Image: Gonzalo Lebrija, apología de lo incogruente

Image: Gonzalo Lebrija, apología de lo incogruente

Exposiciones

Gonzalo Lebrija, apología de lo incogruente

Breve historia del tiempo

25 septiembre, 2008 02:00

Entre la vida y la muerte, 2008

Galería Travesía Cuatro. San Mateo, 16. madrid. Hasta el 25 de octubre. De 12.000 a 40.000 E.

Travesía Cuatro inaugura su flamante espacio de la calle San Mateo con el último trabajo del mexicano Gonzalo Lebrija (1972) quien en esta exposición, segunda en España, confirma las nuevas posibilidades que ofrece un espacio más diáfano y decididamente más versátil. En Breve historia del tiempo -así se titula la exposición, en referencia al libro de Hawking- siguen presentes muchos de los elementos que han suscitado el interés del artista en los últimos años entre los que destacan el coche, signo de modernidad, o el paisaje, género artístico prioritario para Lebrija ("me considero un paisajista", me dice) y que en este proyecto acoge un caudaloso contenido místico.

Todo gira en torno a la imagen de un coche que se precipita hacia el mar. No se trata de un accidente sino de una cuidada escenificación. El artista registra el impacto y éste se convierte en el centro de toda una espiral narrativa de carácter metafórico, basada en las relaciones entre fuerzas verticales (el coche) y horizontales (la superficie del mar), un cruce de energías del que dimanan multitud de lecturas. La vida y la muerte o la siempre conflictiva realidad que nace de un reflejo son algunas de ellas. Gonzalo Lebrija propone un instante fragmentado, un tiempo hecho añicos a partir de diferentes formas de representación. Tenemos una maqueta, un vídeo, un fotograma en gran formato, una fotografía de clara dimensión escultórica… Pero ese instante se dilata en el inmenso políptico que ocupa uno de los grandes muros de la galería. Media un abismo entre realidad y representación, y las suaves ondas que surgen del impacto son sutil metáfora de un denso desarrollo temporal.

Las lecturas existenciales extraídas de acontecimientos banales y ficciones imposibles son comunes en el arte de hoy. También, las reflexiones sobre las verdades básicas de la vida que se ocultan tras formalismos y artificios aparentemente absurdos. Desde esta perspectiva, el artista reivindica una apología de lo incongruente como vehículo difusor de inquietudes universales que si en otros trabajos tienen mucho que ver con los desencantos de las utopías modernas en esta muestra se apoyan en una certeza mucho mas básica, la de que todo indefectiblemente se acaba.