Glenda León: 'Acerca de lo invisible', 2026. Foto: Max Estrella
Glenda León, música techno para celebrar un ritual ancestral en la galería madrileña Max Estrella
La artista cubano-española propone una reflexión sobre la religión y la fe más allá de las diferencias entre cultos y etnias.
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En el mundo disparatado en que vivimos necesitamos voces de cordura. Sabemos ya que la “polaridad” era solo un eufemismo para que aflorara el odio, que circula por todas las arterias del mundo globalizado. Para la artista cubano-española Glenda León (La Habana, 1976), residente en Madrid, la cordura, cuya etimología se remonta a la actividad sensata y sabia originada en el corazón, conecta con la teoría de la armonía de la música cósmica de las esferas, una creencia compartida por culturas de la antigüedad y formulada en Grecia por los pitagóricos, hoy actualizada por la ciencia en la teoría de las cuerdas.
Un referente que palpita siempre en sus propuestas, con las que nos ofrece salir de nuestra ansiedad inmediata, desde la multiproyección del vídeo Cada respiro con que se dio a conocer en nuestro país hace diez años, al sutil y delicado proyecto El tiempo es un sonido que no escuchamos, que itineró a la Fundación Miró en Mallorca y a El Tanque en Tenerife. Y, ahora, en las siete piezas que conforman Acerca de lo invisible.
Una frágil bandera, tejida en redecilla con hilo de color indefinido resultante del reciclaje de 180 banderas de países distintos –como vemos en el proceso mostrado en un vídeo–, preside el espacio bajo el que el día de la inauguración desfilaron desafiantes cinco bailarines travestidos de las principales religiones para, bailar juntos, y después del trance, colgar sus hábitos.
Glenda León: 'Conversio', 2022-2026. Foto: Max Estrella
La vibrante música electrónica inmersiva del DJ y productor Richie Hawtin, semejante a la de Kanding Ray en la rave de Oliver Laxe en Sirat (camino de purificación), transformó en una suerte de ritual colectivo esta performance, Conversio, de quince minutos de duración.
Otra pequeña pero rotunda pieza es una joya resultante de fundir cinco colgantes o medallas de las respectivas religiones (junto al vídeo mostrando su proceso de fabricación), que insiste en la deseable superación de las creencias que nos dividen. Como también El papel de la fe, un folio compuesto de páginas procedentes de los cinco libros doctrinales.
Una cita del maestro espiritual hindú Krishnamurti encabeza el texto escrito por la artista para la ocasión: “Cuando te separas a ti mismo por creencia, por nacionalidad, por tradición, cultivas la violencia”. Ante las guerras entre naciones y hasta entre vecinos y familiares en las que estamos inmersos, Glenda León propone volver a la raíz del arte como ritual, antes de que se desgajara en religión y conocimiento.
Una concepción osada, que se opone a la crítica materialista moderna sobre el arte como placebo espiritual de la religión, en la que ahora resuenan creaciones de muchos artistas en diversas disciplinas.
Glenda León: 'El papel de la fe I', 2026. Foto: Max Estrella
Como envés, encontramos otras piezas muy bellas que abundan en correspondencias con la naturaleza, como el isomorfismo del vuelo de una mariposa monarca y del viento del huracán Katrina. Y la serie mural de tinta y lápiz sobre organza Acerca de lo invisible, donde se representan diversos movimientos de elementos naturales (relámpago, río, nube) y de seres vivos (delfín, hormiga, vena) formando una sola ola. Todos somos parte de lo mismo.