Hoda Afshar: Vistas de la instalación en La Casa Encendida. Foto: La Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Hoda Afshar: Vistas de la instalación en La Casa Encendida. Foto: La Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Arte

Hoda Afshar, la fotógrafa que recupera a la mujer con velo como objeto prohibido de deseo

La Casa Encendida presenta uno de los proyectos fotográficos más interesantes sobre el uso y el fetichismo de esta prenda en la mujer árabe.

Más información: La fotógrafa iraní Hoda Afshar, sobre el velo: "Lo que rechazo es que el cuerpo de la mujer se convierta en el foco"

Publicada

Coincidiendo con la clausura de su exposición en el parisino Musée du Quai Branly, la artista iraní Hoda Afshar inaugura su primera individual en Madrid. Aunque no es totalmente desconocida en nuestro país, ya que participó en el festival Getxophoto en 2021, justo cuando se iniciaba la difusión de su trabajo en Europa, esta exposición centrada en su último proyecto.

Hoda Afshar. The Fold

La Casa Encendida. Madrid. Hasta el 25 de enero

The Fold, es una excelente ocasión para conocer mejor a una artista cuyo compromiso político ha incentivado el refinamiento formal de su producción y cuando sus obras forman parte ya de prestigiosas colecciones como las del Victoria and Albert Museum de Londres, el MoMA de Nueva York y la Getty Museum Collection en Los Ángeles.

Además de los más prestigiosos y numerosos museos e instituciones en Australia, donde Afshar emigra en 2007, tras licenciarse en Bellas Artes en la especialidad de fotografía en Teherán, trabajando primero como reportera en Sidney y continuando después su formación en Melbourne, donde imparte clases en la universidad.

Dos décadas viajando, desde las instantáneas del fotoperiodismo a la fotografía documental y hasta su decantación conceptual, durante las que la artista no ha dejado de interesarse por los alienados en la marginalidad, por la representación de género incluida su exploración queer o por los perseguidos a causa de su denuncia ante la corrupción y la injusticia.

Mientras, profundizaba su reflexión sobre la mirada y la recepción de la imagen fotográfica y ampliaba sus proyectos en el medio videográfico. Sumando, además, nuevos dispositivos para su presentación y adaptando sus proyectos, que en los últimos años condensa en formato libro, a los diversos espacios expositivos.

Vistas de la instalación. Foto: La Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Vistas de la instalación. Foto: La Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Como ocurre, de hecho, en The Fold: si comparamos el reciente despliegue espacial de su instalación en París frente a su condensación en La Casa Encendida vemos que esta resolución no pierde un ápice de elegancia e intensidad.

Es la primera vez que Hoda Afshar trabaja sobre un archivo colonial, compuesto por miles de fotografías realizadas por el médico psiquiatra Gaëtan Gatian de Clérambault en Marruecos entre 1918 y 1919, que reflejan una obsesión: los drapeados en los jaiques, largas piezas de varios metros de algodón, seda o lana, utilizados por las mujeres, que cubrían el cuerpo por completo de la cabeza a los tobillos.

La imagen del velo, su utilización o prohibición, sigue vigente en la encrucijada entre Oriente y Occidente

Un descubrimiento a partir del recorte automático de las imágenes, al descargarlas del archivo en línea del museo Quai Branly, y que podemos ver en la triple proyección de diapositivas. Como fijación, respecto a la tradición orientalista, primero pictórica y luego fotográfica, tildada con razón de erótica hasta la vejación, es una auténtica rareza. Y, sin embargo, como se va desvelando en el vídeo, no por ello menos deshumanizadora y fetichista.

A través de una cuidada puesta en escena que, tras una bella ambientación, se sirve a modo de escenografía de un fondo desplegado en espejos, inspirado en la conocida escena de La dama de Shanghái de Orson Welles, cinco personajes, algunos académicos especializados en arte y psicoanálisis, textiles orientales y museología diaspórica, van deconstruyendo la figura de Clérambault, que se suicidó al quedarse ciego, y la motivación de su fetichismo, posiblemente hundido en el funeral de su hermana velada cuando tenía solo cinco años.

Vista de la instalación. Foto: la Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Vista de la instalación. Foto: la Casa Encendida / Maru Serrano, 2025

Se discurre sobre la falta de consentimiento de aquellas mujeres, muchas de espaldas, cuando el psiquiatra robó sus imágenes. Además, refiere la importancia en la historia del arte del drapeado y el concepto de pliegue bajo una óptica sensorial y emocional deleuziana. Al final, se aborda la metodología archivística colonial y su epistemología y supone una completa reapropiación crítica de un legado visual obsesionado con la mujer velada.

Y siendo todo esto de mucho interés, sin embargo, lo más relevante es cómo Afshar juega visualmente en cada una de las intervenciones, combinando las diferencias de las actuaciones, sus expresiones faciales y corporales y las gesticulaciones de manos, con las diversas posibilidades que le ofrece el montaje de las múltiples imágenes espejadas en distintos enfoques y planos, que disfrutamos a través de veintiséis minutos de proyección.

Porque, sin duda, nos hallamos ante una pieza ya capital en esta abundante y controvertida iconografía que, todavía viva, continúa en el debate social. Recurrente en perspectivas identitarias y a menudo simplificada en imágenes militantes, incisivas, pero, en el peor de los casos, también banales, la imagen del velo, su utilización o prohibición, sigue vigente en la encrucijada entre Oriente y Occidente, donde con frecuencia olvidamos que el pañuelo o tocado como prenda femenina ha sido imprescindible hasta épocas recientes y todavía cuenta con reminiscencias, por ejemplo, como la mantilla en la celebración tradicional de la Semana Santa.

El velo, esgrimido como símbolo de la resistencia frente al desvelamiento de la conquista imperialista y colonial, pero impuesto por el Estado con medios coercitivos, en definitiva, simboliza ideologías contrapuestas que en ambos casos instrumentalizan los cuerpos de las mujeres islámicas. A modo de una tercera vía, The Fold contribuye a desenredar esa historia de dominaciones propias y ajenas.

Belleza y marginalidad

Retrato de la fotógrafa. Foto: Diana Pfammatter

Retrato de la fotógrafa. Foto: Diana Pfammatter

Nacida después de la Revolución islámica en Irán, en su juventud Hoda Afshar (Teherán, 1983) vivió en carne propia el dilema político y cultural del velo y de la discriminación femenina, lo que la lleva a cuestionarse cómo se construyen y para qué sirven las imágenes. Se traslada a Australia en 2007, donde se especializa en fotodocumentalismo. Ha sido galardonada con numerosos premios como el National Photographic Portrait Prize (Australia) y el Bowness Photography Prize, entre otros.