituyen secuencias espectaculares, muy cinematográficas y con un punto fantástico que nos recuerda que estamos aquí para divertirnos y no para atender las leyes de la física. Uno de los más conseguidos es la carrera contra el Gundam, los icónicos robots gigantescos de la franquicia anime, pero hay muchos más que elevan nuestro nivel de adrenalina a límites insospechados.

Este Japón virtual que los diseñadores de Playground han buscado capturar no pretende utilizar las coordenadas topográficas de su referente en el mundo real, sino componer un tapiz coherente con las localizaciones más icónicas del país. Por primera vez en la franquicia, han incorporado un amplio ecosistema urbano, una ciudad de Tokio con su portentoso Skytree, el cruce de Shibuya y el puente del Arcoíris.

Más allá de la capital, en las prefecturas más rurales, han incluido las casas tradicionales con tejados de paja de Shirakawa-go (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO), las murallas de nieve de Tateyama Kurobe, las cataratas Nachi y la resplandeciente pagoda del Kumano Taisha, el imponente castillo Hirosaki custodiado por los cerezos o el templo Ruriko-ji, entre muchos otros. De nuevo, nada de esto corresponde a las coordenadas legítimas, pero sí es un acercamiento visual a la majestuosidad de los lugares.

Una imagen de 'Forza Horizon 6'

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El juego es sobresaliente en lo formal. Apenas incluye innovaciones, pero se asienta sobre una fórmula depurada durante más de una década que casi ningún otro competidor en el género puede hacer frente.

No es ni mucho menos un reproche, pero sí es relevante considerar en todas sus facetas el papel que juega como reclamo turístico. Los videojuegos cada vez juegan un papel más activo y protagonista a la hora de generar visitas internacionales. El problema surge cuando los locales no están por la labor. Desde que se levantaron las restricciones draconianas de la pandemia, los japoneses han demostrado una y otra vez su reticencia a facilitar las visitas y su incomodidad general con el modelo que se ha implantado desde principios de siglo.

El gobierno de Takaichi está subiendo las cuotas para la obtención de visados una barbaridad, y muchos restaurantes apuestan por servir solo a población local. Ciudades como Kyoto sí están permanentemente sacudidas por las corrientes de turistas, pero también son las que permiten florecer su economía.

Es necesario estudiar el impacto de versiones idealizadas y fantasiosas de Japón como la que aquí experimentamos, si se convierten en un patio de recreo seguro y limpio de emisiones donde vivir una experiencia vicaria o si inciden todavía más en la presión sobre las infraestructuras que son vitales para los locales.

Aunque todavía están muy lejos de las tasas que vemos en España, Japón cada vez da más señales de no querer seguir nuestro camino, incluso a costa de su predecible descenso en perspectivas económicas. Habrá que estar atentos a cómo evolucionan las cosas.

Forza Horizon 6

Estudio: Playground Games
Editora: Xbox Game Studios
Director creativo: Torben Ellert
País: Reino Unido
Plataformas: PC, Xbox Series