Image: Darío Urzay

Image: Darío Urzay

Exposiciones

Darío Urzay

2 junio, 2005 02:00

Topograma I, 2005

Tomás March. Aparisi y guijarro, 7. Valencia. Hasta finales de julio. De 5.400 a 21.000 e.

Interesado por los problemas de la percepción, Darío Urzay ha desarrollado desde la pasada década un obsesivo trabajo de experimentación dispuesto a poner en cuestión la bidimensionalidad de la pintura. Desde su filiación abstracta, y sin renunciar al soporte convencional del cuadro, su obra ha ido acumulando efectos producidos por las texturas y artificiosos reflejos con los que ha dado lugar a una engañosa superficie pictórica que no busca sino trascender su propia genética. De esta forma es como en el último tiempo esas experiencias han llevado a Urzay a diluir las fronteras entre los ya hoy saqueados territorios que separaron la pintura y la fotografía. De sus obras se desprenden espacios, estructuras, formas y composiciones que cuestionan radicalmente la dimensión única de la visión. Entre chorretones, manchas y goteos, Urzay camufla su acción pictórica deteniendo el ampuloso gesto del expresionismo abstracto. Con ello, entre las intenciones del pintor parece prevalecer el propósito de conceptualizar el proceso pictórico, sin que en él los accidentes o el azar puedan quebrantar el orden que, en el fondo, todo lo rige. Desde esa perspectiva es como su pintura se muestra ambigua y obliga a mirar y moverse en torno a ella. En estas obras, Darío Urzay plantea un virtual recorrido topográfico mediante el que trastoca las coordenadas que separan su estudio en Bilbao y el de la galería en Valencia. De este modo, sobre imágenes de satélite trabajadas en ordenador ha volcado otro plano de acción pictórica en el que se reorganizan meticulosamente depresiones y levantamientos geodésicos hasta dar lugar a un nuevo mapa cuya organicidad parece ir más lejos del itinerario planteado.