Image: Para tener novia y ser alguien

Image: Para tener novia y ser alguien

Arte

Para tener novia y ser alguien

Aptitud para las armas

Publicada

Julio Falagán: Street Fighter, 2008.

Sala Amadis. Ortega y Gasset, 71. Madrid. Hasta el 28 de abril

Es muy acertado que el Injuve ponga su sala a disposición del grupo de artistas participantes en las Estancias para la Creación Joven el pasado junio en Mollina, Málaga, dirigidas por Marta de Gonzalo y Publio Pérez Prieto, también ellos artistas. No tiene sentido que esta institución rivalice con otras que en Madrid desarrollan programas expositivos más ambiciosos y según modelos más convencionales. Al igual que el Centro de Arte Joven, la sala Amadís debería especializarse en la ayuda a la producción y el apoyo a la profesionalización de los noveles, con un sistema más participativo y discursivo que el hegemónico. A pesar de los altibajos, en esa línea están, pero ambos espacios podrían potenciar sus funciones con más recursos y, sobre todo, considerando un traslado. A Amadís no va casi nadie. Además, es preciso pasar un control de policía e identificarse para acceder a la exposición -también sucede en el Canal de Isabel II-, lo que incide en la mejorable atracción de visitantes.

En este proyecto hay que valorar el esfuerzo por crear una trama que justifique la reunión y que traduzca lo debatido en el encuentro veraniego, aunque no siempre sea muy evidente. Se trataría de reflexionar "sobre el ingenio y la creatividad popular" y, en paralelo a esta línea argumental, testar hasta qué punto es posible trabajar al margen de los circuitos comerciales e institucionales -pero en el seno de una institución-. La verdad es que las vías son estrechas, los condicionantes onerosos y legión los artistas que dedican sus mayores esfuerzos a intentar definir qué son, qué hacen y para quiénes trabajan. Esas cuestiones son hoy temas del arte. Más aún: un género. Aquí se expresa ya en el concepto de la exposición, que refleja el carácter procesual del proyecto: como guiño, se ha dejado en la sala una mesa de montaje cubierta por herramientas y materiales. Se advierte de que una parte de lo que vemos son sólo planteamientos o "pruebas de estado" de obras inacabadas. Por otra parte, y en coherencia con la idea rectora, se ha creado un blog -www.aptitutparalasarmas.blogspot.com- aún escaso en entradas, en el que se ofrece información sobre las obras, el programa de cine paralelo, un fanzine, links a páginas de los artistas y resumen de los debates.

La mayoría de los artistas participantes son "a seguir". No sería fácil valorarlos con sólo las obras que aquí presentan, pero de todos tenemos ya alguna otra referencia -sobre todo a través de los premios del Injuve, incluida la Muestra de Arte Joven- que permite afirmar ese mérito. En la última Muestra destaqué a Oliver Laxe, que colaboraba entonces con Enrique Aguilar y ahora cambia de registro para adaptarse al argumento de este proyecto colectivo, y a Julio Galeote, que resulta más convincente cuando hace fotografía. En esta ocasión sobresale el trabajo de Paloma Polo, cuyo vídeo reelabora una y otra vez, a través de la fotografía y la instalación in situ, una vista panorámica y paradójica de las nuevas torres de Manoteras a través de un muro semiderruido. La potencia visual de la obra es lastrada por una farragosa entrevista a un supuesto artista lleno de dudas que contradice la seguridad con la que la autora se expresa. También es asertivamente dubitativa la película (en rodaje) de Usue Arrieta y Vicente Vázquez, protagonizada por un joven que quiere ser artista porque "quiere tener novia y ser alguien". Acierta siempre Miguel ángel Fernández, que continúa su investigación sobre el positivo y el negativo de las formas, sobre las huellas de la experiencia, con medios materiales renovados. Son también "ingeniosas", según requiere el lema de la exposición, las fotografías de especies botánicas de uso erótico de Juan Carlos Martínez, así como las diversas interpretaciones que los artistas hacen del acto de caminar, orquestadas por Lorena Sánchez. Otros participantes obtienen peores resultados, casi siempre por un desequilibrio entre elaboración teórica y ejecución. Se verá después.