Image: Xisco Mensua: universos de ficción
Trance, 2011-13
El dibujo ha sido la base y la columna vertebral del trabajo de Xisco Mensua (Barcelona, 1960) en las más de tres décadas que lleva exponiendo en sólidas galerías españolas, tanto en el soporte del papel , el más habitual, como en las sutiles pinturas en las que la línea asume un protagonismo decisivo en el resultado de la obra, predomine en ella la policromía, o el monocromo al que nos tiene acostumbrados.Después de un periodo de ausencia de las galerías, vuelve ahora para mostrar una pequeña pero muy convincente parte de sus últimos proyectos. En el reducido espacio de Casa sin fin cuelgan uno de tres polípticos, donde todos los cuadros son de igual tamaño, y un díptico integrante de una serie mayor. La exposición se expande al despacho, donde pueden verse otros proyectos guardados en carpetas y el dibujo que sirve de imagen para la exposición que "reproduce", en un blanco y negro tan impecable que acaricia la mirada: la lápida conmemorativa de Walter Benjamin en el cementerio de Portbou y en la que pude leerse la inscripción "No hay un sólo documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie".
Una de las obras que vemos en la galería Rosa Santos de Valencia
En la obra de Mensua hay tanto una propuesta de leer la imagen como de visualizar las palabras y la frase; un viaje de ida y vuelta de lo visible a lo discursivo. Texto y trazo, palabra y gesto. Sus obras son ejercicios de lectura, universos de ficción. Esa idea está presente, también, en la exposición que coincide con ésta en la galería Rosa Santos de Valencia. Con el título Palabras en la imagen, el artista ha agrupado una serie de pinturas de imágenes restringidas o en las que ha pintado, con clara e infantil caligrafía, frases de escritores como Artaud, Derrida, Blanchot y Hölderlin. O ésta de Walter Benjamin: "en los terrenos que nos ocupan, sólo hay conocimiento a modo de relámpago. El texto es el largo trueno que después retumba".No está lejos de esta muestra en Madrid, Trance. Utiliza el tiempo como espacio donde verter y desarrollar una serie de temas complejos relacionados entre sí. Consta de doce dibujos que reproducen, con exquisita factura a tinta y acuarela, fotografías personales y de fotogramas de películas de autores como Pasolini, Beckett, Pollock, Yves Klein, Jim Morrison y Luis Buñuel. Todas tienen en común el representar alguna de las definiciones de la palabra "trance" y ser, a la vez, exhibición de cultura. Al pie de cada obra, escrita a lápiz, hay una cita de cada uno de ellos que, en cierto sentido, desmiente o cuestiona la solemnidad con la que esa cultura y las personas que participan de ella hemos investido aquellas piezas o aquellos instantes recordados. Un archivo y una combinatoria que remite a la idea de frustración y malestar. A las paradojas del lenguaje.
La cita de Jackson Pollock, "cuando estoy en mi pintura no soy consciente de lo que estoy haciendo", es justo la idea contraria de lo que persigue Xisco Mensua: ser consciente de lo que se está mentalmente construyendo con el dibujo y la pintura.